viernes, 12 de junio de 2020

12/06 - Onofre de Egipto


San Onofre floreció en el siglo IV, primero en el cenobio cercano a Hermópolis de Tebas en Egipto y después como solitario en el desierto, donde fue descubierto por San Pafnucio. Cuando este lo vio por primera vez en lo profundo del desierto, se asustó por la apariencia del Santo, que estaba cubierto de pelo como una bestia salvaje y desnudo excepto por una prenda de hojas cosidas que le tapaba sus partes pudendas.

Tras relatarle su vida y los amargos conflictos padecidos como ermitaño, Onofre le contó a Pafnucio que estaba a punto de morir y que él había sido enviado para enterrarlo, lo que ocurrió poco después. Aunque Pafnucio deseaba quedarse para siempre en la cueva del Santo, en cuanto lo sepultó, esta se derrumbó y la palmera que había proporcionado dátiles a Onofre se secó, indicando con ello que la voluntad de Dios era que Pafnucio regresara a su monasterio y que diera a conocer a Onofre al mundo entero.