viernes, 16 de abril de 2021

17/04 - Simeón el Santo Mártir y Obispo de Persia


San Simeón, llamado "Bar Sabas" que significa "hijo del batanero", fue nombrado obispo (Catholicos) de Seleucia-Ctesifonte, en Persia, a raíz del cese del obispo anterior en el 324. Simeón, sin embargo, pronto fue relegado a la función de asistente: debido a la falta de confirmación de la sentencia de destitución, se desconoce si comenzó a ejercer realmente como obispo titular.


Cuando en el 340 el rey persa Sapor II restableció la feroz persecución contra los cristianos, no dudó en elevar los impuestos al doble y declarar el cierre de todos los lugares de culto, instigado por los los Magos, guardianes de la religión persa, y los judíos, que también los envidiaban. Tomando nota de la pobreza de la mayoría de la gente, Simeón se negó a recoger el dinero requerido, por lo que fue detenido.


Conducido luego ante al rey, se negó a postrarse ante él o adorar al dios sol; esto fue un pretexto para que las autoridades lo encarcelaran, y junto a él a un centenar de personas. Simeón logró reconquistar a la fe cristiana a Ustazades, eunuco de la sala real además de educador del propio soberano, quien luego también padeció el martirio.


Simeón, junto con el centenar de compañeros (obispos, sacerdotes y miembros de diversas órdenes), estuvieron largo tiempo en prisión, hasta que finalmente —después de ver degollar ante sus ojos a todos sus hermanos en la fe y la prisión, a los que animaba con gran ardor— fue decapitado el Santo y Gran Viernes.


Se dice que 1.150 Mártires fueron asesinados; una multitud innumerable de cristianos perdieron la vida en toda Persia durante esta persecución, entre ellos los Santos Acépsimas, José y Etalas (conmemorados el 3 de noviembre). En ediciones del Martirologio se mencionaban explícitamente los nombres de algunos de los compañeros en el martirio de Simeón: los sacerdotes Abdhaykla y Hananya, y el oficial real Pusayk.