sábado, 14 de noviembre de 2020

15/11 - Gurias, Samonas y Habibo, Mártires y Confesores de Edesa


Estos ilustrísimos Mártires eran de la ciudad de Edesa, en Siria. Gurias y Samonas contendieron durante el reinado de Diocleciano, en el año 288; tras muchas torturas, fueron arrojados a la prisión y después decapitados. San Habibo, diácono, contendió en los días de Licinio, en el año 316, y fue quemado vivo y enterrado con los anteriores, motivo por el que los tres tienen una fiesta común, siempre aparecen juntos en los iconos y así son invocados por los fieles.


Debido a un milagro que obraron, son invocados para la ayuda en las dificultades maritales. Resulta que cierto godo había llegado a Edesa con el ejército romano y estaba acuartelado en la casa de una viuda piadosa llamada Sofía. El godo le pidió a esta la mano de su hija Eufemia, y ella, tras cierta resistencia, finalmente accedió. Llegado el momento de que el ejército regresara a casa, Sofía hizo al godo jurar por las oraciones de los santos Mártires Gurias, Samonas y Habibo que cuidaría a Eufemia como la niña de sus ojos; sin embargo, cuando se acercaba a su hogar, el traicionero varón le reveló a Eufemia que ya tenía esposa, y esta se vio obligada a servir a dicha mujer, que la trataba de modo inmisericorde. Después de muchos sufrimientos y de ser encerrada viva en una tumba sellada hasta que muriera, Eufemia fue transportada milagrosamente a Edesa, al mismísimo santuario de los Santos Mártires a cuya custodia había sido encomendada, y se reunió con su madre gracias a las santas oraciones de estos.