lunes, 23 de noviembre de 2020

24/11 - Pedro, Arzobispo de Alejandría


San Pedro ocupó de manera ilustre el trono de Alejandría durante doce años, y, como dice Eusebio, «era un ejemplo divino de obispo debido a la excelencia de su vida y su estudio de las Sagradas Escrituras» (ver ‘Historia Eclesiástica, Libro VII, 3 , Libro VIII 11,13 y Libro IX,6).


Excomulgó a Arrio por simpatizar con el cisma meleciano. Cuando Arrio supo que San Pedro había sido encarcelado, le envió a muchos sacerdotes y diáconos para que le pidieran que fuera recibido de nuevo en la comunión de la Iglesia antes de su martirio. Cuando los emisarios de Arrio (que, a diferencia de San Pedro, no eran conscientes de los desastres que aquel causaría) vieron con sorpresa la vehemencia con la que este rechazaba recibir a aquel, el Santo les reveló una terrible visión que había tenido en la que el Maestro Cristo se le había aparecido en forma de niño que llevaba un vestido rasgado de la cabeza a los pies; cuando San Pedro le preguntó quién había roto su vestido, el Señor respondió que Arrio y que no debía ser recibido de nuevo en la comunión eclesial.


El Santo Hieromártir Pedro fue decapitado durante el reinado de Maximino, en el año 312; es llamado «el Sello de los Mártires» porque fue el último Obispo de Alejandría en sufrir el martirio bajo los Emperadores paganos. Sus sucesores en el trono, los Santos Alejandro y Atanasio el Grande, llevaron a la victoria final la batalla contra la herejía de Arrio que San Pedro había comenzado.