martes, 11 de junio de 2019

12/06 - Pedro el Atonita


San Pedro nació de padres nobles en Constantinopla en el siglo IX.

Enviado con el ejército romano a combatir a los sarracenos, fue hecho cautivo y encerrado en la prisión de Samarra en Siria; esta cárcel es sin duda la misma en que estuvieron cautivos los 42 Mártires de Amorio (ver el 6 de marzo).

Liberado gracias a las oraciones de San Nicolás de Mira y San Simeón el Teodoco («Recibidor de Dios»), escapó a Roma, donde se hizo monje, y luego se fue a la Península de Ato, donde vivió en una cueva como solitario, padeciendo muchas tentaciones del maligno pero también gozando de la ayuda manifiesta de la Santísima Deípara.

Tras muchos años, reposó en paz.