martes, 5 de marzo de 2019

05/03 - Conón el Jardinero


Este Santo vivió durante el reinado del Emperador Decio en el año 251. Procedía del pueblo de Nazaret. Abandonó su casa y se fue a la ciudad de Mandrón, en la provincia de Pánfila. Allí permaneció en un lugar llamado Carmela o Carmena cultivando un jardín que regaba y donde plantaba diversos vegetales; de él obtenía cuanto le era necesario para vivir.

Tenía una mente tan recta y sencilla que, cuando se encontró con los que venían a arrestarlo y vio que lo saludaban, les devolvió el saludo desde el fondo de su alma y de su corazón. Cuando estos le dijeron que el Gobernador Publio le ordenaba que fuera a verlo, el Santo replicó con sencillez: “¿Para qué me necesita a mí el Gobernador, siendo yo cristiano? Que convoque a los que piensan como él y tienen su misma religión”.

Así pues, el Santo fue atado y llevado ante el Gobernador, que intentó persuadirlo de que sacrificara a los ídolos. Pero el Santo suspiró desde el fondo de su corazón, maldijo al tirano y confirmó su fe en Cristo con su confesión, diciendo que no era posible abandonarla aunque fuera torturado cruelmente. Por este motivo le clavaron los pies e hicieron que el Santo corriera en frente de la diligencia del Gobernador, pero él se desmayó en la calle. Habiendo caído de hinojos, oró y encomendó su santa alma en las manos de Dios.