miércoles, 15 de mayo de 2019

15/05 - Pacomio el Grande


San Pacomio nació de padres paganos en la Alta Tebaida de Egipto.

Fue reclutado en el ejército romano a edad temprana. Mientras estaba acuartelado con los otros soldados en la prisión de Tebas, Pacomio se sorprendía de la amabilidad que les mostraban los cristianos locales, que aliviaban sus estrecheces llevándoles comida y bebida. Preguntando quiénes eran aquellas gentes, creyó en Cristo y prometió que, una vez liberado del ejército, lo serviría todos los días de su vida. Cuando esto ocurrió, sobre el año 313, fue bautizado y se hizo discípulo del ermitaño Palamón, bajo cuya exigente guía aumentó en virtud y gracia y alcanzó tan alto grado de santidad que, «debido a su pureza de corazón -escribe su biógrafo-, es como si viera, por así decir, a Dios como en un espejo».

Su renombre se extendió, y vinieron a él tantos discípulos que fundó en total nueve monasterios llenos de muchos miles de monjes, a los cuales les dio una regla de vida que en adelante se convirtió en el estándar del monaquismo de vida en común.

Así como San Antonio el Grande es el padre de los ermitaños, San Pacomio es el fundador de la vida cenobítica en Egipto; debido a que había fundado un tipo de monaquismo accesible a tantos, Antonio dijo de él que «seguía los pasos de los Apóstoles».

San Pacomio se durmió en el Señor antes que sus contemporáneos Antonio y Atanasio el Grande, en el año 346. Su nombre en copto, ‘Pajom’, significa «águila».