martes, 1 de diciembre de 2020

02/12 - Habacuc el Profeta


Este Profeta, cuyo nombre significa «abrazo amoroso», es el octavo en orden de los Profetas menores.


Su patria y tribu no quedan registradas en las Sagradas Escrituras; según algunos, era de la tribu de Simeón.


Habacuc profetizó en la época de Joaquín, también llamado Jeconías, antes de la cautividad babilónica del pueblo judío, que tuvo lugar 559 años antes de Cristo.


Cuando Nabucodonosor llegó a capturar a los israelitas, Habacuc huyó a Ostracine, y, después de que Jerusalén fuera destruida y los caldeos se marcharan, regresó y cultivó su campo. Una vez preparó un guiso y se dispuso a llevárselo a los que cosechaban el campo. Un Ángel del Señor se le apareció y lo transportó junto con la comida a Babilonia para que alimentara a Daniel en el foso de los leones, y luego lo devolvió a Judea (Bel y el Dragón, 33-39).


El libro de la profecía de Habacuc está dividido en tres capítulos, el cuarto de los cuales se usa como Oda IV del Salterio.


Sus santas reliquias fueron halladas en Palestina durante el reinado del Emperador Teodosio el Grande gracias a una revelación a Zebeno, Obispo de Eleuterópolis (Sozomeno, Hist. Ecl., Libro VII, 29).