viernes, 4 de octubre de 2019

04/10 - Jeroteo, Obispo de Atenas


Según algunos, Jeroteo, al igual que San Dionisio, era miembro del tribunal de la Colina de Marte.

Habiendo sido primeramente instruido en la fe en Cristo por Pablo, se convirtió en Obispo de Atenas. Él a su vez inició a Dionisio más perfectamente en los misterios de Cristo; este último, por su parte, elaboró de manera más clara y precisa las enseñanzas concisas y resumidas de Jeroteo acerca de la Fe.

Jeroteo también fue transportado milagrosamente por el poder del Espíritu Santo para que estuviera presente en la Dormición de la Deípara, cuando, junto a los Santos Apóstoles, se convirtió en líder de la himnodia divina: «Estaba totalmente transportado, totalmente fuera de sí mismo, y tan absorto en la comunión con las cosas sagradas que celebraba con himnos que a todos los que lo oían, veían y conocían, e incluso a aquellos que no lo conocían, les parecía que estaba inspirado por Dios como himnógrafo divino», dice Dionisio en ‘De los
nombres divinos’, 3,2.

Habiendo vivido de manera agradable a Dios, reposó en el Señor.