jueves, 23 de junio de 2016

¿Qué relevancia tiene el encuentro de las Iglesias Ortodoxas en Creta?


10 Iglesias autocéfalas y unos 500 representantes están participando en el primer Concilio Ecuménico de Iglesias Cristianas Ortodoxas que se celebra desde el año 787.

Muchos medios de comunicación han destacado la ausencia de los ortodoxos rusos y la importancia histórica del encuentro que se está celebrando en Creta (Grecia). Para conocer más detalles sobre la relevancia de este Concilio dentro del mundo ortodoxo, Protestante Digital ha conversado con Francisco José Pino Rodríguez, responsable del blog de noticias y de las redes sociales de la Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla). El texto a continuación es una traducción de la entrevista original en inglés.

Pregunta. ¿Por qué este encuentro en Creta es tan importante?

Respuesta. El ultimo Concilio o encuentro de Obispos reconocido como ecuménico (es decir, universal) por la Iglesia Ortodoxa se dio en el año 787, y desde entonces ha habido Concilios locales para discutir varios temas. La importancia del Sagrado y Gran Concilio es que por primera vez en siglos las 14 Iglesias autocéfalas han sido convocadas para responder, no a problemas doctrinales particulares del pasado, sino a las necesidades pastorales de los cristianos ortodoxos y la comunidad más amplia en el mundo contemporáneo.

También se busca establecer un precedente al crear una nueva fórmula que permitirá a las diferentes Iglesias Ortodoxas reunirse regularmente para llevar la luz de Cristo mediante su testimonio conjunto a un mundo fragmentado y sufriente.

P. ¿Por qué las Iglesias Ortodoxas de Rusia, Antioquía, Bulgaria y Georgia no han participado en este encuentro?

R. Todas las Iglesias Ortodoxas han estado trabajando juntas por más de 50 años en la preparación de este Concilio, pero en el último instante algunas, por sorpresa, anunciaron que no participarían.

La primera que lo hizo fue la de Bulgaria, por no haber un acuerdo en cuanto a temas y textos que se debatirían, por la disposición de los asientos de los participantes, observadores e invitados; además de por motivos económicos.

Le siguió Antioquía, principalmente porque consideró que el tema de Qatar (cuya jurisdicción está siendo disputada por el Patriarcado de Jerusalén, lo cual ha causado una brecha en la comunión entre ambas Iglesias) debía ser resuelto antes del Concilio. Finalmente, Georgia (una Iglesia fuertemente opuesta al ecumenismo) y Rusia también se retiraron, basándose en el hecho de que otras Iglesias también estarían ausentes.

Estas cuatro Iglesias han expresado su convicción de que el Concilio debe ser pospuesto hasta que los diferentes retos se hayan resuelto, pero el Patriarca Ecuménico insistió en que se celebrara – tal como se había acordado previamente – y que todas las preocupaciones de las Iglesias podían ser tratadas en este foro.

P. ¿Qué conclusiones significativas se espera que salgan del Concilio?

R. El Concilio debatirá y enmendará antes de su aprobación final seis documentos de los cuales se hicieron borradores en los encuentros preconciliares. Cuatro de estos documentos se podrían considerar internos a la Ortodoxia (“La Diáspora Ortodoxa”, “Autonomía y la forma en la que es proclamada”, “La observancia del Ayuno y su importancia hoy en día” y “El sacramento del matrimonio y sus impedimentos”) y dos relacionados con la comunidad cristiana y humana general (“La misión de la Iglesia Ortodoxa en el mundo actual” y “Relaciones de la Iglesia Ortodoxa con el resto del mundo cristiano”).

Los primeros cuatro son muy importantes para nosotros como cristianos ortodoxos porque esperamos que ayuden a regular la relación entre las diferentes iglesias presentes en países no ortodoxos (la llamada “diáspora”, donde hay una situación no deseada de jurisdicciones sobrepuestas), enfrentar los retos a los que se enfrenta el matrimonio natural por la existencia de leyes inmorales en muchas naciones, y enfatizar la importancia de ayunar como un instrumento de lucha ascética y crecimiento espiritual en una sociedad cada vez más secular.

Los otros dos documentos (que son, de largo, los más extensos) tendrán un impacto significativo en la forma en la que los cristianos ortodoxos se relacionan con el mundo, tanto secular como cristiano, como administradores de la Creación y portadores del mensaje salvador de nuestro Señor Jesucristo.

P. ¿Cuáles son las diferencias teológicas y de organización que existen entre las principales Iglesias Ortodoxas?

R. Aparte de algunos detalles menores relacionados con la celebración de la Liturgia Divina (la Misa) y los sacramentos o el tipo de canto que se usa (bizantino puro en la tradición griega frente a polifonías occidentalizadas en la tradición eslava), realmente no hay diferencias teológicas u organizacionales entre las 14 iglesias ortodoxas autocéfalas, ya que todas comparten la misma fe “una vez dada a los santos” y el mismo sistema de gobernación sinodal (todos los obispos tienen el mismo ‘status quo’ bajo la presidencia del Primado). 

Lo que causa cierta división entre estas iglesias son más bien temas no teológicos a menudo relacionados con lo que se ha llamado “etnofiletismo” (es decir, tribalismo eclesial o nacionalismo, según el cual una Iglesia, una gente separada o un Estado deben necesariamente tener su propia Iglesia separada), algo que fue condenado como herejía por el Concilio de Constantinopla de 1872 pero que desafortunadamente ha sido algo presente en la Ortodoxia (y un escándalo al mundo) desde el siglo XIX.

Otro factor divisivo (que nunca se ha proclamado públicamente pero que puede ser fácilmente predecible por las acciones de estas Iglesias) es el debate sobre quién debería ser el líder de la Ortodoxia: la Primacía cae sobre el Patriarca Ecuménico (el arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma) en virtud de los cánones de los primeros concilios, pero esto es “tácitamente” rebatido por otras Iglesias sobre la base de la “superioridad” en términos del número de miembros bautizados o en base a poder político o económico.

Estos son los dos mayores “cánceres” de la Ortodoxia, y esperamos que el Sagrado y Gran Concilio ayude a superarlos.


P. En general, cuál es el acercamiento de las Iglesias Ortodoxas al diálogo con el Catolicismo Romano y el Protestantismo?

R. Tal como dice el documento antes mencionado, “Relaciones de la Iglesia Ortodoxa con el resto del mundo cristiano”, las Iglesias Ortodoxas han participado activamente en el movimiento ecuménico desde que este apareció, y todas ellas forman parte del Concilio Mundial de Iglesias - con la excepción de Georgia y Bulgaria, que se retiraron – y otros cuerpos interdenominacionales.

Hay que decir claramente que la Iglesia Ortodoxa considera ser la Iglesia de Jesucristo Única, Sagrada, Católica y Apostólica en la que la plenitud de la fe es hallada, pero esto no significa de ninguna manera que no reconozcamos muchos elementos de verdad en el resto de confesiones cristianas, con las que tenemos un origen común y con cuyos miembros debemos tener una relación amigable y de colaboración.

Dicho esto, es verdad que no todas las Iglesias tienen la misma actitud positiva: el Patriarcado de Constantinopla, por ejemplo, es la vanguardia en el ecumenismo a nivel mundial, y en el otro extremo del espectro tenemos a la Iglesia de Georgia, con muchos grises entre estas dos.

En relación a la similitudes con otras tradiciones cristianas, podríamos decir que la Ortodoxia es teológicamente muy cercana al Antiguo Catolicismo y al tradicional Anglocatolicismo, a continuación con el Catolicismo Romano, y menos con el Protestantismo; sin embargo tradicionalmente ha mantenido una relación muy amigable con el Anglicanismo, hasta el punto de que en los años 1930 algunas Iglesias Ortodoxas llegaron a reconocer la validez de las órdenes anglicanas (aunque esto no llegó tener un efecto práctico y puede ser considerado “papel mojado” hoy en día con la aparición del ministerio ordenado femenino en el Anglicanismo).

Hoy en día, la relación entre la Ortodoxia y aquellas Iglesias que están en un proceso de aceptar valores morales liberales y doctrinas relativistas se está, naturalmente y tristemente, deteriorando.

SOBRE FRANCISCO JOSÉ PINO RODRÍGUEZ

Francisco José Pino Rodríguez trabaja como traductor. Se convirtió en miembro de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla) en 2012. Pino administra el blog de noticias y la página de Facebook de la Metrópolis y cursa estudios a distancia del Instituto de Estudios Cristianos Ortodoxos (Cambridge).


Entrevista de Joel Forster para Evangelical Focus, traducida al castellano y publicada por Protestante Digital, 23 de junio de 2016