viernes, 18 de diciembre de 2020

19/12 - Bonifacio el Mártir


Este Santo, que vivió durante el reinado de Diocleciano, era sirviente de cierta mujer romana de rango senatorial llamada Aglaida. La señora y su sirviente vivían juntos en unión ilegítima, y además Bonifacio estaba entregado a la bebida y a una vida desordenada; no obstante, era generoso con los pobres, hospitalario con los extranjeros y compasivo con los desgraciados.


Un día Aglaida, habiendo oído la historias de los Mártires y creyendo en el poder de su intercesión para obtener la misericordia de Dios, envió a Bonifacio a Tarso para conseguir algunas reliquias de Santos Mártires. Antes de su partida, este le preguntó en broma: «¿Qué pasaría si te trajeran mi cuerpo como reliquia?» Luego se puso en marcha con algunos de sus colegas esclavos hacia Cilicia, donde los Santos estaban contendiendo en el martirio. Dirigiéndose a los Mártires y animándolos en sus sufrimientos, fue arrestado por el gobernador y confesó a Cristo con valentía, por lo que sufrió una muerte martirial en el año 290. Así pues, lo que Bonifacio le dijo en broma a su ama se cumplió cuando él mismo fue llevado como reliquia por sus colegas.


Santa Aglaida pasó el resto de su vida en oración y obras de virtud y reposó en santidad.


San Bonifacio es invocado especialmente para recibir ayuda contra el vicio de la bebida.