domingo, 24 de febrero de 2019

24/02 - Primera y Segunda Invención de la Venerable Cabeza de Juan el Bautista


El primer hallazgo tuvo lugar a mediados del siglo IV gracias a una revelación del santo Precursor a dos monjes que habían ido a Jerusalén para venerar la tumba de nuestro Salvador. Uno de ellos se llevó la venerable cabeza en una vasija de barro a Emesa, en Siria. Tras su muerte pasó de mano en mano hasta que cayó en posesión de un cierto hieromonje arriano llamado Eustaquio. Como este ascribía los milagros obrados por la reliquia del Santo Bautista a sus propias falsas creencias, se sintió impulsado a dejar la cueva en que vivía y abandonó la santa cabeza, cuya ubicación se dio a conocer de nuevo mediante una revelación de San Juan y fue encontrada en una vasija de agua alrededor del año 430, en tiempos del Emperador Teodosio el Joven, cuando Uranio era Obispo de Emesa.