viernes, 28 de junio de 2019

28/06 - Sinaxis del Icono de la Santísima Madre de Dios Triquerusa («de las Tres Manos»)


El gran defensor de la Fe Ortodoxa contra los iconoclastas, nuestro justo Padre Juan de Damasco (ver el 4 de diciembre), fue denunciado ante el Califa de Damasco por el Emperador León el Isáurico (r. 717-741). San Juan fue acusado de sedición y se le cortó la mano derecha.

Habiendo pedido que se le entregara la mano cortada, San Juan pasó la noche en medio de grandes dolores, impetrando la ayuda de la Santísima Madre de Dios. Despertándose, se dio cuenta de que la mano le había sido restituida milagrosamente, quedando solo una cicatriz roja en la muñeca, en la zona donde se había producido el corte, como testimonio de la curación milagrosa. En señal de agradecimiento, hizo que se pegara una mano de plata al icono para conmemorar este gran prodigio.

Al hacerse monje en la laura de San Sabas el Santificado de Tierra Santa, Juan llevó consigo el icono, que permaneció allí hasta el siglo XIII, cuando se le entregó a San Sabas de Serbia (ver el 14 de enero), que lo llevó a su país, y allí estuvo un tiempo. Posteriormente fue transportado milagrosamente por un burro suelto al monasterio serbio de Hilandar, en el Monte Ato, donde se encuentra aún hoy.