viernes, 14 de junio de 2019

14/06 - Metodio el Confesor, Patriarca de Constantinopla


Metodio nació de padres ricos en Siracusa de Sicilia a finales del siglo VIII.

Siendo Presbítero, fue enviado como embajador a Roma en 815 u 816 por el Patriarca Nicéforo de Constantinopla, que había sido exiliado por León el Armenio (ver el 2 de junio). Tras la muerte de León, Metodio regresó a Constantinopla, pero, como era muy celoso en la veneración de los santos iconos, fue inmediatamente exiliado por el Emperador Miguel «el Tartamudo» a una fortaleza cerca de Bitinia.

Cuando Miguel falleció, Metodio fue liberado por un breve tiempo, pero por su confesión de la Fe Ortodoxa fue encarcelado de nuevo por el Emperador Teófilo en un sepulcro oscuro y maloliente. Siendo esto insuficiente para la inhumanidad del Emperador, este ordenó que se encerrara con Metodio a dos ladrones y que, cuando uno de ellos falleciera, no retiraran el cadáver. Mientras el Santo permaneció allí, cierto pescador pobre subvenía a sus necesidades.

Cuando la Iglesia obtuvo finalmente la libertad bajo la Emperadora Santa Teodora, Metodio ascendió al trono patriarcal de Constantinopla en 842. Junto con la Santa Emperadora, restituyó su debido honor a los santos iconos; esto se conmemora el Domingo de la Ortodoxia.

Metodio gobernó la Iglesia de Constantinopla durante cuatro años, y reposó en 846.