jueves, 11 de julio de 2019

11/07- La Alabadísima Olga, Isoapóstol, Princesa de Kiev


Santa Olga, famosa por su sabiduría y sobriedad, se convirtió en su juventud en esposa de Ígor, Gran Príncipe de Kiev, que reinó en el siglo X. Tras la muerte de su esposo, ella misma gobernó de manera muy hábil, y finalmente aceptó la Fe de Cristo y viajó a Constantinopla para recibir el Santo Bautismo.

El Emperador, al ver su belleza exterior y su grandeza interior, le pidió que se casara con él. Ella replicó que no podía hacerlo antes de recibir el Bautismo y le pidió que fuera su padrino, a lo que él accedió. Después de bautizarse (recibiendo el nombre de Elena), el Emperador le repitió su propuesta de matrimonio, pero ella respondió que ahora era su padre mediante el Santo Bautismo y que ni siquiera entre los paganos era lícito que un padre se casara con su hija. El Emperador comprendió finalmente que Elena había sido más astuta que él y la envió de vuelta a su tierra con sacerdotes, textos sagrados y santos iconos.

Aunque su hijo Esviatoslao permaneció pagano, Olga/Elena plantó la semilla de la fe en su nieto Vladimiro (ver el 15 de julio).

Reposó en paz en el año 969.