viernes, 8 de marzo de 2019

08/03 - Teofilacto el Confesor, Obispo de Nicomedia


Teofilacto era originario del Oriente, aunque se desconoce su ciudad natal. En Constantinopla se hizo muy amigo de Tarsio, que luego se convertiría en Patriarca de esa ciudad (conmemorado el 25 de febrero). Teofilacto fue nombrado Obispo de Nicomedia.

Tras la muerte de San Tarsio, su sucesor Nicéforo (conmemorado el 2 de junio) convocó a una serie de Obispos para que lo ayudaran a luchar contra la iconoclasia del Emperador León el Armenio, que reinó del año 813 al 820. Entre ellos se encontraban Eutimio, Obispo de Sardes (conmemorado el 26 de diciembre), que había asistido al Séptimo Concilio Ecuménico en el año 787 y fue exiliado tres veces a causa de los santos iconos (por desafiar la orden del Emperador Teófilo de renunciar a la veneración de los iconos, fue azotado de la cabeza a los pies hasta que su cuerpo se llenó de grandes heridas de las que murió ocho días después, sobre el año 830); José de Tesalónica (conmemorado el 14 de julio); Miguel de Sinada (conmemorado el 23 de mayo); Emiliano, Obispo de Cízico (conmemorado el 8 de agosto); y San Teofilacto, que reprendió audazmente a León cara a cara, advirtiéndole de que, por su desprecio a los sufrimientos de Dios, se cernería sobre él la destrucción total y que nadie lo libraría de ella.

Por lo anterior, Teofilacto fue exiliado a la fortaleza de Estróbilo en Caria de Asia Menor, donde, tras 30 años de prisión y durezas, entregó su alma alrededor del año 845. León el Armenio, según la profecía del Santo, fue asesinado en la iglesia la víspera de la Natividad de nuestro Señor del año 820.