martes, 20 de octubre de 2020

21/10 - Hilarión el Grande


Este Santo nació en Tábata, cerca de Gaza en Palestina, de padres paganos.


Enviado de joven a Alejandría para cursar sus estudios, allí conoció la Fe Cristiana y fue bautizado.


Mientras se encontraba en Egipto oyó hablar de la fama de San Antonio el Grande, y, cuando conoció a ese gran hombre, el Padre de los monjes, San Hilarión decidió dedicarse también él a la vida ascética. Regresó a Gaza y se entregó al ayuno extremo y a la oración constante. Pero a causa de los milagros que pronto empezó a obrar se vio obligado por su creciente fama a dejar de nuevo su tierra para huir de las multitudes de personas que iban a impetrar sus oraciones.


Hilarión viajó a Egipto con el vivo deseo de regresar al lugar donde San Antonio había vivido, pero no pudo permanecer durante demasiado tiempo en ningún lugar, pues, a pesar de todos sus intentos de esconderse, la luz de la gracia que brillaba en él no podía ser ocultada.


Tras atravesar Egipto y Libia, y navegando a Sicilia, llegó finalmente a Chipre, donde acabó su vida a la edad de ochenta años, en 372.