miércoles, 11 de noviembre de 2020

12/11 - Martín, Obispo de Tours


San Martín, la gran luminaria de la Galia, era hijo de padres paganos. Cuando aún era muy joven, se hizo catecúmeno, y a la edad de veintidós años recibió el Santo Bautismo. Luego adoptó el hábito monástico y posteriormente fue consagrado Obispo de Tours, siendo célebre como asceta y taumaturgo y fiel pastor del rebaño de Cristo.


Martín convirtió a muchos del paganismo y la herejía, expulsó demonios y resucitó a los muertos, y, mientras desempeñaba todos los deberes apostólicos de un obispo, nunca dejó de ser un simple monje y hombre de oración. Su monasterio se convirtió en un centro del monaquismo no solo para la Galia, sino para toda Europa Occidental.


Un incidente ampliamente celebrado de su vida tuvo lugar cuando era aún catecúmeno y cumplía su servicio militar. Viendo a un mendigo pobremente vestido que pedía limosna a la entrada de la ciudad de Amiens y a quien los transeúntes no le prestaban atención alguna, San Martín, que no tenía nada más que darle, partió en dos con la espada su capa militar y le entregó una mitad para que se pudiera tapar y soportar mejor el frío. Esa misma noche el Señor Jesucristo se le apareció a Martín vestido con la media capa que le había dado al mendigo.


La capa de San Martín (en latín ‘capella’) fue custodiada en un santuario que por eso mismo llegó a llamarse «la capilla» y cuyos guardianes fueron llamados «capellanes».


San Martín reposó en paz en el año 397.