domingo, 14 de junio de 2020

14/06 - El Santo Profeta Eliseo


El Profeta Eliseo, hijo de Safat, era del pueblo de Abel Mejolá y había sido labrador.

En el año 908 a.C., por orden divina, el Profeta Elías lo ungió Profeta sucesor suyo. Esto ocurrió mientras Eliseo estaba arando su tierra, con doce bueyes uncidos. Eliseo sacrificó enseguida a los bueyes y los cocinó usando el arado de madera y los otros aperos de labranza como combustible; luego entregó a los animales como comida para el pueblo. Despidiéndose de sus padres, Eliseo siguió a Elías y lo sirvió hasta que este fue elevado al cielo (ver el 20 de julio).

Cuando Eliseo recibió la capa de su maestro y la gracia del espíritu de profecía, demostró de quién era discípulo a través de los milagros que obró y de todo lo que se cuenta de él en el Cuarto Libro de los Reyes.

Eliseo reposó en su ancianidad y fue enterrado en Samaria hacia el año 839 a.C, pero incluso después de muerto Dios lo glorificó: un año después unos israelitas estaban transportando a un difunto para enterrarlo y, viendo a una banda de moabitas, dejaron caer el cadáver sobre la tumba del Profeta; en cuanto el cuerpo tocó los huesos de este, volvió a la vida y se levantó (4 Reyes 13,20-21). Haciendo mención de esto, Jesús Ben Sira dice: «Durante su vida realizó prodigios, y después de muerto fueron admirables sus obras» (Eclo. 48,14). Debido a tales prodigios los fieles reverencian las reliquias de los Santos (ver también el 16 de enero).

Su nombre significa «Dios es mi salvación».