viernes, 2 de septiembre de 2022

MENSAJE DE SU TODA SANTIDAD EL PATRIARCA ECUMÉNICO BARTOLOMÉ PARA LA FIESTA DE LA INDICCIÓN 2022


 † B A R T O L O M É

Por la gracia de Dios Arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma y Patriarca Ecuménico,


Al pléroma de la Iglesia,
Gracia, Paz y Misericordia del Hacedor de toda la Creación,
Nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo
Reverendísimos hermanos Jerarcas y queridos hijos en el Señor:

Al comenzar hoy, con la bendición de Dios, el nuevo año eclesiástico, honramos con la Fiesta de la Indicción el “Día para la protección del medio ambiente” y ofrecemos gloria y agradecimiento al Creador de todo por “el gran don de la creación”.

Proclamamos una vez más con todo nuestro corazón que el respeto de la creación y la constante preocupación por su protección forman parte del núcleo de nuestra identidad ortodoxa como uno de sus elementos más preciosos. La Iglesia reconoce y enseña que la causa del alejamiento humano de la creación -que es “muy buena”- y de nuestro prójimo es el “alejamiento de Dios”. También nos recuerda con valentía que no hay auténtica libertad sin la Verdad ni fuera de ella, pues esta es la que en realidad nos libera. “Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres” (Juan 8,32).

Desde hace más de tres décadas, la Santa Iglesia de Cristo promueve insistente y dinámicamente el mensaje ecologista de la Ortodoxia a través de sus diversas iniciativas. El 1 de septiembre de 1989 significará y simbolizará para siempre el comienzo de un movimiento que produjo mucho fruto, aumentó la sensibilización hacia las raíces y parámetros espirituales y éticos de la destrucción del medio ambiente, movilizó a individuos e instituciones, inspiró al resto del mundo cristiano y subrayó la manera de responder a este gran desafío, que pasa en primer lugar por comprender su conexión con la crisis de la libertad humana y la necesidad de un cambio radical de mentalidad y conducta de cara a la creación, y en segundo lugar por una acción común y universal dadas las dimensiones mundiales y las trágicas consecuencias de la destrucción ecológica.

Constituyen un legado my valioso para el futuro los muchos e importantes escritos que se han producido en el campo de la ecología teológica, entre los que ocupa un lugar muy destacado la obra de Su Eminencia el Metropolita Anciano Juan de Pérgamo, gran profesor y académico. También se encuentra una inagotable fuente de inspiración en las presentaciones de los nueve simposios internacionales sobre el agua, que contaron con la presencia de renombrados especialistas y científicos, así como de representantes del mundo cultural y espiritual. Estos textos son especialmente útiles para la educación medioambiental, que tiene un lugar significativo en los sistemas educativos actuales. Tal y como se ha dicho (y con mucho acierto) “En el futuro, una educación sin una orientación ecológica será solo una parodia de la verdadera educación”.

El desarrollo sostenible es el único camino posible, ya que procurará un equilibrio ecológico para el presente y constituirá una garantía para el futuro, pero para ello se han de dar ciertas condiciones: una economía ecológica y cambios en la productividad agrícola y biomecánica, la producción y el uso de la energía, el desplazamiento y el transporte de mercancías, nuevos modelos de consumo, etc. Desgraciadamente, las buenas intenciones, los acuerdos y las proclamas a menudo se quedan en el ámbito teórico: son solo “bonitas palabras” sin efecto sobre la acción, “recomendaciones superficiales”, tal y como se ha escrito. La humanidad no ha aprendido de las consecuencias del cambio climático: los fuegos devastadores, las olas de calor, las inundaciones, la rápida reducción de la biodiversidad, la contaminación de la atmósfera y de los mares, la deforestación y las repercusiones sociales de la crisis medioambiental, revelada sobre todo en las migraciones en masa por motivos ecológicos. La humanidad sigue engañándose respecto de la supuesta capacidad innata de la naturaleza para protegerse a sí misma y para superar los daños causados por el hombre. Somos conscientes de ello, pero seguimos actuando como si no lo supiéramos, encubriendo el hecho de que, por lo que respecta a su relación con el medio ambiente, nuestra civilización moderna, tecnocrática y centrada en la economía no supone un progreso, ya que la mayor destrucción del medio ambiente ha tenido lugar precisamente en nuestra época, en la que priman la ciencia y la economía. El cambio climático supone una inmensa destrucción causada por la irresponsabilidad humana y demuestra el callejón sin salida que es nuestro modelo de organización económica. Solo tendremos futuro si entendemos que la protección de la integridad de la creación no solo no constituye un obstáculo para nuestro desarrollo económico, sino que en realidad es el instrumento para un verdadero progreso.

Este año, la celebración del Día para la protección de la creación se ve empañada por el sonido de las armas en Ucrania, por el llanto de las víctimas de la violencia militar, por el bombardeo de las ciudades e infraestructuras, por el gemido de la naturaleza y el lamento de los refugiados. Toda guerra es una catástrofe humanitaria y ecológica. La actual violencia, además de miles de vidas humanas, también destruye el medio ambiente mediante la contaminación, ya que obliga a naciones y pueblos a recurrir de nuevo a medios de obtención de la energía que son perjudiciales para la naturaleza. Así, la humanidad entra en un nuevo círculo vicioso de callejones sin salida destructivos, lo que confirma el viejo dicho de que el ‘homo sapiens’ sigue comportándose hasta nuestros días como un ‘homo demens’, de un modo imprudente e irracional.

Hermanos en el Señor y queridos hijos:

Para la Iglesia, los elementos del mundo, según una fórmula teológica, “no son simplemente un material utilitario o útil para suplir las necesidades individuales de los seres humanos, sino acciones de la Persona del único Creador”. Todo lo creado por Dios bendice, alaba y exalta al mismo Dios por todos los siglos: los cielos proclaman su gloria. Este es el mensaje expresado por la preocupación de la Gran Iglesia de Cristo en pos de la protección de la creación. La vida de la Iglesia de Cristo es un anticipo de todo lo que esperamos en el Reino del Padre, del Hijo y de Espíritu Santo. En nuestro caminar hacia el ‘Ésjaton’, la Santa Iglesia le ofrece al mundo el Evangelio de la gracia como guía y la firme convicción de que el mal, en todas sus formas, no tendrá la última palabra en la historia del mundo.

Para concluir, os deseamos un bendecido y fructífero año nuevo eclesiástico, e invocamos sobre todos vosotros, por las intercesiones de la primera de entre los Santos, la ‘Zeotokos Panmakáristos’, la gracia vivificadora y la gran misericordia del creador y redentor de todo, primicias y perfeccionador de nuestra fe inmaculada, a quien sea la gloria y el dominio por siglos sin fin. ¡Amén!

1 de septiembre de 2022

†Bartolomé de Constantinopla



Fervoroso suplicante por todos ante Dios

Message of His All-Holiness the Ecumenical Patriarch Bartholomew for the Feast of the Indiction, September 1st 2022

 



† B A R T H O L O M E W

By God’s Mercy Archbishop of Constantinople-New Rome

and Ecumenical Patriarch

To the Plenitude of the Church

Grace, Peace and Mercy from the Maker of All Creation

Our Lord God and Savior Jesus Christ

Most reverend brother Hierarchs and beloved children in the Lord,

As we enter, with God’s blessing, the new ecclesiastical year today, we honor with the Feast of the Indiction the “Day of protecting the natural environment” and offer glory and gratitude to the Creator of all for the “great gift of creation.”

We proclaim once again with all our heart that the respect for creation and the constant concern for its protection belong to the core of our Orthodox identity as one of its most precious elements. The Church recognizes and teaches that the cause of human alienation from the “very good” creation and one’s fellow human beings is the “alienation from God.” It boldly reminds us that there Is no authentic freedom without the Truth and outside the Truth, which is the power that truly liberates. “Know the truth, and the truth will free you” (John 8.32).

For over three decades, the Holy Great Church of Christ emphatically and dynamically promotes the eco-friendly message of Orthodoxy through its diverse initiatives. September 1, 1989, will forever signify and symbolize the commencement of a movement that produced much fruit, raised awareness about the spiritual and ethical roots and parameters of the destruction of the natural environment, mobilized individuals and institutions, inspired the rest of the Christian world, highlighted the way of responding to this great challenge – a way that passes firstly through an understanding of its connection with the crisis of human freedom and the need for radical change in mentality and conduct with a view to creation, and secondly through a common and universal action given the global dimensions and tragic consequences of the ecological destruction.

An invaluable legacy for the future lies in the many important writings on the field of theological ecology, among which the work of the professor and academician, His Eminence Elder Metropolitan John of Pergamon, retain a prominent place. An inexhaustible source of inspiration will also be found in the presentations of the nine water-borne international symposia, which hosted renowned specialists and scientists as well as representatives of the cultural and spiritual worlds. These texts are especially beneficial for environmental learning, which has carved out a significant place in contemporary education. As it has rightly been said: “In the future, an education without ecological orientation will be a parody of education.”

Sustainable development is a one-way street. It will secure ecological balance in the present and constitute a guarantee for the future, but it has its conditions: ecological economy, changes in agricultural and biomechanical productivity, the production and use of energy, the movement and transportation of goods, new models of consumption, and so on. Unfortunately, good intentions, agreements and proclamations often remain theoretical, merely “big words,” without any impact on action, “superficial injunctions,” as it has been written. Humankind has not learned from the consequences of climate change, the destructive fires, heat waves, and floods, the rapid reduction in biodiversity, the pollution of the atmosphere and seas, the deforestation and social repercussions of the environmental crisis, above all revealed in the mass migration for ecological reasons. Humanity continues to be deluded about the innate capacity of nature to protect itself and overcome human-induced damages. We know, and yet we continue to act as if uninformed, suppressing the truth that with regard to its relationship to the natural environment, our modern technocratic and econo-centered civilization does not comprise progress, since the greatest devastation of the natural environment has taken place in our own time, and age where science and economy prevail. Climate change is an immense destruction caused by human irresponsibility and the impasse of our model of organization in the life of our economy. We only have a future if we understand that the protection of the integrity of creation does not only not comprise a hurdle for economic development, but is the vehicle for real progress.

This year, the celebration of the Day of the protection of creation are accompanied by the sound of weapons in Ukraine, by the cry of the victims of military violence, the bombardment of cities and infrastructures, the groaning of nature and moaning of refugees. Every war is a humanitarian and ecological catastrophe. The ongoing violence, beyond the thousands of human lives, also destroys the natural environment that it pollutes, forcing nations and peoples to return to ways of securing energy efficiency through means that are unfriendly to the environment. Thus, humanity enters a new vicious cycle of destructive impasses, which confirm the saying that homo sapiens to this day continues to behave simultaneously as homo demens, as imprudent and irrational.

Brothers in the Lord and blessed children,

            For the Church, the elements of the world – according to a theological formulation – “are not simply utilitarian or useful material for the individual needs of human beings, but they are actions of the Person of the one Creator”. Everything created by God blesses, praises and exalts God to the ages, the heavens declare His glory. This is the message expressed by the concern of the Great Church for the protection of creation. The life of the Church of Christ is a foretaste of all that we expect in the Kingdom of the Father, Son and Holy Spirit. On our way to the Eschaton, the Holy Church offers to the world the Gospel of grace as its guide and the unswerving certainty that evil, in all its forms, will not have the final word in history.

In closing, we wish you a blessed and fruitful new ecclesiastical year, and we call upon all of you, through the intercessions of the First-among-the-saints Theotokos Pammakaristos, the lifegiving grace and great mercy of the creator and redeemer of all, the pioneer and perfecter of our immaculate faith to whom be the glory and the dominion unto everlasting ages. Amen!

September 1, 2022

†Bartholomew of Constantinople

Fervent supplicant for all before God

Μήνυμα της Α. Θ. Παναγιότητος του Οικουμενικού Πατριάρχου για την ημέρα προσευχής υπέρ της Προστασίας του Φυσικού Περιβάλλοντος (1 Σεπτεμβρίου 2022)


                                                          † Β Α Ρ Θ Ο Λ Ο Μ Α Ι Ο Σ

ΕΛΕΩι ΘΕΟΥ ΑΡΧΙΕΠΙΣΚΟΠΟΣ ΚΩΝΣΤΑΝΤΙΝΟΥΠΟΛΕΩΣ

ΝΕΑΣ ΡΩΜΗΣ ΚΑΙ ΟΙΚΟΥΜΕΝΙΚΟΣ ΠΑΤΡΙΑΡΧΗΣ

ΠΑΝΤΙ Τῼ ΠΛΗΡΩΜΑΤΙ ΤΗΣ ΕΚΚΛΗΣΙΑΣ ΧΑΡΙΝ, ΕΙΡΗΝΗΝ ΚΑΙ ΕΛΕΟΣ

ΠΑΡΑ ΤΟΥ ΔΗΜΙΟΥΡΓΟΥ ΠΑΣΗΣ ΤΗΣ ΚΤΙΣΕΩΣ

ΚΥΡΙΟΥ ΚΑΙ ΘΕΟΥ ΚΑΙ ΣΩΤΗΡΟΣ ΗΜΩΝ ΙΗΣΟΥ ΧΡΙΣΤΟΥ

 

            Ἱερώτατοι ἀδελφοί Ἀρχιερεῖς καί τέκνα ἐν Κυρίῳ ἀγαπητά,

            Εἰσερχόμενοι σήμερον, εὐλογίᾳ Θεοῦ, εἰς τό νέον ἐκκλησιαστικόν ἔτος, τιμῶμεν κατά τήν ἑορτήν ταύτην τῆς Ἰνδίκτου τήν «Ἡμέραν προστασίας τοῦ φυσικοῦ περιβάλλοντος» καί ἀναπέμπομεν δοξολογικάς καί εὐχαριστηρίους εὐχάς πρός τόν Κτίστην τῶν ἁπάντων διά τό «μέγα δῶρον τῆς δημιουργίας».

Διακηρύσσομεν καί πάλιν γεγονυίᾳ τῇ φωνῇ, ὅτι ὁ σεβασμός πρός τήν κτίσιν καί ἡ διαρκής μέριμνα διά τήν προστασίαν της ἀνήκουν εἰς τόν πυρῆνα τῆς Ὀρθοδόξου ἡμῶν ταυτότητος, ὡς ἕν ἐκ τῶν τιμαλφεστάτων στοιχείων της. Ἡ Ἐκκλησία γνωρίζει καί διδάσκει ὅτι αἰτία τῆς ἀλλοτριώσεως τοῦἀνθρώπου ἀπό τήν «καλήν λίαν» δημιουργίαν καί τόν συνάνθρωπον εἶναι ἡ «Θεοῦ ἀλλοτρίωσις». Ὑπενθυμίζει δέ εὐθαρσῶς ὅτι δέν ὑπάρχει αὐθεντική ἐλευθερία χωρίς τήν Ἀλήθειαν καί ἔξω ἀπό τήνἈλήθειαν, ἡ ὁποία εἶναι ἡ κατ᾿ ἐξοχήν ἐλευθεροποιός δύναμις. «Γνώσεσθε τὴν ἀλήθειαν, καὶ ἡ ἀλήθεια ἐλευθερώσει ὑμᾶς» (Ἰωάν. η’, 32).

            Ἐπί τρεῖς καί πλέον δεκαετίας, ἡ Ἁγία τοῦ Χριστοῦ Μεγάλη Ἐκκλησία προβάλλει μετ᾿ ἐμφάσεως καί δυναμισμοῦ, διά ποικίλων πρωτοβουλιῶν, τό οἰκοφιλικόν μήνυμα τῆς Ὀρθοδοξίας. Ἡ 1η Σεπτεμβρίου 1989 θά σηματοδοτῇ καί θά συμβολίζῃ ἐσαεί τήν ἔναρξιν ἑνός εὐλογημένου κινήματος, τό ὁποῖον παρήγαγε καρπόν πολύν, ἀνέδειξε τάς πνευματικάς καί ἠθικάς ρίζας καί παραμέτρους τῆς καταστροφῆς τοῦ φυσικοῦ περιβάλλοντος, ἐκινητοποίησε πρόσωπα καί θεσμούς, ἐνέπνευσε τόν λοιπόν χριστιανικόν κόσμον, ἔδειξε τήν ὁδόν πρός ἀντιμετώπισιν τοῦ μεγάλου προβλήματος, ὁδόν, ἡ ὁποία διαβαίνει διά μέσου, πρῶτον, τῆς κατανοήσεως τῆς συνδέσεως αὐτοῦ μέ τήν κρίσιν τῆς ἀνθρωπίνης ἐλευθερίας καί τῆς ἀνάγκης ριζικῆς ἀλλαγῆς νοοτροπίας καί συμπεριφορᾶς ἀπέναντι εἰς τήν κτίσιν, καί, δεύτερον, διά τῆς κοινῆς καί πανανθρωπίνης δράσεως, δεδομένων τῶν παγκοσμίων διαστάσεων καί τῶν τραγικῶν ἐπιπτώσεων τοῦ οἰκολογικοῦ ὀλέθρου.

            Πολύτιμον παρακαταθήκην διά τό μέλλον ἀποτελεῖ ἡ σημαντική συγγραφική παραγωγή εἰς τόν χῶρον τῆς θεολογικῆς οἰκολογίας, κεντρικήν θέσιν εἰς τήν ὁποίαν κατέχουν αἱ μελέται τοῦ Ἱερωτάτου Μητροπολίτου Περγάμου κ. Ἰωάννου, Καθηγητοῦ καί Ἀκαδημαϊκοῦ. Ἀνεξάντλητον πηγήν ἐμπνεύσεως θά ἀποτελοῦν καί αἱ εἰσηγήσεις εἰς τά ἐννέα ἐν πλῷ διεθνῆ οἰκολογικά Συμπόσια, εἰς τά ὁποῖα συμμετεῖχον ὀνομαστοί εἰδικοί ἐπιστήμονες καί ἐκπρόσωποι τῆς πολιτικῆς, τοῦ πολιτισμοῦ καί τοῦ πνεύματος. Τά κείμενα αὐτά εἶναι ἰδιαιτέρως χρήσιμα καί διά τήν περιβαλλοντικήν ἀγωγήν, ἡ ὁποία διεκδικεῖ σημαντικόν ρόλον εἰς τήν σύγχρονον ἐκπαίδευσιν. Ὀρθῶς ἔχει λεχθῆ, ὅτι «στό μέλλον, μία παιδεία χωρίς οἰκολογικό προσανατολισμό θά εἶναι παρωδία παιδείας».

            Ἡ ἀειφόρος ἀνάπτυξις εἶναι μονόδρομος. Αὐτή, ἡ ὁποία διασφαλίζει τήν οἰκολογικήν ἰσορροπίαν εἰς τό παρόν καί ἀποτελεῖ ἐγγύησιν διά τό μέλλον, ἔχει τούς ὅρους της: τήν οἰκολογικήν οἰκονομίαν, τήν ἀλλαγήν εἰς τήν γεωργικήν καί τήν βιομηχανικήν παραγωγήν, εἰς τήν παραγωγήν καί τήν χρῆσιν τῆς ἐνεργείας, εἰς τάς μετακινήσεις καί τάς μεταφοράς ἀγαθῶν, νέα καταναλωτικά πρότυπα κ. ἄ. Δυστυχῶς, συχνά αἱ καλαί προθέσεις, αἱ συμφωνίαι καί αἱ διακηρύξεις, παραμένουν ἁπλῆ θεωρία, «μεγάλα λόγια», χωρίς ἀντίκρυσμα εἰς τήν πρᾶξιν, «ἀκάλυπτες ἐπιταγές», ὅπως ἔχει γραφῆ. Ἡ ἀνθρωπότης δέν συνετίζεται ἀπό τήν κλιματικήν ἀλλαγήν, τάς καταστροφικάς πυρκαϊάς, τούς καύσωνας, τά πλημμυρικά φαινόμενα, τήν ραγδαίαν μείωσιν τῆς βιοποικιλότητος, τήν μόλυνσιν τῆς ἀτμοσφαίρας καί τῶν θαλασσῶν, τήν ἀποψίλωσιν τῶν δασῶν καί τάς κοινωνικάς ἐπιπτώσεις τῆς περιβαλλοντικῆς κρίσεως, μέ πρώτην τήν μαζικήν μετανάστευσιν διά περιβαλλοντικούς λόγους. Ἐξακολουθεῖ νά τρέφῃ ψευδαισθήσεις περί τῆς ἐγγενοῦς ἱκανότητος τῆς φύσεως νά αὐτοπροστατεύεται καί νά ὑπερβαίνῃ τά ἀνθρωπογενῆ τραύματα. Γνωρίζομεν, ἀλλά συνεχίζομεν νά δρῶμεν ὡς ἀπληροφόρητοι, νά ἀπωθῶμεν τήν ἀλήθειαν ὅτι, ἀναφορικῶς πρός τήν σχέσιν μέ τό φυσικόν περιβάλλον, ὁ σύγχρονος τεχνοκρατικός καί οἰκονομοκεντρικός πολιτισμός μας δέν ἀποτελεῖ πρόοδον, ἐφ᾿ ὅσον ἡ μεγαλυτέρα καταστροφή τοῦ φυσικοῦ περιβάλλοντος συνετελέσθη εἰς τήν ἐποχήν μας, ἐποχήν κυριαρχίας τῆς ἐπιστήμης καί τῆς οἰκονομίας. Ἡ κλιματική ἀλλαγή εἶναι μία μεγάλη καταστροφή, ἡ ὁποία προεκλήθη ἀπό τήν ἀνθρωπίνην ἀνευθυνότητα καί τό ἀδιέξοδον πρότυπον ὀργανώσεως τῆς οἰκονομικῆς ζωῆς. Ἔχομεν μέλλον, μόνον ἐάν κατανοήσωμεν ὅτι ἡ προστασία τῆς ἀκεραιότητος τῆς δημιουργίας ὄχι μόνον δέν ἀποτελεῖ ἐμπόδιον εἰς τήν οἰκονομικήν ἀνάπτυξιν, ἀλλά εἶναι τό ὄχημα διά πραγματικήν πρόοδον.

            Ἐφέτος, οἱ ἑορτασμοί τῆς Ἡμέρας προστασίας τῆς κτίσεως συνηχοῦν μέ τήν κλαγγήν τῶν ὅπλων εἰς τήν Οὐκρανίαν, μέ τήν κραυγήν τῶν θυμάτων τῆς πολεμικῆς βίας, τούς βομβαρδισμούς τῶν πόλεων καί τῶν ὑποδομῶν, τήν συνοδυνωμένην φύσιν καί τούς στεναγμούς τῶν προσφύγων. Κάθε πόλεμος εἶναι μία ἀνθρωπιστική καί οἰκολογική καταστροφή. Ἡ συνεχιζομένη βία, ἐκτός ἀπό τάς χιλιάδας ἀνθρωπίνων ζωῶν, τάς ὁποίας καταστρέφει, καί τήν μόλυνσιν τοῦ φυσικοῦ περιβάλλοντος, ἀναγκάζει κράτη καί λαούς νά ἐπιστρέψουν εἰς μή φιλικάς πρός τό περιβάλλον μορφάς ἐξασφαλίσεως ἐνεργειακῆς ἐπαρκείας. Τοιουτοτρόπως, ἡ ἀνθρωπότης εἰσέρχεται εἰς ἕνα νέον φαῦλον κύκλον καταστροφικῶν ἀδιεξόδων. Ἐπιβεβαιώνεται δέ τό λεχθέν, ὅτι ὁ homo sapiens καί σήμερον ἐξακολουθεῖ νά συμπεριφέρεται ἐκ παραλλήλου ὡς homo demens, ὡς ἄσοφος καί παράφρων.

            Ἀδελφοί ἐν Κυρίῳ καί τέκνα εὐλογημένα,

            Διά τήν Ἐκκλησίαν, τά στοιχεῖα τοῦ κόσμου, κατά μίαν θεολογικωτάτην διατύπωσιν, «δέν εἶναι ἁπλῶς χρήματα, χρήσιμο ὑλικό γιά τίς ἀτομικές ἀνάγκες τοῦ ἀνθρώπου, ἀλλά πράγματα, δηλαδή πράξεις – πεπραγμένα ἑνός δημιουργοῦ Προσώπου». Πάντα τά ἔργα Κυρίου εὐλογοῦν, ὑμνοῦν καί ὑπερυψοῦν Αὐτόν εἰς τούς αἰῶνας, οἱ οὐρανοί διηγοῦνται τήν δόξαν Του. Αὐτό τό μήνυμα ἐκφράζει ἡ μέριμνα τῆς Μεγάλης Ἐκκλησίας διά τήν προστασίαν τῆς δημιουργίας. Ἡ ζωή τῆς Ἐκκλησίας τοῦ Χριστοῦ εἶναι πρόγευσις ὅσων προσδοκῶμεν ὡς πραγματικότητα εἰς τήν Βασιλείαν τοῦ Πατρός καί τοῦ Υἱοῦ καί τοῦ Ἁγίου Πνεύματος. Καθ᾿ ὁδόν πρός τά Ἔσχατα, ἡ Ἁγία Ἐκκλησία προσφέρει εἰς τόν κόσμον ὡς ὁδηγόν τό Εὐαγγέλιον τῆς χάριτος καί τήν ἀκλόνητον βεβαιότητα, ὅτι τό κακόν, ὑπό ὅλας του τάς μορφάς, δέν ἔχει τόν τελευταῖον λόγον εἰς τήν ἱστορίαν.

            Κατακλείοντες, εὐχόμεθα αἴσιον καί καρποτόκον τόν νέον ἐκκλησιαστικόν ἐνιαυτόν, ἐπικαλούμενοι ἐπί πάντας ὑμᾶς, πρεσβείαις τῆς Ἁγιοπρώτου Παναγίας τῆς Παμμακαρίστου, τήν ζωήρυτον χάριν καί τό μέγα ἔλεος τοῦ ποιητοῦ καί λυτρωτοῦ τῆς κτίσεως ὅλης, τοῦ ἀρχηγοῦ καί τελειωτοῦ τῆς ἀμωμήτου ἡμῶν πίστεως Χριστοῦ τοῦ Θεοῦ, ᾯ ἡ δόξα καί τό κράτος εἰς τούς ἀπεράντους αἰῶνας. Ἀμήν.

          ,βκβ’ Σεπτεμβρίου α’

      Ὁ Κωνσταντινουπόλεως

   διάπυρος πρός Θεόν εὐχέτης πάντων ὑμῶν