lunes, 28 de diciembre de 2020

29/12 - Nuestro Justo Padre Marcelo, Abad del Monasterio de los Acemetas


San Marcelo, que procedía de la ciudad de Apamea en Siria, nació de padres ilustres. Adornado de virtud y sabiduría, sucedió a San Alejandro como abad del Monasterio de los Acemetas hacia el año 460.


Este monasterio recibía dicho nombre porque sus monjes estaban divididos en tres grupos que se turnaban en la celebración de los Oficios divinos día y noche, dando alabanza a Dios incesantemente y sin interrupción. El autor de esta práctica fue el susodicho Alejandro.


Como escribió el biógrafo de ambos Santos: «Después se estableció un venerable monasterio cerca de la boca del Ponto -o sea, en el lugar donde el Mar Negro entra en el Bósforo- y (Alejandro) introdujo una regla que, a pesar su novedad, era superior a cualquier otra: el ofrecimiento incesante de la himnodia a Dios a través de turnos de servicio para alcanzar la continua glorificación de nuestro Maestro».