miércoles, 6 de mayo de 2020

06/05 - Job el Profeta


Este fiel siervo de Dios, icono perfectísimo de virtudes (sobre todo de la de la paciencia), era hijo de Zéraj y Bosra, el quinto desde Abrahán.

Job era honrado, intachable, justo, devoto y se abstenía de todo mal.

Era muy rico y bendecido por Dios, más que ningún otro habitante de Hus, su patria, entre Idumea y Arabia. Pero, con permiso divino, para probarlo, de repente fue privado de sus hijos, riquezas, gloria y cualquier consuelo, y su cuerpo fue cubierto de heridas.

Algunos dicen que aguantó valientemente estas calamidades durante siete años. Luego, con la bendición divina, se le restauró una prosperidad incluso mayor que la primera. Habiendo vivido tras sus aflicciones ciento setenta años, reposó a la edad de doscientos cuarenta años, en 1350 a.C. Otros dicen que su aflicción duró solo un año y que sobrevivió ciento cuarenta años más, viviendo en total doscientos diez años.