martes, 2 de junio de 2020

CARTA ABIERTA DEL METROPOLITA POLICARPO / ΑΝΟΙΚΤΗ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΤΟΥ ΜΗΤΡΟΠΟΛΙΤΟΥ ΠΟΛΥΚΑΡΠΟΥ


CARTA ABIERTA DEL METROPOLITA POLICARPO
A LOS FELIGRESES Y AMIGOS DE LA IGLESIA CATEDRAL
DE LOS SS. ANDRÉS Y DEMETRIO DE MADRID

Las severas medidas impuestas por las Autoridades estatales y eclesiásticas para afrontar la expansión de la pandemia de coronavirus han tenido como consecuencia que nuestra Santa Iglesia Catedral ha permanecido cerrada al culto público durante la Gran Cuaresma, la Santa Pascua y casi todo el mes de mayo. Hemos vivido una experiencia única, inédita y muy dolorosa, lejos de nuestras iglesias en pleno periodo cuaresmal y pascual. Las iglesias se han reabierto a finales de mayo bajo muy severas restricciones. Todavía desconocemos cuánto más durará esta triste situación, que además de miedo y perturbación, provoca pobreza.

Naturalmente, el Metropolita y los Sacerdotes hemos celebrado regularmente la Divina Liturgia y los otros Oficios Sagrados todo este periodo de cierre obligatorio, rezando por la salud de todos nuestros feligreses y para que el Gran Médico de los cuerpos y de las almas, Jesucristo, nos libre lo más pronto posible de esta grave prueba y tentación y de sus consecuencias catastróficas.

Como todos comprenderán, esta situación desagradable ha golpeado económicamente a nuestra Iglesia Catedral, de modo que con enormes dificultades puede cumplir con sus múltiples gastos de funcionamiento.

Os recordamos que nuestra iglesia no tiene ingresos algunos aparte de las velas, la colecta de los domingos y los pocos Sacramentos del Bautismo y Matrimonio que en ella se celebran. Además, es precisamente con los ingresos del periodo cuaresmal y pascual como solemos salir adelante todo el año.

Apelamos a los sentimientos cristianos de nuestros feligreses, así como a todo amigo y hombre de buena voluntad, a que ayude a nuestra iglesia para afrontar al menos sus gastos corrientes de funcionamiento, de modo que pueda seguir sin impedimentos sirviendo las necesidades religiosas, espirituales y sociales de nuestro prójimo.

Las cuentas para enviar vuestra ayuda son: a) ES63 2100 1417 16 0200433017, “Caixa Bank”, Sacra Metrópolis Ortodoxa de E y PT, y b) ES71 0049 2862 63 1210245200, “Banco Santander”, Iglesia Ortodoxa SS. Andrés y Demetrio.

Os damos profundamente las gracias a todos de todo corazón. Que nuestro Dios Jesucristo y su Santísima Madre os bendigan siempre y ricamente. Α todos deseamos que pasen un buen verano y que el otoño llegue sin la crisis del coronavirus, las pruebas que supone y sus consecuencias desagradables.  

Madrid, junio de 2020

† Metropolita Policarpo de España y Portugal

Rector de la Iglesia Catedral de los SS. Andrés y Demetrio

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ΑΝΟΙΚΤΗ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΤΟΥ ΜΗΤΡΟΠΟΛΙΤΟΥ ΠΟΛΥΚΑΡΠΟΥ 
ΠΡΟΣ ΤΟΥΣ ΠΙΣΤΟΥΣ ΚΑΙ ΦΙΛΟΥΣ ΤΟΥ ΙΕΡΟΥ ΚΑΘΕΔΡΙΚΟΥ ΝΑΟΥ 
ΑΓΙΩΝ ΑΝΔΡΕΟΥ ΚΑΙ ΔΗΜΗΤΡΙΟΥ ΜΑΔΡΙΤΗΣ


Τά αστηρά μέτρα πού πέβαλαν ο Κρατικές καί κκλησιαστικές ρχές γιά τήν ντιμετώπιση τς ξάπλωσης τς πανδημίας το κορωναϊο εχαν ς ποτέλεσμα  ερός Καθεδρικός Ναός μας νά παραμείνει κλειστός στήν δημόσια λατρεία κατά τήν ΜεγάληΣαρακοστή, τό γιο Πάσχα καί σχεδόν λόκληρο τόν μνα Μάϊο. Ζήσαμε μία μπειρία μοναδική, πρωτότυπη καί πολύ λυπηρή, μακρυά πό τίς κκλησιές μας σαρακοστιάτικα καί πασχαλιάτικα. Ο κκλησίες νοιξαν πάλι στά τέλη Μαΐου κάτω πό αστηρά περιοριστικά μέτρια. ν τούτοις δέν γνωρίζουμε πόσο κόμη θά διαρκέσει ατή  δυσάρεστη κατάσταση,  ποία κτός πό φόβο καί νησυχία, προκαλε φτώχεια. 

Βέβαια,  Μητροπολίτης καί ο ερες τελέσαμεκανονικά τήν Θεία Λειτουργία καί τίς λλες ερές κολουθίες καθ’ λη ατή τήν περίοδο το ναγκαστικο κλεισίματος, προσευχόμενοι γιά τήν γεία λων τν πιστν μας καί  Μεγάλος ατρός τν ψυχν καί τν σωμάτων ησος Χριστός νά μς παλλάξει σύντομα πό ατή τήν μεγάλη δοκιμασία καί πειρασμό καί τίς καταστροφικές συνέπειές της.

πως ντιλαμβάνεσθε, ατή  λυπηρή κατάσταση πληξε οκονομικά τόν Ναό μας, στε νά δυσκολεύεται πολύ νά νταποκριθε στά πολλαπλά ξοδα λειτουργίας του. πενθυμίζουμε τι  Ναός μας δέν χει λλα σοδα κτός πό τό κερί, τόν δίσκο τν Κυριακν καί τά λίγα Μυστήρια βαπτίσεως καί γάμου. Μέ τά σοδα τς περιόδου τς Μεγάλης Σαρακοστς καί το Πάσχα πηγαίνουμε μπρός λο τόν χρόνο.

Κάνουμε ναγώνια κκλιση στά χριστιανικά ασθήματα τν πιστν μας, λλά καί σέ κάθε φίλο καί νθρωπο καλς θελήσεως, νά βοηθήσετε τόν Ναό μας νά νταπεξέλθει τουλάχιστον στά τρέχοντα λειτουργικά ξοδά του, στε νά μπορέσει νά συνεχίσει πρόσκοπτα τήν λειτουργία του καί τήν ξυπηρέτηση τν θρησκευτικν, πνευματικν καί κοινωνικν ναγκν τν συνανθρώπων μας.

Ο λογαριασμοί εναι ο ξς: α) ES63 2100 1417 16 0200433017, “Caixa Bank”, Sacra Metrópolis Ortodoxade E y PT, καί β) ES71 0049 2862 63 1210245200, “Banco Santander”, Iglesia Ortodoxa Griega SS. Andrés y Demetrio. 

Εχαριστομε πό τά μύχια τς καρδις μας μέπέραντη καί βαθειά εγνωμοσύνη.  Χριστός καί Παναγία μας νά εναι πάντοτε μαζί Σας. Καλό καλοκαίρι σέ λους καί τό φθινόπωρο νά μς ερει χωρίς τήν πειρασμική κρίσι το κορωναϊο καί τίς δυσάρεστες συνέπειές της.

Μαδρίτη, ούνιος 2020

 Μητροπολίτης σπανίας καί Πορτογαλίας Πολύκαρπος
Προϊστάμενος ερο Καθεδρικο Ναο γίωννδρέου κ’ Δημητρίου

02/06 - Nicéforo el Confesor, Patriarca de Constantinopla


San Nicéforo nació en Constantinopla hacia el año 758 de padres piadosos; su padre, Teodoro, había sufrido el exilio y tribulaciones a causa de los santos iconos durante el reinado de Constantino Coprónimo (741-775).

Nicéforo servía en el palacio imperial como secretario. Más tarde emprendió la vida monástica y se ejercitó en el ascetismo no lejos de la ciudad imperial; también fundó monasterios en la orilla oriental del Bósforo, entre ellos uno dedicado al Gran Mártir Teodoro.

Tras el reposo del santo Patriarca Tarasio, fue elegido Patriarca el 12 de abril de 806, y en esta calidad encabezó la resistencia ortodoxa a la guerra de los iconoclastas contra la piedad, que fue instigada por León el Armenio. 

Debido a que Nicéforo era el campeón de la veneración de los iconos, León lo depuso de su trono el 13 de marzo de 815, y lo exilió de un lugar a otro hasta llegar al Monasterio de San Teodoro, que él mismo había fundado; allí, tras haber glorificado a Dios durante nueve años como Patriarca y trece como exiliado, atormentado y afligido, entregó su inocente alma en 828, hacia la edad de setenta años.

Ver también el 8 de marzo.

lunes, 1 de junio de 2020

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de mayo de 2020


02/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

03/05: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia del Domingo III de la Santa Pascua, Domingo de las Miróforas.

06/05: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la Fiesta del Santo Gran Mártir Jorge el Triunfador y Taumaturgo según el calendario juliano.

09/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

10/05: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia del Domingo IV de la Santa Pascua, Domingo del Paralítico.

13/05: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de Mediopentecostés.

16/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

17/05: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia del Domingo V de la Santa Pascua, Domingo de la Mujer Samaritana.

21/05: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia por la Fiesta de los SS. Isapóstoles Constantino el Grande y Elena, su madre.

22/05: Junto con los clérigos de la Catedral, celebró el Sacramento del Óleo Santo del mes de mayo.

23/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

24/05: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VI de la Santa Pascua, Domingo del Ciego de nacimiento. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

26/05: Por la noche celebró en la Catedral el Oficio Sagrado de la Santa Resurrección, seguido por la Divina Liturgia Pontifical de Pascua con motivo de la gran Fiesta litúrgica de la Despedida de la Santa Pascua (Fin del Tiempo Pascual).

27/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas por la Fiesta de la Ascensión del Señor.

28/05: Presidió desde el Trono Episcopal (corostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de la Ascensión de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

30/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

31/05: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VII después de la Santa Pascua, Domingo de los SS. Padres del I Concilio Ecuménico (Nicea, 325 d.C.). Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

Oficios del mes de junio de 2020 en la Catedral de Madrid


SÁBADO 06/06
SÁBADO DE LOS DIFUNTOS; S. Hilarión abad
Liturgia ……………...………………………………… 10:30
Gran Conmemoración de los Difuntos ….…..………… 11:30
Vísperas del Domingo …….....………..………...….…. 18:30

DOMINGO 07/06
DOM. DE PENTECOSTÉS; Pascua de los Difuntos
Maitines …………………….…………………………. 09:30
Liturgia .……....….…….……….................................... 10:30
Grandes Vísperas del Espíritu Santo …..……..……….. 11:30

LUNES 08/06
LUNES DEL ESPÍRITU SANTO
Liturgia …………...…………………………………… 10:30

SÁBADO 13/06
Vísperas del Domingo ……....…..….………………….. 18:30

DOMINGO 14/06
DOM. DE TODOS LOS SANTOS; S. Eliseo prof.
Maitines ……...………......…………………………… 09:30
Liturgia …………………………………….…………. 10:30

VIERNES 19/06
SAN JUDAS TADEO APÓSTOL
Sacramento del Óleo Santo …...…………………….. 19:00

SÁBADO 20/06
Vísperas del Domingo …..…………………………….. 18:30

DOMINGO 21/06
DOM. II DE MATEO; SS. Padres del Monte Athos
Maitines ……………….……………...………………. 09:30
Liturgia …….…….…………………………………… 10:30

MIÉRCOLES 24/06
NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
Liturgia ………………......…………………………… 10:30

SÁBADO 27/06
Vísperas del Domingo …….……..……………………. 18:30

DOMINGO 28/06
DOM. III DE MATEO; SS. Ciro y Juan médicos taum.
Maitines …….………………………………………… 09:30
Liturgia ……..……………………..………………….. 10:30

LUNES 29/06
SS. APÓSTOLES PEDRO Y PABLO
Liturgia …….....………………………………………. 10:30

ADEMÁS, DIVINA LITURGIA EN UCRANIANO CADA DOMINGO A LAS 13.00

01/06 - Santos Eulogio, presbítero, y Leocricia, virgen, mártires


San Eulogio de Córdoba es sin lugar a dudas el santo más importante de la Hispania mozárabe del siglo IX, ya que fue el sostén de multitud de cristianos: sacerdotes, monjes, monjas y fieles laicos, que vivieron en tiempos del Califato de Córdoba, época en la que aunque convivían entre si los practicantes de las tres religiones monoteístas, se sucedieron diversos episodios de provocación y de proselitismo que hizo que a veces, algunos cristianos vacilasen en su fe y otras, provocasen a los musulmanes buscando simplemente el martirio.

San Eulogio instruye, sostiene, orienta, encauza inquietudes, alienta numerosas veces y dirige a la comunidad cristiana cordobesa e incluso escribe una importante obra en la que describe el martirio de numerosos cristianos cordobeses: los llamados Santos Mártires de Córdoba, de los cuales ya escribimos en otra ocasión. De veinticuatro de estos mártires se conservan sus huesos en una bellísima urna de plata venerada en la parroquia cordobesa de San Pedro.

Desde el punto de vista etimológico, Eulogio significa “el que habla bien”. Aunque no se sabe la fecha exacta, nació alrededor del año 800 en el seno de una familia cristiana. Fue educado en el más puro catolicismo hispano en medio del esplendor musulmán de Córdoba. Primero fue educado por su familia y posteriormente, fue puesto bajo la tutela del abad Speraindeo, en la escuela anexa a la basílica de San Zoilo (san Zoilo había sido un mártir cordobés durante la dominación romana).

Aunque las tres culturas y las tres religiones convivían en la Córdoba califal, el poder estaba en manos musulmanas y los cristianos, para poder cumplir sus obligaciones como tales tenían que abonar una especie de impuesto, amén de que estaba terminantemente prohibido difundir la fe fuera de los templos. Era por tanto, relativamente normal, que numerosos cristianos abandonasen u ocultasen su fe simplemente por miedo o para no pagar; pero también es verdad que se daban numerosos casos de apostasía.

San Eulogio conseguirá renovar el fervor de los cristianos tanto en Córdoba, su ciudad, como en las poblaciones limítrofes. Se dice que su abuelo, llamado también Eulogio, le enseñó desde pequeño a rezar una sencilla oración cada vez que pasaba aproximadamente una hora:”Deus in adiutorium meum intende; Domine, ad adiuvandum me festina” (Dios mío ven en mi auxilio; Señor, apresúrate a socorrerme).

El abad Speraindeo le enseñó filosofía y demás ciencias de la época, siendo compañero y amigo de Pablo Álvaro (de quién ya hemos hablado el 19 de febrero), quién más tarde, escribió su vida. Dice de él:”Era muy piadoso y muy mortificado. Sobresalía en todas las ciencias, pero especialmente en el conocimiento de las Sagradas Escrituras. Era siempre amable y alegre y tan humilde, que casi nunca discutía, mostrándose siempre muy respetuoso con las opiniones de los demás. Su trato era tan agradable que se ganaba la simpatía de todos. Su descanso preferido era visitar iglesias, monasterios y hospitales. Los monjes lo tenían en tan gran estima que lo llamaban para solicitar sus consejos cuando tenían que imponer alguna norma en sus monasterio”.

Se ordenó de sacerdote aunque no se conoce la fecha y se dedicó a la difusión del Evangelio predicando, escribiendo y practicándolo en su propia vida. Sigue diciendo Álvaro, su biógrafo, que “su mayor afán era tratar de agradar cada día más y más a Dios y dominar las pasiones de su cuerpo”. Confidencialmente le decía a Álvaro: “Tengo miedo de mis malas obras; mis pecados me atormentan, veo su monstruosidad. Medito frecuentemente en el juicio que me espera y me siento merecedor de fuertes castigos. Apenas me atrevo a mirar al cielo, abrumado por el peso de mi conciencia”.

Se dedicó a predicar ardientemente a los cristianos para que tuvieran un espíritu más combativo cuando eran perseguidos por los musulmanes. Consiguió reunir en torno suyo a un gran número de sacerdotes, monjes y seglares. Predicó pública y abiertamente contra el Corán y contra Mahoma, siendo seguido por multitud de cristianos, por lo que se desencadenó una persecución contra estos en el año 850. El primer mártir fue el sacerdote Perfecto (18 de abril del 851). El espíritu de oposición racial y religiosa entre musulmanes y cristianos se había mantenido siempre vivo y fue alimentado por la secta de los malaquitas que se habían introducido en Córdoba a finales del emirato de Abderramán I.

En estas circunstancias se multiplicaron los motivos de rebelión contra los invasores y es en este contexto en el que está inmerso Eulogio que predicando a Cristo, instiga a los cristianos a que vayan voluntariamente al martirio. El mismo lo padecerá más tarde en el año 859.

Aunque no se conoce la causa inmediata que dio origen a este movimiento de persecución por un lado y búsqueda voluntaria del martirio por el otro, se puede entrever un exceso de celo de algunos frente a la apostasía de otros, todo influenciado por la cultura y el modo de vida musulmán. Los obispos, con la excepción del de Córdoba y la mayor parte de la comunidad cristiana eran contrarios a este espíritu. Inclusive se convocó un concilio en Córdoba en el año 852 presidido por el metropolita de Sevilla para prohibir que los cristianos provocasen y se ofrecieran voluntariamente al martirio, pero Eulogio con el apoyo de su obispo, siguió predicando públicamente e instigando a los cristianos para que denunciasen públicamente a Mahoma y confesasen a Cristo.

Los cristianos sacrificados voluntariamente fueron siempre y son venerados como mártires por la Iglesia Universal, tanto en Oriente como en Occidente: Perfecto, Juan, Isaac, Sancho, Pedro, Walabonso, Sabiniano, Wistremondo, Abencio, Jeremías, Sisenando, Pablo, Teodomiro, Nunilo, Alodia, Flora, Maria, Gumersindo, Servideo, Aurelio, Sabigoto, Félix, Liliosa, Jorge, Cristóbal, Leovigildo, Emila, Jeremias, Rogelio, Fándila, Anastasio, Benigna, Benilde, etc… los últimos, Argentea y Vulfura que sufrieron martirio el 13 de mayo del 931.

Como ya he dicho, la conducta de Eulogio y de sus discípulos fue desaprobada por la mayor parte de los obispos, pero su obispo, Saulo, lo apoyaba. El califa mandó a Eulogio a la cárcel y él aprovechó ese tiempo para meditar, rezar y estudiar. Cuando salió de la cárcel comprobó que se habían destruido algunos templos y la escuela donde él enseñaba. Tuvo que pasar diez años huyendo y escondiéndose. Viajó por la península y conoció a los benedictinos. En el año 858 murió el arzobispo de Toledo y los sacerdotes y fieles lo eligieron como nuevo metropolita de la sede toledana, pero no pudo tomar posesión de su sede porque el emir se opuso.

Había en Córdoba una joven musulmana llamada Leocricia que quería vivir como cristiana, pero la ley se lo prohibía. Ella huyó y Eulogio le ayudó. Fueron descubiertos, encarcelados y decapitados; primero Eulogio el día 11 de marzo del 859 y posteriormente fue martirizada Leocricia. Fue sepultado en la iglesia de San Zoilo y recibió culto desde el mismo día de su muerte. Veinticuatro años después del martirio, el rey Alfonso el Grande de León, en el 883, llevó las reliquias de Eulogio y Leocricia a la catedral de Oviedo, donde aun se veneran.

Escribió diversas obras: “Memoriale sanctorum”, “Documentum martyriale”, “Apologeticum martyrum” y algunas cartas. Las obras completas de San Eulogio fueron editadas porl a Real Academia de Córdoba en el año 1959 con motivo del undécimo centenario de su martirio. Como su obra la escribió en latín, esta versión castellana fue realizada por el benedictino Agustín Ruiz.

Antonio Barrero


Fuente: Pregunta al Santoral

01/06 - Justino el Filósofo y Mártir y sus Compañeros


Este Santo, que era de Neápolis de Palestina, era seguidor de Platón el filósofo.

Nacido en el año 103, llegó a la Fe en Cristo siendo ya un hombre maduro que buscaba a Dios mediante la filosofía y el razonamiento humano. Un venerable anciano se le apareció y le habló sobre los Profetas que habían enseñado sobre Dios no por su propia sabiduría, sino por revelación, y lo llevó al conocimiento de Cristo, cumplimiento de las enseñanzas de los Profetas. San Justino pronto se convirtió en un ferviente seguidor de Cristo y un ilustre apologeta de las enseñanzas evangélicas.

Hasta el final de su vida, aunque predicó a Cristo en todas partes, nunca se desprendió de sus vestiduras de filósofo. En Roma hizo una apología para el Emperador Antonino Pío (que reinó del 138 al 161) donde probaba la inocencia y santidad de la Fe Cristiana, persuadiéndolo a aliviar la persecución de los cristianos.

Por las maquinaciones de Crescente, filósofo cínico que lo envidiaba, San Justino fue decapitado en Roma en 167 bajo el reinado del sucesor de Antonino, Marco Aurelio (161-180).

Además de su defensa del cristianismo (Primera y Segunda ‘Apologías’), San Justino escribió contra el paganismo (‘Discurso a los griegos’, ‘Exhortación dirigida a los griegos’) y refutó las objeciones de los judíos contra Cristo (‘Diálogo con Trifón’).

sábado, 30 de mayo de 2020

31/05 - Hermias el Mártir de Comana


Según algunos, este Mártir luchó durante el reinado de Marco Autelio, también llamado Antonino (161-180); según otros, fue durante el reinado de Antonino Pío (138-161).

Siendo ya anciano, el Santo fue conducido ante Sebastián, Procónsul en Comana de Capadocia y, debido a que no quiso renunciar a su confesión de Cristo, sus verdugos, sin tener ninguna consideración hacia su avanzada edad, le rompieron la mandíbula, le arrancaron la piel del rostro, le pincharon los ojos con un instrumento afilado, lo sometieron  a muchos tormentos y finalmente, después de tres días de torturas, lo decapitaron.

Domingo de los Santos Padres del I Concilio Ecuménico. Lecturas de la Divina Liturgia


Hech. 20,16-18.28-36: Pablo había resuelto pasar de largo por Éfeso, para no perder tiempo en Asia. Se daba prisa, porque quería estar, si le era posible, el día de Pentecostés en Jerusalén. Desde Mileto envió a llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando llegaron donde él, les dijo: «Vosotros sabéis cómo me comporté siempre con vosotros, desde el primer día que entré en Asia, «Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio hijo. «Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al rebaño; y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí. Por tanto, vigilad y acordaos que durante tres años no he cesado de amonestaros día y noche con lágrimas a cada uno de vosotros. «Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados. «Yo de nadie codicié plata, oro o vestidos. Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros. En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir.» Dicho esto se puso de rodillas y oro con todos ellos.

Jn. 17,1-13: Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada.

30/05 - Isacio, Abad del Monasterio de Dalmato


El Justo Isacio era originario de Siria y llegó a Constantinopla en el año 374. Sobresalió en la vida monástica y partió con el Señor en el año 396.

Según la tradición, su monasterio fue construido por Dalmato el Patricio, sobrino de San Constantino el Grande, pero muchos dicen que fue fundado por San Isacio y que después adoptó el nombre del Abad Dalmato, que le sucedió (ver el 3 de agosto para conocer la vida de los Santos Isacio y Dalmato). Otros, por su parte, sostienen que el monasterio tomó su nombre de ambos santos, motivo por el que en griego aparecería en plural (‘Dalmaton’).

Según Zonaras, el emperador iconoclasta Constantino el Coprónimo convirtió posteriormente el monasterio en cuartel: «En cuanto al monasterio llamado Dalmato, el más antiguo de Constantinopla, [el Emperador], tras expulsar a los monjes, lo convirtió en un cuartel para los soldados» (‘Crónica’, XV, 8).

El Tercer Concilio Ecuménico elevó al abad de Dalmato al rango de Archimandrita y Exarca de los prominentes monasterios de la Ciudad Imperial.

La famosa Catedral de San Isaac en San Petersburgo está dedicada a este Santo.

viernes, 29 de mayo de 2020

29/05 - Santos Voto y Félix, eremitas


Todo Aragón, con Zaragoza, está dominado por los sarracenos que hace más de medio siglo llegaron a España. Los cristianos sobreviven como pueden su fe en una situación nueva que aún no está del todo clarificada. Ahora resulta que los cristianos de siempre, los discípulos de Jesucristo de toda la vida, tienen que pagar tributos especiales al moro si quieren seguir haciendo las prácticas cristianas. Así, disgustados y humillados como muchos otros, viven los hermanos Voto y Félix, que son gente perteneciente a la nobleza, piadosos y buenos con los pobres.

Voto es amante de la caza. Ha herido a un ciervo en el monte, y recorre el terreno revolviendo arbustos y mirando en la maleza para atraparlo. Alertado por los ladridos, ve a los perros acosando al animal que va huyendo; espolea a su caballo y se une a la persecución. El ciervo se despeña por un precipicio y, cuando Voto quiere darse cuenta, se le ha desbocado el caballo. Se encomienda a san Juan Bautista en su apuro y el caballo se inmoviliza, sin saber cómo, al mismo borde de la sima (aún hoy los vecinos devotos del lugar se atreven a mostrar en la peña las huellas que dejaron allí los hierros del animal).

Entre asustado y agradecido, inspecciona Voto el lugar, encontrando entre las matas y arbustos una ermita dedicada a san Juan Bautista que, en su interior, tiene un hombre muerto y una escritura donde se lee: «Yo, Juan, eremita en este sitio, habiendo despreciado al mundo, fundé como pude esta ermita en honor de san Juan Bautista, y aquí descanso en paz. Amén». En una situación como la suya está aturdido y no sabe qué hacer, ¡son tantas las cosas sucedidas en tan poco tiempo!… decide dar sepultura al muerto y, terminada la obra de piedad, regresa a su casa con el alma encogida y ansiando poner al corriente de los acontecimientos a su hermano Félix.

De la conversación deducen que el muerto bien pudiera ser Juan, el de Atarés, de quien nadie daba razón desde hacía años, después que desapareció; si acertaran en su conjetura, todo se explica por el retiro a una vida solitaria y santa. Ahora todo se les junta en la cabeza: la presencia de los moros y las dificultades para ser hombres íntegros de fe; lamentan el tiempo desperdiciado en cazas y naderías, conversan sobre el sentido de la vida; no se les va de la cabeza el milagroso parón del caballo a punto de despeñarse y el descubrimiento del solitario, muerto y ya enterrado, de la ermita… «¿No estará en todo esto hablándonos Dios?».

Deciden repartir sus bienes entre los pobres y se marchan al monte Panno; construyen dos ermitas junto a la que ya había y comienzan un retiro en paz. Allí contemplan con piedad la Pasión de Cristo, meditan animosamente las verdades eternas; es parco su alimento de raíces, hierbas y frutos que da el campo, en alguna trampa caen animales y, de tarde en tarde, sorbetean algunos huevos de nidadas salvajes; uno y otro se sienten movidos, además, a añadir mortificación por los pecados propios y ajenos. No les faltan momentos de tentaciones, se sienten a veces con ganas de volver a la civilización; uno alienta al otro cuando manifiesta debilidad o cansancio y juntos se apoyan con la oración.

Descubierta su presencia por otros que van ocupando el monte huyendo de la esclavitud que supone convivir con los discípulos del Profeta, van agregándose gentes que construyen otras cabañas donde vivir en la proximidad y abrigo de los eremitas. Recordando las gestas de don Pelayo en Asturias se aprestan a organizar una posible defensa en caso de necesidad; eligen como capitán a don García Jiménez que es militar y tiene experiencia en la lucha contra los mahometanos; en todo este nuevo modo de vivir, Voto y Félix ayudan con su aprobación sin abandonar su principal cometido orante. Voto muere primero, el día 29 de mayo, algo después se despidió Félix de este mundo y su fiesta se celebra el mismo día por la unión mantenida en el sitio, tiempo y modo de santidad.

Esa ermita primera, enriquecida y ampliada por los cristianos fue –según cuentan los comienzos del monasterio– el origen de lo que hoy es san Juan de la Peña, cuna del resurgimiento aragonés, en donde se veneran los restos de los dos santos, con los del eremita Atarés. En su contra está que la arquitectura de la primitiva ermita apunta más al modelo visigótico que al románico; pero también pudiera ser que no fuera la primera ermita la que se tiene por tal. Es bonita la historia que solo Dios conoce en su adecuación total con la verdadera realidad; pudo ser tal y como cuenta la leyenda y puede también suceder que, en torno a un primer núcleo de verdad en cuanto a la existencia de los santos eremitas, el tiempo y la imaginación, a falta de otros datos clarificadores, rellenen con adornos congruentes los huecos para la posteridad.



Fuente: Archimadrid.org