viernes, 3 de julio de 2020

03/07 - Anatolio, Patriarca de Constantinopla


San Anatolio era un sacerdote de Alejandría que había sido ordenado diácono (y quizás también presbítero) por San Cirilo, Arzobispo de esa ciudad.

En 449, en el Latrocinio de Éfeso, el tristemente famoso sucesor de San Cirilo, el violento Dióscoro, depuso ilegalmente a Flaviano, el Patriarca de Constantinopla y oponente del monofisita Eutiques; Flaviano, de los golpes que recibió, murió poco después. Dióscoro, pensando que el sacerdote Anatolio lo apoyaría, lo consagró Patriarca de Constantinopla como sucesor de Flaviano.

Después de su consagración por Dióscoro -que todavía no había sido depuesto-, Anatolio se unió a los ortodoxos. Antes del Concilio de Calcedonia en 451, convocó un concilio de los obispos en Constantinopla en el que se leyó y aprobó el ortodoxo Tomo del Papa León (ver el 18 de febrero), que Dióscoro no había permitido leer en el Latrocinio de Éfeso. En el Concilio de Calcedonia, en 451, condenó a Nestorio, a Eutiques y, por sus acciones ilegítimas, a Dióscoro.

San Anatolio reposó en el año 458.

Algunos le atribuyen a este Anatolio los himnos de Vísperas y las Laudes del Octoeco que se llaman ‘Versos anatolianos’, mientras que otros -que quizás tengan más razón- los atribuyen a un varón distinto del mismo nombre, monje del Monasterio de Estudio, discípulo de San Teodoro el Estudita, cuya epístola a este Anatolio ha llegado hasta nuestros días.