domingo, 31 de enero de 2021

31/01 - Los Santos Anárgiros Ciro y Juan


Estos Santos vivieron en tiempos de Diocleciano. Ciro un soldado de Alejandría. Juan era de Edesa en Mesopotamia y, al desatarse la persecución, huyó al Golfo de Arabia, donde había una pequeña comunidad de monjes. Juan oyó de su fama y fue a unirse a él, tras lo cual pasaron la vida cultivando la virtud y curando toda enfermedad y dolencia gratuitamente por Cristo; de ahí el nombre que reciben de Anárgiros.


Al saber que una dama llamada Anastasia y sus tres hijas eran torturadas en Canopo de Egipto por el nombre de Cristo, fueron a dicha ciudad para animarlas a sufrir, acompañado de Ciro. Ambos fueron aprehendidos y cruelmente golpeados; los verdugos les quemaron los costados con antorchas encendidas y echaron sal sobre sus heridas en presencia de Anastasia y sus hijas Teodora, Teoctista y Eudoxia, quienes fueron también torturadas. Finalmente, las cuatro mujeres fueron decapitadas, mientras que a Ciro y Juan se les cortó la cabeza algunos días más tarde, el 31 de enero. Las Iglesias siriaca, copta, bizantina y latina veneran la memoria de los mártires.


Sobre estos santos -que, al igual que Cosme y Damián, fueron venerados en Grecia como médicos que no cobraban honorarios- existe abundante literatura. Entre ella sobresalen tres breves discursos de San Cirilo de Alejandría y un panegírico de San Sofronio, patriarca de Jerusalén (638). En dicho panegírico se encuentran algunos datos sobre una práctica semejante a la incubación, tan común en los templos de Esculapio.


La autoridad de los escritos de San Sofronio, que había sido curado en el santuario de los mártires Ciro y Juan, descansa en parte sobre las citas que se hallan en los documentos del segundo Concilio de Nicea, en 787.


San Cirilo narra un hecho interesante: para acabar con los ritos supersticiosos de Isis que sobrevivían todavía en Menuthi de Egipto a principios del siglo V, el mejor medio que encontró fue trasladar a dicha ciudad las reliquias de los santos Ciro y Juan. El gran santuario que fue construido en Menuthi se convirtió en un famoso lugar de peregrinación. El nombre actual de la ciudad es Abukir, nombre derivado de Ciro, el primero de nuestros mártires.



Fuente: Orientale Lumen Chihuaha

Adaptación propia