sábado, 24 de octubre de 2020

24/10 - Aretas el Megalomártir y sus compañeros


Estos Mártires contendieron por la piedad en el año 524 en Nachrán, ciudad de la Arabia Felix (actual Yemen).


Cuando Du Nuwás -líder de la tribu himyarita del sur de Arabia y judaizante- accedió al poder, intentó destruir el cristianismo, sobre todo en Nachrán, ciudad cristiana. Contradiciendo los consejos de Aretas, la ciudad se rindió a Du Nuwás, que inmediatamente rompió la palabra dada y pretendió obligar a la ciudad a renunciar a Cristo. Liderados por Aretas, centenares de mártires -incluidos mujeres, niños e infantes- se enfrentaron valientemente a las amenazas, y fueron decapitados y quemados. Tras el asesinato de los varones, todas las mujeres libres de Nachrán fueron conducidas ante el tirano y se les ordenó que abjuraran de Cristo o murieran, pero estas se encararon con él con tal valentía que declaró que ni siquiera los hombres lo habían insultado de esa manera. La fe de dichas mujeres era tan grande que ninuna de ellas negó a Cristo en todo Nachrán, aunque algunas sufrieron tormentos más amargos que la mayoría de los hombres.


En alianza con Bizancio, el Rey etíope Elesbán liberó Nachrán de Du Nuwás poco tiempo después y erigió iglesias en honor de los mártires. Nachrán se convirtió en un lugar de peregrinación hasta el surgimiento del islam un siglo más tarde. Al final de su vida, el rey Elesbán, también llamado Caleb, se retiró del mundo como ermitaño; envió su corona a Jerusalén como ofrenda para la Basílica de la Resurrección (también se le conmemora como santo en este mismo día 24 de octubre).


El nombre de San Aretas en árabe (Hariz) significa «cultivador» o «campesino“, igual que Jorge en griego.