domingo, 5 de mayo de 2019

05/05 - Irene la Megalomártir


Santa Irene era hija de un príncipe llamado Licinio; llamada Penélope por sus padres, por una revelación divina fue llevada a la fe en Cristo y en el Bautismo renombrada Irene.

En su celo por la fe, Irene hizo añicos todos los ídolos de su padre, que ordenó que fuera pisoteada por caballos, pero, mientras que ella permaneció ilesa, uno de los caballos se encabritó y tiró a su padre, matándolo; por sus oraciones, el padre resucitó, creyó y fue bautizado. Después, en muchos viajes, Santa Irene sufrió tormentos y castigos por su fe, pero fue preservada por el poder de Dios, obró grandes milagros y convirtió a muchos miles de almas.

Finalmente Irene llegó a Éfeso, donde descansó en paz en la primera mitad del siglo IV. Dos días después de su muerte, la losa de su tumba se encontró removida y el sepulcro vacío.

Al menos dos iglesias estaban dedicadas a Santa Irene en Constantinopla, y también es la patrona de la isla egea de Tera, comúnmente llamada Santorin o Santorini (corrupción de “Santa Irene”).