jueves, 9 de mayo de 2019

09/05 - Cristóbal el Mártir de Licia


San Cristóbal se llamaba inicialmente Réprobo. Viendo a los cristianos perseguidos, reprendió a los tiranos por su crueldad. Se envió a soldados para que lo condujeran ante el Gobernante, pero él los convirtió a Cristo y se bautizó junto a ellos, recibiendo el nombre de Cristóbal.

Tras comparecer ante el Gobernante, fue encarcelado y enviaron a dos rameras para que lo sedujeran, pero también a ellas las convirtió y las animó en su martirio. Fue sometido a tormentos y finalmente decapitado en tiempos de Decio.

Se cuentan sobre él muchas cosas maravillosas y míticas por ignorancia y superstición, una de las cuales es que es imposible morir de repente por causa inesperada el día en que uno mira el icono del Santo. Este es el origen del proverbio usado en diferentes lugares: «Si a San Cristóbal mirares, los caminos de la vida seguro transitares».

La etimología de su nombre, que significa «el que lleva a Cristo» (Cristóforo), sin duda ha impulsado a los iconógrafos a representarlo llevando al Niño Jesús a cuestas; sin embargo, es completamente erróneo, como hacen algunos iconógrafos mal informados, representarlo con cabeza de perro debido a un pasaje de su vida donde se decía que tenía «cara de perro» (significándose con ello que su semblante era muy temible a la vista).