lunes, 10 de junio de 2019

11/06 - El Santo Apóstol Bernabé


San Bernabé, uno de los Setenta, era de Chipre, de la tribu de Leví, y condiscípulo junto a Pablo de Gamaliel. Se llamaba José, pero se le cambió el nombre a Bernabé, que significa «Hijo de la consolación», quizás para distinguirlo del José llamado Barsabá, de sobrenombre Justo (Hechos 1,23).

San Bernabé tenía un campo que vendió para entregarles el dinero a los Apóstoles (Hechos 4,36-37). Antes de que Saúl se convirtiera en Pablo, él era el que lideraba el grupo de los Setenta Apóstoles, siendo el primero en predicar y su portavoz principal.

Después de la visión de Saulo en el camino de Damasco, Bernabé fue el que lo unió a los Apóstoles cuando los otros, debido a la reputación de aquel como perseguidor de la Iglesia, aún lo temían (Hechos 9,26-27). También fue San Bernabé el que reclutó a Pablo como predicador, llevándolo de Tarso a Antioquía tras el apedreamiento de Esteban para ayudarlo en la extensión del Evangelio (Hechos 11, 25-26). 

San Bernabé predicó el Evangelio en muchos lugares, viajó con Pablo y finalmente fue apedreado hasta la muerte por los judíos en su Chipre natal. 

Durante el reinado de Zenón, en el año 478, sus sagradas reliquias fueron encontradas con el Evangelio de Mateo en el pecho traducido al griego por el mismo Bernabé. Este Evangelio fue llevado a Zenón. A causa de esto la Iglesia de Chipre recibió el derecho a la autonomía, y a su Arzobispo se le concedió el privilegio, como al Emperador, de firmar sus decretos y sus encíclicas en bermellón.