sábado, 14 de diciembre de 2019

XI Domingo de Lucas. Evangelio de la Divina Liturgia


Lc 14,16-24: Jesús le respondió: «Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: «Vengan, todo está preparado». Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: "Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes". El segundo dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes". Y un tercero respondió: "Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir". A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, este, irritado, le dijo: "Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos". Volvió el sirviente y dijo: "Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar". El señor le respondió: "Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena"».

viernes, 13 de diciembre de 2019

13/12 - Lucía la Partenomártir


Santa Lucía era de Siracusa en Sicilia, virgen casada con cierto pagano.

Como su madre sufría de hemorragias, fue con ella al santuario de Santa Ágata en Catania para impetrar la curación (ver el 5 de febrero). Allí Santa Ágata se le apareció a Lucía en un sueño asegurándole la curación de su madre y prediciendo el martirio de Lucía. Una vez que su madre estuvo curada, Lucía repartió de buena gana sus bienes entre los pobres, preparándose para su venidera confesión de Cristo.

Acusada de cristiana por su esposo ante Pascasio el Gobernador, Lucía fue llevada a un burdel para humillarla, pero fue preservada en su pureza por la gracia de Dios.

Santa Lucía fue decapitada en el año 304, durante el reinado de Diocleciano.

jueves, 12 de diciembre de 2019

12/12 - Espiridión el Taumaturgo de Tremitunte


La isla de Chipre fue tanto el lugar de nacimiento de este famoso santo como el lugar donde pasó su vida en servicio a la Iglesia.

Venía de una simple familia de agricultores, y permaneció simple y humilde hasta el final de su vida. Se casó joven y tuvo hijos, pero al morir su esposa, se dedicó completamente al servicio de Dios.

A causa de su fervor, fue escogido como obispo de Tremitunte, y, aun siendo obispo, no cambió su simple estilo de vida, sino que continuó cuidando su ganado y arando la tierra él mismo. Consumía muy pocos de sus productos y daba la mayor parte de estos a los pobres.

Obró grandes milagros por el poder de Dios, haciendo que lloviera durante una sequía, levantando a muchos muertos, sanando al emperador Constancio de una grave enfermedad, viendo y oyendo ángeles, previendo eventos futuros, y escrutando los secretos del corazón humano. Convirtió a muchos a la verdadera Fe e hizo muchas otras cosas.

Estuvo presente en el Primer Concilio Ecuménico, celebrado en Nicea en el 325 d. C., y, mediante sus claras y sencillas, además de sus convincentes milagros, trajo a muchos herejes de regreso a la Ortodoxia.

Vestía tan simplemente que cierta vez, habiendo sido invitado por el Emperador a su corte, un soldado le confundió con un mendigo y le pegó un golpe. El manso y sencillo Espiridión volvió la otra mejilla. 

Glorificó a Dios con muchos milagros, y fue de gran ayuda tanto a individuos como a toda la Iglesia de Dios.

Entro a su descanso en el Señor en el 348 d. C., y sus reliquias, que obran maravillas, reposan en la isla de Corfú, donde continúan glorificando a Dios con muchos milagros.

Fuente: www.crkvenikalendar.com / Pravoslavie.cl

miércoles, 11 de diciembre de 2019

11/12 - Daniel el Estilita de Constantinopla


Este Santo era del pueblo de Maruta en la región de Samosata en Mesopotamia. Entro en el monacato a la edad de doce años.

Tras visitar a San Simeón el Estilita (ver el 1 de septiembre) y recibir su bendición, lleno de celo decidió seguir su maravilloso modo de vida. A la edad de cuarenta y dos años, guiado por la providencia, llegó a Anaplo, en los alrededores de Constantinopla, en tiempos del santo Patriarca Anatolio (ver el 3 de julio), que también fue curado por San Daniel de una muy grave dolencia y quería que viviera cerca de él.

A su llegada a Anaplo, San Daniel vivió al principio en la iglesia del Arcángel Miguel, pero, tras unos nueve años, San Simeón el Estilita se le apareció en una visión y le ordenó que imitara su lucha ascética sobre un pilar. Los restantes treinta y tres años de su vida los pasó en diferentes temporadas sobre tres pilares, uno detrás de otro. Permanecía inamovible en cualquier circunstancia meteorológica, y una vez uno de sus discípulos lo encontró cubierto de hielo después de una tormenta de invierno.

Fue consejero de emperadores. El piadoso emperador León el Grande lo amaba fervorosamente y llevaba a sus invitados reales a que lo visitaran. A instancias de San Daniel, las reliquias de San Simeón el Estilita fueron llevadas a Constantinopla desde Antioquía, y en sus días el Emperador León hizo trasladar las reliquias de los Tres Santos Niños desde Babilonia.

San Daniel también defendió a la Iglesia frente al error de los eutiquianos.

Habiendo vivido durante los reinados de los emperadores León, Zenón y Basilisco, Daniel reposó en 490, a la edad de ochenta y cuatro años.

martes, 10 de diciembre de 2019

10/12 - Los Santos Mártires Menas, Hermógenes y Eugrafo


San Menas, según el Sinaxarista, era originario de Atenas. Militar de profesión, era un hombre educado y versado en oratoria, por lo que recibía el sobrenombre de ‘Kalikelados’ («Elocuentísimo»). Eugrafo era su escriba. Ambos era de padres cristianos.

El emperador Maximiano (sucesor de Alejandro Severo), que reinó del 235 al 238, envió a San Menas a Alejandría para emplear su elocuencia con el fin de acabar con cierta disputa que se había ocasionado entre los ciudadanos. San Menas lo consiguió, pero también aprovechó su elocuencia para fortalecer a los cristianos en su fe, lo que, al llegar a oídos de Maximiano, hizo que enviara a Hermógenes, eparca hijo de paganos, para que apartara a Menas de Cristo; sin embargo, ocurrió lo contrario: Hermógenes abrazó la Fe a causa de los milagros obrados por San Menas.

Los Santos Menas, Eugrafo y Hermógenes recibieron la corona del martirio en el año 235.

10/12 - Santa Eulalia de Mérida, Virgen y Mártir


Eulalia nació en Emerita Augusta (Mérida) aproximadamente en el año 292. Algunas fuentes datan su vida vida más tarde, y ponen su martirio en el tiempo del emperador Traiano Decio (249-251). Era hija del senador romano Liberio y tanto ella como toda su familia eran cristianos.

Cuando Eulalia cumplió los doce años apareció el decreto del emperador Diocleciano prohibiendo a los cristianos dar culto a Jesucristo y mandándoles que debían adorar a los ídolos paganos. La niña sintió un gran disgusto por estas leyes tan injustas y se propuso protestar entre los delegados del gobierno.

Viendo su madre y su padre que la joven podía correr algún peligro de muerte si se atrevía a protestar contra la persecución de los gobernantes, se la llevaron a vivir al campo, en una casa situada en las orillas del arroyo Albarregas, pero ella se vino de allá y llegó a la ciudad de Mérida, según la tradición, el 10 de diciembre del año 304, tras una travesía que, según sus biógrafos, estuvo llena de intercesiones milagrosas.

Eulalia se presentó ante el gobernador Daciano y le protestó valientemente diciéndole que esas leyes que mandaban adorar ídolos y prohibían a Dios eran totalmente injustas y no podían ser obedecidas por los cristianos.

Daciano intentó al principio ofrecer regalos y hacer promesas de ayudas a la niña para que cambiara de opinión, pero al ver que ella seguía fuertemente convencida de sus ideas cristianas, le mostró todos los instrumentos de tortura con los cuales le podían hacer padecer horriblemente si no obedecía a la ley del emperador que mandaba adorar ídolos y prohibía adorar a Jesucristo. Y le dijo: "De todos estos sufrimientos te vas a librar si le ofreces este pan a los dioses, y les quemas este poquito de incienso en los altares de ellos". La jovencita lanzó lejos el pan, echó por el suelo el incienso y le dijo valientemente: "Al sólo Dios del cielo adoro; a Él únicamente le ofreceré sacrificios y le quemaré incienso. Y a nadie más".

Entonces el juez pagano mandó que la destrozaran golpeándola con varillas de hierro y que sobre sus heridas colocaran antorchas encendidas. La hermosa cabellera de Eulalia se incendió y la jovencita murió quemada y ahogada por el humo.

Dice el poeta Prudencio que al morir la santa, la gente vio una blanquísima paloma que volaba hacia el cielo, y que los verdugos salieron huyendo, llenos de pavor y de remordimiento por haber matado a una criatura inocente. La nieve cubrió el cadáver y el suelo de los alrededores, hasta que varios días después llegaron unos cristianos y le dieron honrosa sepultura al cuerpo de la joven mártir. Allí en el sitio de su sepultura se levantó un templo de honor de Santa Eulalia, y dice el poeta que él mismo vio que a ese templo llegaban muchos peregrinos a orar ante los restos de tan valiente joven y a conseguir por medio de ella muy notables favores de Dios.

El culto de Santa Eulalia se hizo tan popular que san Agustín hizo sermones en honor de esta joven santa.

Martirios

De madrugada, antes de la salida del sol, llegó a la ciudad, y, valerosa, se presentó ante el tribunal, en medio de cuyos lectores vociferó a los magistrados: "Decidme, ¿qué furia es esa que os mueve a hacer perder las almas, a adorar a los ídolos y negar al Dios criador de todas las cosas? Si buscáis cristianos, aquí me tenéis a mí: soy enemiga de vuestros dioses y estoy dispuesta a pisotearlos; con la boca y el corazón confieso al Dios verdadero. Isis, Apolo, Venus y aun el mismo Maximiliano son nada: aquéllos porque son obra de la mano de los hombres, éste porque adora a cosas hechas con las manos. No te detengas, pues, sayón; quema, corta, divide estos mis miembros; es cosa fácil romper un vaso frágil, pero mi alma no morirá, por más acerbo que sea el dolor",

Airado sobremanera el pretor al oír tales requerimientos, ordenó furioso: "Lector, apresa esta temeraria y cúbrela de suplicios para que así sepa que hay dioses patrios y que no es cosa baladí la autoridad del que manda", Pero inmediatamente, como volviendo sobre sí, dijo el pretor a Eulalia: "Mas, antes de que mueras, atrevida rapazuela, quiero convencerte de tu locura en lo que me es posible. Mira cuántos goces puedes disfrutar, qué honor puedes recibir de un matrimonio digno. Tu casa, deshecha en lágrimas, te reclama: gimiendo estará la angustiada nobleza de tus padres, puesto que vas a caer, tan tiernecita, en vísperas de esponsales y de bodas. ¿O es que no te importan las pompas doradas de un lecho ni el venerable amor de tus ancianos padres, a quienes con tu obstinada temeridad vas a quitar la vida? Mira, ahí están preparados los instrumentos del suplicio: o te cortarán la cabeza con la espada, o te despedazarán las fieras, o se te echará al fuego, y los tuyos te llorarán con grandes lamentos, mientras tú te revolverás entre tus propias cenizas. ¿Qué te cuesta, di, evitar todo esto? Con que toques tan sólo con la punta de tus dedos un poco de sal y un poquito de incienso, quedarás perdonada".

Pero Eulalia nada respondió, sino que, arrebatada de indignación, escupió al rostro del pretor, arrojó al suelo los ídolos que tenía delante de sí, y de un puntapié echó a rodar la torta sacrifical puesta sobre los incensarios.

Inmediatamente dos verdugos se aprestaron a desgarrar sus tiernos pechos y los garfios abrieron sus virginales costados hasta llegar a los huesos, mientras Eulalia tranquilamente contaba sus heridas.

Al contemplar aquella carnicería, Eulalia decía al Señor sin lágrimas ni sollozos: "He aquí que escriben tu nombre en mi cuerpo. ¡Cuán agradable es leer estas letras, que señalan, oh Cristo, tus victorias! La misma púrpura de mi sangre exprimida habla de tu santo nombre".

Y tan abstraída estaba la mártir en su oración, que el dolor atroz que debían causarle aquellos tormentos pasaba totalmente desapercibido, a pesar de que sus miembros, regados con tierna sangre, bañaban de continuo la piel con nuevos borboteos calientes.

Ante aquella intrepidez, los esbirros se dispusieron a aplicarla el último tormento; mas no se contentaron con propinarla azotes que la desgarraran fieramente la piel, que sería poco, sino que la aplicaron por todas partes, al estómago, a los flancos, hachones encendidos. Pero, así que la perfumada cabellera que se deslizaba ondulante por el cuello y se desparramaba suelta por los hombros para cubrir la pudibunda castidad y la gracia virginal de la mártir tocó el chisporroteo de las teas, la llama crepitante voló sobre su rostro, nutriéndose con la abundante cabellera, y la envolvió por completo. Y la virgen, deseosa de morir, se inclinó hacia la llamarada y la sorbió con su boca.

Y, ¡oh maravilla!, he aquí que de su boca salió, rauda, una paloma más blanca que la nieve, que, hendiendo el espacio, tomó el camino de las estrellas: era el alma de Eulalia, blanca y dulce como la leche, ágil e incontaminada. Así lo vieron estupefactos y dieron de ello testimonio el verdugo y el mismo lictor al huir aterrorizados y arrepentidos. La Virgen torció delicadamente el cuello a la salida del alma; apagóse el fuego de la hoguera, y, por fin. quedaron en paz los restos exánimes de la mártir. Todo esto acaeció un día 10 de diciembre.

El cielo cuidó en seguida de velar por el tierno cuerpo de aquella virgen y rendirle las debidas honras fúnebres, porque al punto cayó una nevada que cubrió el foro, y en él el cuerpecito de Eulalia, que yacía abandonado en la helada intemperie como para protegerlo con una grácil mantilla blanca.

Tal es la primorosa descripción que nos dejó Prudencio del martirio de Eulalia de Mérida, en admirable coincidencia con las actas que sobre estas mismas hazañas escribiera un testimonio ocular.

Sigilosamente se aprestarían los cristianos de Mérida a rescatar las preciosas reliquias de aquella intrépida niña que con su muerte acababa de dar tan espléndido testimonio de la fe. Embalsamarían delicadamente su cuerpo y le darían sepultura precisamente en aquel mismo lugar donde pasada la tremenda borrasca de la persecución, se levantó una espléndida basílica, cuyo mármol bruñido -según testimonio de Prudencio, que la vio- iluminaba con cegadores resplandores sus atrios, donde los resplandecientes techos brillaban, con áureos artesonados y los pavimentos de mármol jaspeados daban al peregrino la sensación de pasear en un prado en que se entremezclaban y combinaban las rosas con las demás flores. Y con un lirismo exultante termina el poeta su descripción: "Fuera las lágrimas dulzonas y melindrosas... Cortad, vírgenes y donceles, purpúreas amapolas, segad los encendidos azafranes: no carece de ellos el invierno fecundo, pues el aura tépida despierta los campos para llenar de flores los canastillos. Ofreced, ¡oh jóvenes!, estos presentes, que yo, en medio del corro también quiero llevar una corona en estrofas de poesía, vil y ajada, pero alegre y festiva. Así conviene venerar los huesos que yacen bajo el altar; ella mientras tanto, a los pies de Dios, ve todo esto e intercede, benévola, por nosotros".


Fuente: Wikipedia

lunes, 9 de diciembre de 2019

09/12 - Santa Leocadia, Virgen y Confesora


Según la tradición, Leocadia nació en Toletum (actual Toledo, España) en torno al siglo IV de nuestra era, y era hija de padre griego y madre hispana. Siendo joven, decidió consagrar su virginidad a Dios, y a partir de ese momento sólo llevó vestiduras negras como símbolo de austeridad y rechazo a los placeres del mundo.

Al parecer, era bien conocida por su fervor y piedad en la ciudad, porque a la llegada del pretor Daciano, quien supuestamente había sido enviado a la Península por el emperador Diocleciano para hacer cumplir el edicto de sacrificio a los dioses, fue inmediatamente delatada. Llevada ante el pretorio, se le exigió que ofreciera sacrificio a los dioses tal y como ordenaba el edicto, a lo cual se negó. Por eso, fue desnudada y azotada con 'plumbea' (látigos reforzados en los extremos con bolas de plomo) hasta que aceptase sacrificar, y, como tal cosa no ocurrió, fue arrojada al calabozo.

Parece que, después de ello, Daciano perdió interés en ella, porque partió a Mérida, dejándola allí sin dar nuevas órdenes al respecto. En la prisión, se mortificó con penitencia y trazó una cruz en la pared para orar ante ella y besarla. Algunas versiones dicen que tocó con los dedos la piedra y ésta se hundió milagrosamente bajo éstos; otras, que lo hizo rascando la pared con sus cadenas, y otras, que la dibujó usando la sangre que le manaba de las heridas como tinta.

Falleció en aquella celda a consecuencia de sus heridas, poco después de saber que una niña de Mérida, Eulalia, había sido también torturada y ejecutada (nótese que, mientras la fiesta de Santa Leocadia es el 9 de diciembre, la de Santa Eulalia de Mérida es el 10, lo que supondría que Leocadia no sobrevivió más de un día a las lesiones producidas por la tortura). Su cuerpo fue arrojado a un vertedero para que las alimañas dieran cuenta de él, pero fue enseguida rescatado por la comunidad cristiana de Toledo, que lo llevó a enterrar.

Uno de los eventos más destacables fue el prodigio conocido como “El Milagro de Santa Leocadia”, que ocurrió en tiempos de San Ildefonso. Se dice que los reyes habían solicitado un trozo del velo de la Santa para venerarlo como reliquia, y para allá se fueron con gran pompa, en la catedral de Toledo, para conseguir lo solicitado. Mandó Ildefonso abrir la tumba y, cuando se inclinaba para tocar el cuerpo de la mártir, este de repente se animó, y ante la vista de él, de los reyes y del resto de los presentes, Leocadia abrió los ojos, se levantó y entregó ella misma el trozo de velo al arzobispo, para luego volver a yacer exánime en su sepulcro.

Y finalmente, por lo que respecta a las reliquias, he de decir que éstas se guardan en algunos relicarios muy ricos en la catedral de Toledo. El que contiene la mayor parte del cuerpo de la mártir está en la catedral y algunos huesos están en relicarios menores en el tesoro de la misma.

Meldelen



09/12 - Concepción por Santa Ana de la Santísima Madre de Dios


De la madre de la Santísima Virgen María no hay referencias algunas en los Evangelios ni en los restantes escritos del Nuevo Testamento. Lo que conocemos es por la Santa Tradición. Según estas narraciones, el sacerdote Matán, residente de Belén, tuvo tres hijas: Maria, Sobi y Ana. Maria, luego de casarse en Belén, dio a luz a Isabel, madre de Juan el Bautista; Ana se caso con Joaquín de Galilea, y luego de muchos años tuvieron a la Santísima Virgen María. La tradición nos relata que los padres la consagraron al servicio del templo de Jerusalén a la edad de tres años, y ellos después de pocos años murieron.

Santa Ana era honrada desde la antigüedad; esto lo concluimos por escritos de varios Padres de la Iglesia y también de himnos eclesiásticos antiguos en honor a la madre de la Virgen Maria. También existen referencias del año 550 en el sentido de que emperador Justiniano consagró un templo en Constantinopla en su honor. Pidamos las intercesiones de Santa Ana para la salvación de nuestras almas.

Sumado a los himnos de los oficios, existen íconos y frescos de esta fiesta que los fieles veneran y besan, y que muestran a la santa pareja en un abrazo de amor dentro de su cámara nupcial. María es concebida por sus padres de la misma manera que todos nosotros somos concebidos. Pero en su caso es un acto puro de fe y de amor, en obediencia a la voluntad de Dios y como una respuesta a la oración. En este sentido su concepción es realmente “inmaculada”. Y su fruto es la mujer que por siempre es la purísima Virgen y Madre de Dios. 


Fuente: Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica (Patriarcado Ecuménico) / Arquidiócesis de Buenos Aires y Toda la Argentina (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)
Adaptación propia

domingo, 8 de diciembre de 2019

X Domingo de Lucas. Evangelio de la Divina Liturgia


Lc 13,10-17: Enseñaba Jesús en una sinagoga en sábado, y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: —Mujer, eres libre de tu enfermedad. Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios.  Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: — Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado. Entonces el Señor le respondió y dijo: — ¡Hipócrita!, ¿no desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado?  Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en sábado?  Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.

sábado, 7 de diciembre de 2019

07/12 - Ambrosio, Obispo de Milán


Este Santo nació en las Galias en el año 340, y era miembro del Senado Romano.

Tras la muerte de Aujencio, el obispo arriano de Milán, surgió una violenta disputa entre los ortodoxos y los arrianos por su sucesión. Ambrosio, deseando como gobernador de la provincia restaurar la paz, intentó mediar entre ellos. Mientras hablaba al pueblo, persuadiéndoles elocuentemente a elegir a un nuevo obispo sin tumultos ni desórdenes, un niño pequeño, divinamente inspirado, exclamó de repente: «¡Ambrosio obispo!». Para su gran sorpresa y consternación, el pueblo hizo suyo inmediatamente este grito y, a pesar de sus muchas protestas, nuestro héroe fue elevado al trono episcopal de Milán el 7 de diciembre de 374.

Gran Padre de la Iglesia, Ambrosio escribió muchas obras en latín, y destacó tanto como incansable opositor del arrianismo como como audaz acusador de los emperadores cuando transgredían la ley de Dios.

Habiendo vivido cincuenta y siete años, reposó el 4 de abril de 397, víspera de Pascua.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Participación de nuestra Sacra Metrópolis en un simposio en la Universidad Pública de Navarra


El viernes 22 de noviembre de 2019 tuvo lugar en la Universidad Pública de Navarra un simposio internacional de Derecho eclesiástico titulado “La Autonomía y los límites de las Iglesias ortodoxas en España”.

El simposio fue organizado con el apoyo de la Fundación Pluralismo y Convivencia del Ministerio de Justicia del Reino de España. En él estuvieron presentes representantes de cuatro Iglesias ortodoxas de nuestro país; por parte de nuestra Sacra Metrópolis asistió el Revdmo. Archimandrita Demetrio (Sáez), Vicario General.

El motivo del simposio, en el que participaron también diversos expertos en Derecho eclesiástico, fue analizar la situación de la diáspora ortodoxa en España desde los puntos de vista canónico y jurídico.

Uno de los puntos centrales del debate fue la posibilidad de firmar un acuerdo entre el Estado y las comunidades ortodoxas, que ya gozan del estatus de «notorio arraigo» en nuestro país. También se analizaron diversos aspectos prácticos de la relación entre el Estado español y las Iglesias ortodoxas, especialmente el régimen jurídico de los lugares de culto, la seguridad social de los clérigos y las posibilidades de financiación de las comunidades ortodoxas.


Fuente y fotografía: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)

06/12 - Santo Jerarca Nicolás el Taumaturgo


Este santo, tan conocido en el mundo entero, era el único hijo de sus padres, los ricos y eminentes Teófanes y Nona, ciudadanos de Pátara en Licia. Dedicaron a Dios el único hijo que Él les dio.

San Nicolás fue instruido en la vida espiritual por su tío Nicolás, obispo de Pátara, y se hizo monje en “Nueva Sión”, un monasterio fundado por su tío.

Tras la muerte de sus padres, Nicolás distribuyó toda su herencia a los pobres, no guardando nada para sí. Como sacerdote en Pátara, fue conocido por sus obras caritativas, cumpliendo las palabras del Señor: “No sepa tu izquierda lo que hace tu derecha” (Mt 6:3).

Cuando abrazó una vida de soledad y silencio, pensando vivir de esa manera hasta su muerte, una voz en del cielo le dijo: “Nicolás, dedícate a tu trabajo entre el pueblo si deseas recibir una corona de mí”. Inmediatamente después de esto, en la providencia maravillosa de Dios, fue elegido como arzobispo de la ciudad de Mira en Licia.

Misericordioso, sabio y audaz, Nicolás fue un verdadero pastor de su rebaño. Fue encarcelado durante las persecuciones de Diocleciano y de Maximiano, pero aún allí continuaba instruyendo al pueblo en la Ley de Dios.

Estuvo presente en el Primer Concilio Ecuménico en Nicea en el 325 d. C., y en su celo le dio una bofetada a Arrio. Por esto, fue removido del Concilio y de sus deberes episcopales, hasta que algunos de los principales jerarcas tuvieron una visión de Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre que demostraban su acuerdo con Nicolás.

Este maravilloso santo fue un defensor de la verdad de Dios, y fue siempre un vigoroso paladín de la justicia entre el pueblo. En dos ocasiones, salvó a tres hombres de sentencias injustas de muerte.

Compasivo, digno de confianza y amante de lo justo, caminaba entre el pueblo como un ángel de Dios. La gente lo consideraba un santo aún durante su vida, e invocaban su ayuda en tormentos o aflicciones. Él aparecía en sueños y en persona a los que invocaban su ayuda, respondiéndoles rápidamente, aunque estuvieran cerca o lejos. Su rostro resplandecía como el de Moisés en la antigüedad, y su mera presencia entre la gente traía consuelo, paz y buena voluntad.

En edad avanzada enfermó brevemente, yendo a su descanso en el Señor tras una vida repleta de trabajos y frutos. Ahora goza de felicidad eterna en el Reino de los Cielos, y continúa ayudando a los fieles en la tierra con sus milagros, y propagando la gloria de Dios. Entró en su descanso el 6 de diciembre del 343 d. C.


Fuente: Arquidiócesis de Buenos Aires y Toda la Argentina (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)

jueves, 5 de diciembre de 2019

05/12 - Sabas el Santificado


Este Santo nació en el año 439 en Mutalasca, pueblecito de Capadocia. 

Emprendió la vida monástica desde la infancia y fue discípulo de Eutimio el Grande, maestro de novicios y doctor del desierto. Sabas se convirtió en Padre Espiritual de muchos monjes e instructor de los monasterios de Palestina, y fue nombrado archimandrita de los moradores del desierto de Palestina por el Patriarca de Jerusalén.

En su vejez fue a Constantinopla, a los Emperadores Anastasio y San Justiniano el Grande, en nombre de la Fe Ortodoxa y de los dogmas del Concilio de Calcedonia.

Habiendo vivido noventa y cuatro años, reposó en el 533. El Tipicón de los oficios eclesiásticos tuvo su origen en el monasterio establecido por este Justo.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de noviembre de 2019


01/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia por la Fiesta de los SS. Médicos Cosme y Damián y S. David de Eubea, y seguidamente el Oficio Sagrado de Conmemoración de los Difuntos.

02/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia con motivo del Otoño de los Difuntos, que coincide con el primer Sábado de Noviembre, y seguidamente el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

03/11: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo V de Lucas. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de cual presidió el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos con ocasión del Otoño de los Difuntos (Sábado 02/11).

07/11: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas por la Fiesta de los SS. Arcángeles.

08/11: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la Fiesta de los SS. Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael y la del Santo Gran Mártir Demetrio el Taumaturgo según el calendario juliano. Por la tarde celebró en la Catedral el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración por nuestro hermano difundo Constantino Theodorou.

09/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia por la Fiesta de San Nectario Taumaturgo y de la SSma. Virgen de Almudena, patrona de Madrid.

10/11: Celebró en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Griega de San Nectario Taumaturgo en Barcelona la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VIII de Lucas con motivo de su reciente Fiesta patronal (09/11). Al término de la Liturgia presidió el Oficio Sagrado de Artoclasía (Bendición de 5 panes, trigo, vino y aceite) y seguidamente participó en el refrigerio ofrecido en los locales del Templo por el Párroco, el Rvdmo. Archimandrita Christódoulos. Después participó en el almuerzo ofrecido con tal ocasión en un restaurante griego de la ciudad por parte del Consejo Directivo de la Comunidad Griega de Cataluña.

11/11: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Christódoulos, al mediodía almorzó con el Rvdmo. Mons. Ramón, Rector de la gran Parroquia católica barcelonesa de la Purísima Concepción, que acoge a nuestra parroquia local, mientras por la noche cenó con la Familia de la Sra. Lydia, Tesorera de nuestra Parroquia de Barcelona.

16/11: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

17/11: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo IX de Lucas, antes de la cual ordenó al Subdiaconado al Lector de nuestra Parroquia de los SS. Joaquín y Ana en Valladolid Millán-Alejandro. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

20/11: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas por la Fiesta de la Entrada de María Santísima en el Templo.

21/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral del Oficio de Maitines y de la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de la Entrada de la SSma. Madre de Dios en el Templo y la de los SS. Arcángeles según el calendario juliano, al término de la cual celebró con tal ocasión el Oficio Sagrado de Artoclasía.

22/11: Celebró en el Templo de nuestro Santuario Panibérico de la SSma. Madre de Dios de la “Pronta Escucha” de Ronda (Málaga) la Divina Liturgia Pontifical con motivo de su Fiesta patronal según el calendario litúrgico ortodoxo ucraniano. Seguidamente participó en el almuerzo festivo comunitario ofrecido por su fundador, el Rvdo. Monje Ioan, su párroco, el Arcipreste Rodión y su presbítera. Estuvo representado por el Rvdmo. Archimandrita del Trono Ecuménico Demetrio, Vicario General, en el Simposio Nacional: “El Estatuto de la Iglesia Ortodoxa en España: Autonomía y límites”, organizado en Pamplona por la Universidad Pública de Navarra, con el apoyo económico de la Fundación estatal “Pluralismo y Convivencia”.

23/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana del Santo Gran Mártir Pantaleón en Oporto (Portugal) de las Grandes Vísperas del Domingo, al término de las cuales fue celebrado el Oficio de Conmemoración de los Difuntos por las víctimas del genocidio estalinista del Holodomor (Ucrania, 1932-1933). Seguidamente mantuvo una reunión de colaboración con nuestros clérigos de Oporto y el Consejo Parroquial.

24/11: Junto con el Excmo. Obispo Lorenzo, obispo auxiliar de la Metrópolis de Kiev de la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Ucrania, celebró en el Templo de nuestra parroquia de Todos los Santos de Ucrania en Braga (Portugal) la Divina Liturgia Pontifical del Domingo XIII de Lucas. Concelebraron los Arciprestes Valeriy y Vasily de Kiev y nuestros clérigos: Archimandrita Philip, Párroco de Oporto y Vicario Metropolitano para Portugal y Galicia; Arcipreste Dmytro, Párroco de Braga; Hieromonje Ignatiy, Párroco de Vila Nova de Familicão, y Padre Serhiy, Párroco de Vila Real. Al término de la Liturgia fue celebrado el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos por las víctimas del genocidio del Holodomor (Ucrania, 1932-1933). Posteriormente se celebró un Oficio de Réquiem junto al Monumento de los Héroes de la Independencia de Ucrania, situado en uno de los parques públicos de la ciudad. En la Divina Liturgia estuvieron presentes el Ilmo. Sr. Cónsul de Ucrania en Oporto, D. Anatoliy Koval, el ex Vicepresidente de la Cámara Municipal de Braga (y actualmente Diputado en el Parlamento de la República Portuguesa) y el Rvdmo. Padre Paulo, representante de la Archidiócesis Católica de Braga; los tres son grandes sostenedores de nuestra parroquia ucraniana local. Después de los Oficios se celebró un Ágape fraterno ofrecido por el Párroco Arcipreste Dmytro, y finalmente se matuvo una reunión privada de trabajo entre el Metropolita y todos los clérigos que concelebraron con él.

25/11: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Philip se reunió en su despacho con el Ilmo. Sr. Cónsul de Ucrania en Oporto, D. Anatoliy Koval.

26/11: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Demetrio, Vicario General, participó, por la mañana, en las sesiones del “Congreso sobre la Tolerancia; construyendo puentes, estrechando lazos”, organizado en el Espacio Maldonado de Madrid (Calle Serrano) por la Fundación por la Cultura Islámica y la Tolerancia Religiosa; por la tarde participó en la presentación del documental: “Cambio de marco; nuevas miradas para una sociedad intercultural”, organizada por la Fundación estatal “Pluralismo y Convivencia” en la Sala Azcona de la Cineteca de Madrid – Matadero (Plaza Legazpi), en presencia de la Excma. Sra. Ministra de Justicia en funciones.

29/11: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas por la Fiesta de San Andrés Apóstol.

30/11: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia con motivo de la Fiesta de su Santo patrono, el Apóstol Andrés el Primer Llamado, al término de la cual celebró el Oficio Sagrado de Artoclasía con tal ocasión. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Oficios del mes de diciembre de 2019 (excluido el período navideño) en la Catedral de Madrid


DOMINGO 01/12
XIV DE LUCAS; S. Naum prof.; S. Filareto el misericordioso
Maitines …………..………………...………………….. 09:30
Liturgia …...……………………......………….……….. 10:45

MIÉRCOLES 04/12
S. BÁRBARA GRAN MÁRTIR; S. JUAN DAMASCENO; ENTRADA DE LA VIRGEN EN EL TEMPLO (viejo cal.)
Liturgia ……………….…….………………………….. 10:15

JUEVES 05/12
Vísperas por la Fiesta de S. Nicolás …..………...……… 19:00

VIERNES 06/12
SAN NICOLÁS ARZOB. DE MIRA TAUMATURGO
Maitines …………….……………………….…………. 09:30
Liturgia …………………...…………….……………… 10:15

SÁBADO 07/12
Vísperas del Domingo ………………...........….……….. 18:30

DOMINGO 08/12
DOM. X DE LUCAS; S. Patapio taumaturgo; Concepción de la Ssma. Virgen María (09/12)
Maitines ….…………………...………….……………. 09:30
Liturgia ….…..….....….……...…………...…………… 10:45

JUEVES 12/12
S. ESPIRIDÓN OBISPO TAUMATURGO; S. ANDRÉS APÓSTOL, COPATRONO DE LA CATEDRAL (viejo cal. 13/12)
Liturgia ………..………………………………………. 10:15

SÁBADO 14/12
Vísperas del Domingo ………………………………..... 18:30

DOMINGO 15/12
DOM. XI DE LUCAS (SS. Progenitores de Cristo); San Eleuterio obispo y mártir
Maitines …………...………………………………….. 09:30
Liturgia ……...……...………………………………… 10:45

JUEVES 19/12
S. NICOLÁS ARZOB. DE MIRA TAUM. (viejo cal.)
Liturgia ……………………………………………….. 10:15

VIERNES 20/12
Sacramento del Óleo Santo …………..………..……. 19:00  

SÁBADO 21/12
Vísperas del Domingo …………...…......………….….. 18:30

DOMINGO 22/12
ANTES DE LA NAVIDAD; S. Anastasia gr. márt. taum.
Maitines ………....………………...………………….. 09:30
Liturgia ……….…...………………………………….. 10:45

ADEMÁS, DIVINA LITURGIA EN UCRANIANO CADA DOMINGO A LAS 13:00

XIV Domingo de Lucas. Evangelio de la Divina Liturgia



Lc 18,35-43: Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía. Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. El ciego se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!». Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!». Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: ¿Qué quieres que haga por ti?». «Señor, que yo vea otra vez». Y Jesús le dijo: «Recupera la vista, tu fe te ha salvado». En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.