domingo, 17 de marzo de 2019

17/03 - Alejo el Hombre de Dios


San Alejo nació en la vieja Roma de padres ilustres llamados Eufemiano y Aglaide, y a petición de estos se unió a una joven en matrimonio; sin embargo, no permaneció con ella ni un solo día, sino que huyó a Edesa, donde vivió durante dieciocho años.

Alejo regresó a Roma disfrazado de mendigo y se sentó a la puerta de la casa de su padre, siendo desconocido por todos y burlado por sus propios sirvientes. Su identidad solo se reveló tras su muerte mediante un papel que llevaba encima y que él mismo había escrito poco antes de su reposo. El piadoso Emperador Honorio lo honró con un solemne sepelio.

El título de «Hombre de Dios» se le concedió desde el Cielo en una visión que tuvo el Obispo de Roma el día del reposo del Santo.