domingo, 29 de marzo de 2020

29/03 - Marcos, Obispo de Aretusa


San Marcos fue Obispo de Aretusa en Siria.

En los días de San Constantino el Grande, San Marcos, llevado por el celo divino, destruyó un templo de los ídolos y levantó una iglesia en su lugar. Cuando reinó Julián el Apóstata, en el año 361, los paganos tuvieron oportunidad de vengarse por la destrucción de su templo, y San Marcos se escondió, pero, cuando vio que otros estaban siendo capturados por su culpa, se entregó.

Sin tener en cuenta su avanzada edad, los paganos lo desnudaron y le golpearon todo el cuerpo, lo arrojaron a una inmunda cloaca y, después de sacarlo de allí, mandaron a niños que le pincharan con sus plumas de hierro. Después de todo esto los torturadores pusieron a San Marcos en una cesta, lo embadurnaron de miel y pescado podrido y lo colgaron al sol para ser devorado por las abejas y avispas. Sin embargo, como aguantó estos suplicios con tanta nobleza, sus enemigos se arrepintieron y lo soltaron.