sábado, 2 de marzo de 2019

02/03 - Hesiquio el Mártir


El Santo Mártir Hesiquio vivió durante el reinado del rey Maximiano en el año 302. Era el líder el Palacio Real y el Senado debido a su oficio de magistrado.

Cuando Maximiano ordenó que todos los cristianos que eran soldados reales debían ser privados de sus cinturones (signo de su mérito real) y vivir como civiles y sin honra, muchos cristianos prefirieron esto a ser honrados y perder su alma. San Hesiquio se contaba entre ellos. Cuando el Rey se enteró, ordenó que el Santo fuera privado de las caras vestimentas que llevaba, que fuera vestido con un raído manto de pelo sin mangas y que fuera degradado y desdeñado hasta el punto de tener trato con mujeres.

Cuando esto se llevó a cabo, el Rey lo invitó y le preguntó: «¿No te da vergüenza, Hesiquio, haber perdido la honra y el oficio de ‘magistrianus’ y haber sido rebajado a este género de vida? ¿Acaso no sabes que los cristianos, cuyo género de vida has preferido, no tienen poder para restaurarte a tu antigua honra y oficio?», a lo que el Santo respondió: «Tu honra, oh Rey, es temporal, pero la honra y gloria que Cristo da es eterna e infinita». Ante estas palabras el Rey se enfureció y ordenó a sus hombres que ataran una piedra de molino alrededor del cuello del Santo y lo lanzaran al río Orontes, que se encuentra en Celesiria. Así este santo varón recibió del Señor la corona del martirio.