domingo, 23 de febrero de 2020

23/02 - Policarpo el Santo Mártir y Obispo de Esmirna


Este hombre apostólico y profético, modelo de fe y de verdad, fue discípulo de Juan el Evangelista, sucesor de Búculo (6 de febrero) y maestro de Ireneo (23 de agosto). Era ya anciano cuando se desató la quinta persecución contra los cristianos bajo Marco Aurelio.

Cuando sus perseguidores, enviados por el mandatario, encontraron a Policarpo, este mandó que se les diera algo de comer y beber y les pidió que le concedieran una hora para rezar; se lavantó y oró, lleno de gracia, durante dos horas, de modo que sus captores se arrepintieron de haber ido a prender a un hombre tan venerable.

Policarpo fue llevado por el Procónsul de Esmirna al estadio y este le ordenó: «Jura por la fortuna del César; arrepiéntete y di: “¡Abajo con los ateos!”» (con la palabra «ateos», el Procónsul se refería a los cristianos). Pero Policarpo, dirigiendo su mirada hacia los paganos del estadio, les señaló y exclamó: «¡Abajo con los ateos!». Cuando el Procónsul le urgió a que blasfemara contra Cristo, él replicó: «He servido a Cristo durante ochenta y seis años y en nada me ha agraviado; ¿cómo puedo blasfemar contra mi Rey que me ha salvado?». El tirano se enfureció ante estas palabras y ordenó que el Obispo fuera arrojado al fuego, donde expiró gloriosamente hacia el año 163.

En palabras de Eusebio: «Policarpo enseñó en todas partes lo que había aprendido de los Apóstoles, y eso es lo que la Iglesia también ha transmitido; y esta es la única verdad» (Historia Eclesiástica, libro IV, cap. 14,15).