lunes, 23 de noviembre de 2020

23/11 - Gregorio, Obispo de Agrigento


Siciliano, nació en el siglo VII en Agrigento de padres piadosos llamados Caritón y Teodora.


Destinado a la carrera eclesiástica, fue tonsurado Lector por el Obispo Potamión durante el reinado de Justiniano II. A la edad de 18 años entusiasmó por las peregrinaciones que en aquel tiempo se organizaban para Tierra Santa, donde fue ordenado diácono por el Obispo Macario de Jerusalén. En el 578, sin saberlo sus padres, marchó a Cartago, donde, con tres monjes romanos, fue conducido a Jerusalén. Después de la visita a los santos lugares, se retiró durante cuatro años en soledad, estudio y oración y en el 584, volvió a Jerusalén. Luego marchó a Antioquía y Constantinopla donde su fama de santidad llegó a oídos del emperador Mauricio.


Fue invitado a formar parte del V Concilio de Constantinopla, donde se condenaron algunas herejías, entre ellas el arrianismo. 


Gregorio, después de realizar muchas conversiones, marchó a Roma, y allí fue nombrado por san Gregorio Magno obispo de Agrigento, donde retornó en el 591. En Agrigento inició una grandiosa obra de apostolado a favor de los pobres y humildes.


Fue injustamente acusado de fornicación por la envidia de Sabino y Crescentino, que querían sustituirlo en el obispado por un cierto Lencio, y por ello fue llamado a Roma y encarcelado durante dos años y medio. Pero los milagros que hizo en la cárcel fueron la señal a favor de su inocencia. El Papa, en un concilio de 150 obispos para discutir la causa de Gregorio, reconoció y proclamó su inocencia. Liberado y restituido en su diócesis, continuó con su misión apostólica. 


En el 595 construyó en su diócesis un templo dedicado a santos Pedro y Pablo. Fundó varios colegios para la instrucción de las mujeres agrigentinas y tuvo la colaboración de su madre, Teodata, que era institutriz.


Gregorio fue doctísimo en las disciplinas teológicas y también en las ciencias físicas, y dejó muchos escritos, entre los cuales destacan: las "Oraciones" sobre los dogmas de la Fe de los Antioqueños, las “Dogmáticas”, las “Encomiasticas”, las “Oraciones” sobre la Cuaresma y sobre el apóstol Andrés, y muchos otros escritos publicados en Constantinopla. Pero los escritos más importantes son las “Homilías”, dictadas del griego, que son un interesante comentario que él hizo al Eclesiastés. Versadísimo en la astronomía, sostuvo la teoría del movimiento de la tierra alrededor del sol, conciliando admirablemente la ciencia y la interpretación de la Biblia, a cerca de la inmovilidad de la tierra. Estudió y resolvió muchos problemas de física y fue también conocedor de la medicina, realizando operaciones que parecieron milagros.


En los últimos años de su vida se retiró en soledad. Murió en Agrigento, aunque algunos autores afirman que murió en España a donde había ido para una misión. Es el patrón de los bienes arqueológicos, en particular de los arquitectónicos.