domingo, 12 de mayo de 2019

12/05 - Epifanio, Obispo de Chipre


San Epifanio nació alrededor del año 310 en Besanduc, un pueblo de Palestina, de padres judíos, labradores pobres.

En su juventud vino a la fe en Cristo y fue bautizado con su hermana, tras lo cual repartió todo lo que tenía entre los pobres y se hizo monje en la misma época que San Hilarión el Grande (conmemorado el 21 de octubre), a quien conoció. También visitó a los famosos monjes de Egipto para aprender sus caminos.

Debido a que la fama de su virtud se extendió, muchos en Egipto desearon hacer obispo a Epifanio, pero, cuando este se enteró, huyó y regresó a Palestina. Sin embargo, tiempo después supo que los obispos de allí también pretendían consagrarlo para una diócesis vacante, así que escapó a Chipre.

En Pafos se encontró con San Hilarión, que le pidió que fuera a Constancia, una ciudad de Chipre también llamada Salamina. Epifanio respondió que prefería embarcar rumbo a Gaza, lo que hizo a pesar de las admoniciones de San Hilarión. Pero un viento contrario condujo al barco a Constancia, donde, por la providencia de Dios, Epifanio cayó en manos de unos obispos que se habían reunido para elegir a un sucesor para el recién partido Obispo de Constancia, y el venerable santo accedió finalmente a ser consagrado cerca del año 367.

Epifanio hablaba con fluidez hebreo, egipcio, siríaco, griego y latín, y por esto era llamado «el de las cinco lenguas». Tenía el don de obrar milagros, y todos lo reverenciaban tanto que, aunque era un conocido enemigo de la herejía, fue casi el único obispo eminente que los arrianos no osaron exiliar cuando el Emperador Valente persiguió a los ortodoxos alrededor del año 371.

Habiendo pastoreado a su rebaño de un modo agradable a Dios y habiéndolo preservado impoluto de toda herejía, reposó en el Señor cerca del año 403, a la edad de noventa y tres años.

De entre sus escritos sagrados, el tenido en más alta estima es el ‘Panario’ (‘cesta de pan’), que contiene pruebas de la verdad de la Fe y un examen de ochenta herejías.