sábado, 24 de octubre de 2020

VI Domingo de Lucas. Lecturas de la Divina Liturgia


Gál 1,11-19: Hermanos, os hago saber que el Evangelio anunciado por mí no es de origen humano; pues yo no lo he recibido ni aprendido de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo. Porque habéis oído hablar de mi pasada conducta en el judaísmo: con qué saña perseguía a la Iglesia de Dios y la asolaba, y aventajaba en el judaísmo a muchos de mi edad y de mi raza como defensor muy celoso de las tradiciones de mis antepasados. Pero, cuando aquel que me escogió desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, se dignó revelar a su Hijo en mí para que lo anunciara entre los gentiles, no consulté con hombres ni subí a Jerusalén a ver a los apóstoles anteriores a mí, sino que, enseguida, me fui a Arabia, y volví a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas, y permanecí quince días con él. De los otros apóstoles no vi a ninguno, sino a Santiago, el hermano del Señor.


Lc 8,26-39: En aquel tiempo arribaron a la región de los gerasenos, que está frente a Galilea. Al saltar a tierra, le salió al encuentro desde la ciudad un hombre poseído de demonios, que durante mucho tiempo no vestía ropa alguna ni moraba en casa, sino en los sepulcros. Pero, al ver a Jesús, se puso a gritar, se postró ante él y le dijo a voces: «¿Qué hay entre tú y yo, Jesús, hijo del Dios altísimo? Te ruego que no me atormentes». Porque él estaba mandando al espíritu inmundo que saliera del hombre. Y es que muchas veces se apoderaba de él y tenían que atarlo con cadenas y asegurarlo con grillos, pero, rompiendo las ligaduras, el demonio le empujaba a los despoblados. Jesús, por su parte, le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?». Él dijo: «Legión», porque habían entrado muchos demonios en él. Y le rogaban que no les mandase irse al abismo. Como había allí una piara numerosa de cerdos, paciendo en el monte, le pidieron que les permitiese entrar dentro de ellos y se lo permitió. Entonces, saliendo los demonios del hombre, entraron en los cerdos y la piara se lanzó, despeñadero abajo, al lago y se ahogó. Al ver los porqueros lo sucedido, huyeron y lo contaron por la ciudad y por los cortijos. Vinieron, pues, a ver lo sucedido. Llegaron junto a Jesús y encontraron al hombre del que habían salido los demonios sentado a sus pies, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor. Entonces, los que lo habían visto les contaron cómo había sido curado el endemoniado. Y le rogó toda la gente de la comarca de los gerasenos que se marchase de entre ellos, porque estaban llenos de miedo. Él, pues, subió a la barca y regresó. El hombre de quien habían salido los demonios le pedía quedarse con él, pero lo despidió diciendo: «Vuelve a tu casa y da a conocer cuanto te ha hecho Dios». Partió, pues, por toda la ciudad proclamando todo cuanto le había hecho Jesús.

25/10 - Los Santos Mártires Marciano y Martirio los Notarios


Estos Mártires eran discípulos de San Pablo el Confesor (ver el 6 de noviembre). Martirio era subdiácono, y Marciano cantor y lector.

Ambos fueron decapitados por los arrianos en el año 346. En su tumba se obraban milagros y se expulsaba a los demonios.

San Juan Crisóstomo comenzó la construcción de una iglesia en su honor en Constantinopla, que fue acabada por el Patriarca Sisinio.

viernes, 23 de octubre de 2020

CARTA ABIERTA DEL METROPOLITA POLICARPO / ΑΝΟΙΚΤΗ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΤΟΥ ΜΗΤΡΟΠΟΛΙΤΟΥ ΠΟΛΥΚΑΡΠΟΥ


CARTA ABIERTA DEL METROPOLITA POLICARPO
A LOS FELIGRESES Y AMIGOS DE LA IGLESIA CATEDRAL
DE LOS SS. ANDRÉS Y DEMETRIO DE MADRID

Las severas medidas impuestas por las Autoridades estatales y eclesiásticas para afrontar la expansión de la pandemia de coronavirus han tenido como consecuencia que nuestra Santa Iglesia Catedral ha permanecido cerrada al culto público durante la Gran Cuaresma, la Santa Pascua y casi todo el mes de mayo. Hemos vivido una experiencia única, inédita y muy dolorosa, lejos de nuestras iglesias en pleno periodo cuaresmal y pascual. Las iglesias se reabrieron a finales de mayo bajo muy severas restricciones. Todavía desconocemos cuánto más durará esta triste situación, que además de miedo y perturbación, provoca pobreza.

Naturalmente, el Metropolita y los Sacerdotes hemos celebrado regularmente la Divina Liturgia y los otros Oficios Sagrados todo este periodo de cierre obligatorio, rezando por la salud de todos nuestros feligreses y para que el Gran Médico de los cuerpos y de las almas, Jesucristo, nos libre lo más pronto posible de esta grave prueba y tentación y de sus consecuencias catastróficas.

Como todos comprenderán, esta situación desagradable ha golpeado económicamente a nuestra Iglesia Catedral, de modo que con enormes dificultades puede cumplir con sus múltiples gastos de funcionamiento.

Os recordamos que nuestra iglesia no tiene ingresos algunos aparte de las velas, la colecta de los domingos y los pocos Sacramentos del Bautismo y Matrimonio que en ella se celebran. Además, es precisamente con los ingresos del periodo cuaresmal y pascual como solemos salir adelante todo el año.

Apelamos a los sentimientos cristianos de nuestros feligreses, así como a todo amigo y hombre de buena voluntad, a que ayude a nuestra iglesia para afrontar al menos sus gastos corrientes de funcionamiento, de modo que pueda seguir sin impedimentos sirviendo las necesidades religiosas, espirituales y sociales de nuestro prójimo.

La cuenta para enviar vuestra ayuda es: ES63 2100 1417 16 0200433017, “Caixa Bank”, Sacra Metrópolis Ortodoxa de E y PT.

Os damos profundamente las gracias a todos de todo corazón. Que nuestro Dios Jesucristo y su Santísima Madre os bendigan siempre y ricamente. Α todos deseamos que pasen un buen verano y que el otoño llegue sin la crisis del coronavirus, las pruebas que supone y sus consecuencias desagradables.  

Madrid, junio de 2020

† Metropolita Policarpo de España y Portugal

Rector de la Iglesia Catedral de los SS. Andrés y Demetrio

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ΑΝΟΙΚΤΗ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΤΟΥ ΜΗΤΡΟΠΟΛΙΤΟΥ ΠΟΛΥΚΑΡΠΟΥ 
ΠΡΟΣ ΤΟΥΣ ΠΙΣΤΟΥΣ ΚΑΙ ΦΙΛΟΥΣ ΤΟΥ ΙΕΡΟΥ ΚΑΘΕΔΡΙΚΟΥ ΝΑΟΥ 
ΑΓΙΩΝ ΑΝΔΡΕΟΥ ΚΑΙ ΔΗΜΗΤΡΙΟΥ ΜΑΔΡΙΤΗΣ


Τά αστηρά μέτρα πού πέβαλαν ο Κρατικές καί κκλησιαστικές ρχές γιά τήν ντιμετώπιση τς ξάπλωσης τς πανδημίας το κορωναϊο εχαν ς ποτέλεσμα  ερός Καθεδρικός Ναός μας νά παραμείνει κλειστός στήν δημόσια λατρεία κατά τήν ΜεγάληΣαρακοστή, τό γιο Πάσχα καί σχεδόν λόκληρο τόν μνα Μάϊο. Ζήσαμε μία μπειρία μοναδική, πρωτότυπη καί πολύ λυπηρή, μακρυά πό τίς κκλησιές μας σαρακοστιάτικα καί πασχαλιάτικα. Ο κκλησίες νοιξαν πάλι στά τέλη Μαΐου κάτω πό αστηρά περιοριστικά μέτρια. ν τούτοις δέν γνωρίζουμε πόσο κόμη θά διαρκέσει ατή  δυσάρεστη κατάσταση,  ποία κτός πό φόβο καί νησυχία, προκαλε φτώχεια. 

Βέβαια,  Μητροπολίτης καί ο ερες τελέσαμεκανονικά τήν Θεία Λειτουργία καί τίς λλες ερές κολουθίες καθ’ λη ατή τήν περίοδο το ναγκαστικο κλεισίματος, προσευχόμενοι γιά τήν γεία λων τν πιστν μας καί  Μεγάλος ατρός τν ψυχν καί τν σωμάτων ησος Χριστός νά μς παλλάξει σύντομα πό ατή τήν μεγάλη δοκιμασία καί πειρασμό καί τίς καταστροφικές συνέπειές της.

πως ντιλαμβάνεσθε, ατή  λυπηρή κατάσταση πληξε οκονομικά τόν Ναό μας, στε νά δυσκολεύεται πολύ νά νταποκριθε στά πολλαπλά ξοδα λειτουργίας του. πενθυμίζουμε τι  Ναός μας δέν χει λλα σοδα κτός πό τό κερί, τόν δίσκο τν Κυριακν καί τά λίγα Μυστήρια βαπτίσεως καί γάμου. Μέ τά σοδα τς περιόδου τς Μεγάλης Σαρακοστς καί το Πάσχα πηγαίνουμε μπρός λο τόν χρόνο.

Κάνουμε ναγώνια κκλιση στά χριστιανικά ασθήματα τν πιστν μας, λλά καί σέ κάθε φίλο καί νθρωπο καλς θελήσεως, νά βοηθήσετε τόν Ναό μας νά νταπεξέλθει τουλάχιστον στά τρέχοντα λειτουργικά ξοδά του, στε νά μπορέσει νά συνεχίσει πρόσκοπτα τήν λειτουργία του καί τήν ξυπηρέτηση τν θρησκευτικν, πνευματικν καί κοινωνικν ναγκν τν συνανθρώπων μας.

Ο λογαριασμός εναι ὁ ξς: ES63 2100 1417 16 0200433017, “Caixa Bank”, Sacra Metrópolis Ortodoxa de E y PT

Εχαριστομε πό τά μύχια τς καρδις μας μέπέραντη καί βαθειά εγνωμοσύνη.  Χριστός καί Παναγία μας νά εναι πάντοτε μαζί Σας. Καλό καλοκαίρι σέ λους καί τό φθινόπωρο νά μς ερει χωρίς τήν πειρασμική κρίσι το κορωναϊο καί τίς δυσάρεστες συνέπειές της.

Μαδρίτη, ούνιος 2020

 Μητροπολίτης σπανίας καί Πορτογαλίας Πολύκαρπος
Προϊστάμενος ερο Καθεδρικο Ναο γίωννδρέου κ’ Δημητρίου

23/10 - Santos Servando y Germán, Mártires


En el Martirologio Romano podemos leer el 23 de octubre: “En el Campo Ursoniano, junto a Gades en Hispania, los santos mártires Servando y Germán, los cuales en la persecución de Diocleciano, por orden del lugarteniente Viator, después de padecer azotes, una inmunda cárcel, hambre, sed y las penalidades de un largo camino en el que se les obligó andar cargados de cadenas, fueron finalmente degollados y así consumaron su martirio. Germán fue sepultado en Mérida y Servando en Sevilla”.

Estos dos santos son los patronos de las ciudades de Cádiz y de San Fernando (Cádiz), donde se sitúa el llamado “Campo Ursoniano”, lugar del martirio. Este elogio que les dedica el Martirologio Romano, es recogido de lo que transmiten los calendarios mozárabes y los martirologios anteriores de Usuardo, Beda, Adón y otros.
 Por este texto, podemos deducir que no se trataba de dos ciudadanos gaditanos, sino que su martirio tuvo lugar en los alrededores de Cádiz, después de haber hecho un largo viaje cargado de cadenas. Igualmente señala donde quedaron sus restos y aunque los de San Servando siícontinúan en la catedral hispalense, los de San Germán actualmente, no se encuentran en Mérida y pequeñas reliquias de ambos sí que se guardan en la catedral gaditana.

En las Actas de su martirio se les presenta como naturales de Emérita Augusta (Mérida) y eso parece que es aceptado por todos los hagiógrafos, que llegan a llamarlos “mártires de Mérida”. Aunque son dos santos históricos, las Actas no son fiables como fuentes de hechos históricos, entre otras cosas porque los hacen hijos de San Marcelo, lo que supondría que debieran ser naturales de León. Esta filiación que aparece a finales del siglo XIII, carece de todo fundamento.

Sin embargo hay que decir que su culto es muy antiguo; los primeros indicios de culto están en la deposición de sus reliquias en la consagración de una basílica en Alcalá de los Gazules (Cádiz), en el año 662, y de otra en Vejer de la Frontera (Cádiz), en el 674. Fue probablemente en aquella época (siglo VII) cuando fue redactada una primera “passio”, hoy perdida, pero en la que se basaron los datos que anteriormente hemos relatado y los textos de la Misa y del Oficio conservados en el “Liber Ordinum” y en el “Liber sacramentorum”, ambos mozárabes.

El himno “Christus verus rex sanctorum”, de la primera mitad del siglo VIII está inspirado en uno de Prudencio dedicado a los santos Emeterio y Celedonio y en él se les presenta como soldados, aunque a mi entender por la interpretación de que “miles Christi” pudiera ser parejo de soldado; de esto ya hemos hablado en otros artículos. Todos estos textos que hemos citado tienen carácter panegírico y no histórico, pero eso no quiere decir, que lo que se relata no lo sea. Nadie duda de la historicidad de estos santos ni de que este fuera su martirio.


Fuente: www.preguntasantoral.com

23/10 - Santiago (Jacobo) el Apóstol, hermano de nuestro Señor


Según algunos, este Santo era hijo de José el Desposado, nacido de una esposa que este habría tenido antes de desposarse con la Siempre Virgen, por lo que sería hermano del Señor. Otros, sin embargo, dicen que era sobrino de José, hijo de su hermano Cleofás -también llamado Alfeo- y de su esposa María, prima de la Deípara. Sea cual sea su genealogía, Santiago es llamado en las Escrituras «hermano del Señor» por el parentesco con él.

Este Santiago es llamado «el Menor» (Mc 15,40) por los Evangelistas para distinguirlo del homónimo hijo de Zebedeo, llamado «el Mayor».

Santiago se convirtió en el primer Obispo de Jerusalén de manos de los Apóstoles, según Eusebio (‘Hist. ecles.’, libro II, 23), y era conocido como «el Justo» debido a su gran santidad y justicia.

Ascendiendo al pináculo del Templo en el día de Pascua, a instancias de todos dio testimonio de su fe en Jesús y proclamó a gran voz que este está sentado a la diestra del gran poder de Dios y vendrá de nuevo sobre las nubes. Al oír este testimonio, muchos de los presentes exclamaron: «¡Hosana al Hijo de David!», pero los escribas y fariseos replicaron: «O sea, que hasta el Justo se ha descarriado». A la orden de Ananías, el Sumo Sacerdote, el Apóstol fue arrojado de lo alto, luego lapidado y, mientras oraba por sus verdugos, su cabeza quedó aplastada por un palo de madera lanzado por un escriba.

La primera de las Epístolas Católicas (Universales), destinada a los judíos de la diáspora que habían creído en Jesús, fue escrita por este Santiago.

jueves, 22 de octubre de 2020

¡Por muchos años, Señor!


Desde la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal y Exarcado del Mar Mediterráneo felicitamos a Su Toda Santidad Bartolomé I, que celebra hoy los 29 años de su elección como Arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma y Patriarca Ecuménico.

¡Por muchos años, Señor! Εἰς πολλὰ ἔτη, Δέσποτα!

miércoles, 21 de octubre de 2020

21/10 - Santas Nunilón y Alodia, Vírgenes y Mártires


Las Santas de las que hablaré hoy son conocidas únicamente a nivel español, por haber sufrido martirio durante el período de gobierno islámico en la Península. Eran hermanas, y además de muy corta edad, cuando sufrieron el martirio; Nunilo (Nunilón, Nunila, Nunita) era la mayor y tenía quince años de edad, mientras que la menor, Alodia (Elodia), tenía sólo doce. Por tanto, eran prácticamente niñas cuando tuvieron que enfrentar la prueba más difícil de su vida, que acabó con su muerte.

Está claramente asumido que las hermanas nacieron en la actual zona de Huesca –la tradición las hace oriundas de la localidad de Adahuesca-; aunque una antigua tradición riojana las hace oriundas de allí y también sitúa su martirio en La Rioja. Quien nos permite conocer más prontamente y con mayor fidelidad la vida y martirio de estas hermanas es San Eulogio de Córdoba, quien en el capítulo VII de su Obra habla de ellas basándose en las noticias recibidas por el obispo Venerio de Complutum (la actual Alcalá de Henares, Madrid):

“Supe por el venerable y reverendo obispo Venerio de Complutum que en la ciudad de Huesca, en el castillo de Barbita (la actual Castro Viejo), vivían dos hermanas, llamada Nunilo la una y Alodia la otra, nacidas de padre pagano y madre cristiana. Muerto el padre, la madre contrajo segundas nupcias con otro gentil y las hijas se vieron en la imposibilidad de observar la fe cristiana por la obstinación invencible de su mahometano padrastro.”

Lo que Eulogio describe es la ley islámica del momento. Nos encontramos en torno al año 851, y desde los años 824-826 la zona de la Barbotania y Huesca estaba regida por el clan de los Banu Qasi, emparentados con los Íñiguez -quienes eran de estirpe vascona- y aliados de los reyes de Pamplona; pero ante todo, islamizados tras la llegada de los musulmanes a la Península y fieles seguidores de la legislación judicial de Córdoba. Así, entretanto desarrollaban una política tolerante con los mozárabes –cristianos en territorio musulmán- por su ascendencia cristiana, también hacían cumplir la ley islámica y la falta e incumplimiento de las mismas era duramente sancionada.

Dicha ley establecía que la educación religiosa que debían recibir los hijos de una familia debía corresponder a la fe del padre. Así se aseguraban la transmisión y fortalecimiento del Islam. Ya el padre de las hermanas había sido musulmán, pero la cristiana madre, incumpliendo la ley, las había educado cristianamente. Para más inri, en aquel mismo año 851 Abd-al-Rahman II endurece todavía más la ley, decretando que todo cristiano hijo de musulmanes debía convertirse al Islam bajo pena de muerte.

Por lo que cuando la madre enviuda y contrae segundas nupcias con otro musulmán, ello trae problemas a las dos niñas, que se niegan a ocultar su fe o a abandonarla.

Para seguir relatando la vida de estas dos hermanas no sólo me ceñiré al texto de Eulogio, cuya autenticidad y fiabilidad nadie pone en duda, sino también a un texto contemporáneo del martirio de las Santas (año 851), la Passio beatissimarum birginum (sic) Nunilonis atque Alodie, crónica latina escrita en Aragón, porque ofrece mayores detalles en extensión.

Así, a la muerte de la madre, las dos hermanas fueron confiadas a la custodia de su tío, que también era musulmán. Éste, viendo que ellas practicaban la religión cristiana, se apresuró a denunciarlas ante las autoridades, más que por cumplir la ley islámica, por la esperanza de heredar las posesiones de las niñas y por la recompensa que era ofrecida a los delatores. Nunilo y Alodía fueron detenidas y encerradas en la prisión del castillo de Alquézar, donde aún se conserva un bajorrelieve que atestigua este encarcelamiento.

El máximo poder de la región, el juez Jalaf Ibn Rashid, se encargó del proceso de las dos hermanas, y pronto se dio cuenta de las malas intenciones del tío y la indefensión absoluta de las mismas, por lo que decidió que a partir de ese momento debían ser custodiadas por otras personas y apartadas de su tío. Así, ellas fueron entregadas a dos mujeres musulmanas a las que se encargó convertirlas a la fe del Islam, para corregir lo que se había hecho en contra de la ley islámica desde el nacimiento de ambas.

Sin embargo, ello fue inútil: las dos hermanas, pese a su corta edad, tenían la fe cristiana sólidamente arraigada en sus personas y no estaban dispuestas a abandonarla por muchas ventajas que les ofrecieron o amenazas que profirieron contra ellas. Y así, el susodicho tío, que seguía sin darse por vencido, decidió recurrir a Zimael, prepósito y vicario de Huesca, a quien trasladó la denuncia que antes formulara ante Ibn Rashid.

Es sorprendente el valor y fuerza de ánimo de las dos niñas que, presintiendo que el momento del martirio se acercaba, fueron caminando hasta Huesca descalzas para ir acostumbrando a su cuerpo al sufrimiento. Al llegar, tenían los pies destrozados y ensangrentados.

Esto no debió impresionar mucho a Zimael, quien las interrogó y reprendió con severidad, instándolas a abrazar el Islam. Ellas se negaron rotundamente y entonces, convencido de que todo ese ímpetu y valentía provenía del apoyo que se daban una a la otra, las hizo separar y, yendo aparte con cada una, reemprendió las promesas y las amenazas. Pasaron por los calabozos del palacio, siendo encerradas con prostitutas y bandidos para acobardarlas; y cuando volvía a tratar con ellas, siempre separadas una de la otra, les mentía diciendo que la otra ya había apostatado y que sólo faltaba que lo hiciese la hermana interrogada en cuestión. Ni Nunilo ni Alodía creyeron esta estratagema y así, durante los 40 días que duró su encierro, se mantuvieron firmes en su fe.

Al fin, Zimael, cansado de la perseverancia de las dos hermanas, dictó sentencia de muerte contra ellas. Fueron trasladadas a la plaza de Zuda para diversión de la gran multitud, y allí decapitadas. Se nos dice con mucho detalle que Nunilo fue la primera en morir y, al caer su cuerpo al suelo, se le levantó la falda y quedaron sus tobillos descubiertos, lo cual en esa época era una gran afrenta a la intimidad de una mujer. Así que Alodia, ruborizándose, corrió hacia el cadáver de su hermana, le bajó las faldas para cubrirle los pies y, a continuación, ella misma se ató el borde del vestido a sus tobillos con una cinta de su pelo para que no le ocurriese lo mismo, y fue decapitada también. Esto sucedió el 21 de octubre de 851, según narra Eulogio.

Los cuerpos de las mártires fueron arrojados a la intemperie para que fuesen devorados por las bestias salvajes, pero ningún animal se acercó a ellas, y hasta dice la tradición que de noche unas luces misteriosas brillaban sobre los restos –algo muy frecuente en las actas de los mártires-. Viendo esto, y teniendo noticias de que algunos cristianos pretendían recuperarlos, Zimael dio orden de arrojarlos a una sima para que no pudiesen ser venerados. No se recuperaron hasta el año 880, y fueron llevados al monasterio de San Salvador de Leyre, en Yesa (Navarra); donde aún permanecen. Este monasterio fue clausurado durante la desamortización de Mendizábal (1836-37), por lo que algunas reliquias fueron trasladadas a Sangüesa. La iglesia parroquial de Aldahuesca, presunta localidad natal de las Santas, también tenía reliquias de ambas, pero fueron destruidas durante la Guerra Civil (1936-39). Se han documentado reliquias de las Santas también en la catedral de Huesca, en Pueyo de Cimat y en otros lugares de veneración.

Los Martirologios Romano y de Usuardo las recuerda el día 22 de octubre. Sin embargo, recordemos que San Eulogio las ubica el día 21 de octubre, y esta fehca la mantienen los calendarios hispano-mozárabes. En La Rioja, como se las considera oriundas de allá, son celebradas localmente el 27 de octubre.

La noticia de la heroicidad de estas dos niñas se divulgó pronto por la Península. Ya sabemos que al llegar a oídos del obispo complutense Venerio, éste lo relató a Eulogio, quien lo puso por escrito para edificación de la cristiandad andalusí. A Navarra llegó a través de las rutas comerciales, y especialmente la reina Oñeca quedó muy impresionada por la historia de las hermanas, por lo que sería ella quien haría traer sus reliquias desde su lugar de sepultura.

Actualmente las Santas son muy veneradas en la diócesis oscense, pero también en la zona de Granada; y, debido a las migraciones andaluzas de los ss.XIX-XX, el culto se ha difundido de manera especial en Cataluña (Cornellà del Llobregat) y Valencia (Benimaclet).

En resumen: Santas históricas, cuyo martirio está bien documentado por el valiosísimo testimonio de Eulogio y contrastado con otras fuentes y noticias de la época. Fueron víctimas de la legislación poco tolerante de las autoridades musulmanas en una época en que el contexto no era la habitual persecución religiosa –la passio oscense pone de relieve el esfuerzo de los jueces por salvarlas- sino el estricto cumplimiento de la ley islámica; y cuya heroicidad y valentía a tan corta edad es absolutamente impresionante.

Meldelen

martes, 20 de octubre de 2020

20/10 - Santa Irene (Iria), Mártir de Portugal


Dicen que la mujer del César, no sólo tiene que ser honrada, sino también tiene que aparentarlo, y así, nuestra Santa de hoy es la patrona de la honra y de la buena reputación; y por contrapartida protectora contra las calumnias y las habladurías. Las noticias que tenemos de ella proceden de un breviario de Braga datado en el año 1494 y de otro procedente de Évora, datado en 1548. Por tanto, se trata de fuentes muy tardías.

Según éstas, Iria (versión galaicoportuguesa de Irene) fue una religiosa que vivió en el monasterio de Nabancia, actual Tomar (Portugal). Su tío, Selio, era abad del dicho monasterio de Santa María, al parecer, mixto; y por eso ella era instruida en los evangelios por un monje del monasterio llamado Remigio. Siendo todavía joven la había visto el joven Britaldo, que era hijo del señor de la ciudad, y se enamoró perdidamente de ella; pero al ser rechazado pues Iria se había consagrado a Dios, enfermó y estuvo en peligro de muerte. Ella, conociendo estos hechos por inspiración divina, acudió a visitar al enfermo y le pidió que renunciara a sus deseos, lo cual él prometió si ella no se entregaba jamás a otro hombre, jurándole que la mataría si hacía tal cosa. Pero Iria, como estaba consagrada a Cristo, así se lo dijo y al renunciar Britaldo a sus deseos, sanó de inmediato.

Como decía, el padre espiritual de Iria, el monje Remigio, se encargaba de formarla en las Sagradas Escrituras, pero un día, prendado también de ella, le propuso tener relaciones sexuales. Ella no sólo lo rechazó sino que le amonestó muy severamente, pues no era nada correcto que un monje le pidiese semejante cosa. Remigio, herido en su orgullo, preparó un veneno que dio a beber a su pupila. Ella, no desconfiando, lo bebió y al poco se le hinchó el vientre con tanta gravedad, que parecía que estuviese embarazada. Cayó muy enferma y vomitaba constantemente a causa del envenenamiento.

No contento con esto, Remigio se dedicó a difundir por la ciudad que Iria se había quedado preñada de un desconocido que había pasado casualmente por el monasterio. A pesar de que ella, llorando, lo desmentía, a la vista de sus síntomas nadie la creyó y pronto fue objeto de burlas, críticas y desprecios, siendo tenida por la más perdida de las mujeres, cuando en teoría se había consagrado a Dios.

El noble Britaldo, al enterarse de los rumores que circulaban sobre ella, los creyó y montó en cólera, dando por cierto que Iria se había acostado con otro hombre. Así que, dando cumplimiento a su amenaza, le envió a un sicario con la expresa orden de matarla. Una noche que Iria salió a llorar junto a las orillas del río Nabao, el asesino la atrapó, la degolló y arrojó su cadáver al río. El cuerpo fue arrastrado por la corriente del Nabao al Zézere y de ahí al Tajo, cerca del castrum Scallabis.

Mientras tanto, viendo su súbita desaparición, todos dieron por cierto que Iria había huido para ocultar su vergüenza en otra parte. Tan sólo su tío, el abad Selio, sintió compasión de ella y marchó a buscarla. Guiado por inspiración divina, acabó encontrando su cuerpo en circunstancias milagrosas: las aguas del Tajo se abrieron y revelaron un precioso mausoleo de mármol ubicado en el lecho del río. Cuando quiso acercarse a recuperarlo, una fuerza misteriosa se lo impidió, y al punto las aguas del Tajo volvieron a cerrarse sobre el sepulcro. Convencido de que esto era señal de la inocencia de su sobrina, volvió corriendo a Nabancia y proclamó que la joven había sido víctima de una calumnia y que había muerto injustamente. Remigio y Britaldo, arrepentidos de sus fechorías, hicieron penitencia el resto de sus días. Estos sucesos fueron acompañados de numerosos milagros y curaciones, lo que dio inicio a su veneración como Santa; y habrían sucedido en el año 653, durante el reinado del visigodo Recesvinto.

Independientemente de este relato, lo cierto es que el testimonio más antiguo del culto a la Santa es su mención en el antifonario mozárabe de la catedral de León, que data del siglo X. En el lugar donde el abad Selio halló el cuerpo, el castrum Scallabis (Scalabiz) se levantó una basílica en su honor y con el tiempo, el nombre de la ciudad fue cambiado a Santa Irene, deformándose hasta convertirse en Santarém, nombre que ostenta actualmente. La fiesta de la Santa, el 20 de octubre, no correspondería a su martirio sino al día de la dedicación de esta basílica; el Martirologio Romano toma esta fecha para conmemorarla, basándose en noticias de hagiógrafos portugueses y españoles. Aunque se entiende que las reliquias de la Santa son veneradas en la actual iglesia de San Francisco de esta ciudad, eso se contradice directamente con la tradición, que afirma que la tumba se quedó en el fondo del Tajo.

Santa Iria, protégenos de las malas lenguas, de las calumnias, de nuestros enemigos.

Meldelen

domingo, 18 de octubre de 2020

18/10 - Lucas el Evangelista


Este Apóstol era antioqueno, médico de profesión y discípulo y compañero de Pablo.

Escribió su Evangelio en griego, tras lo cual redactó los Hechos de los Apóstoles; ambas obras están dedicadas a Teófilo, que, según algunos, era gobernador de Acaya.

Vivió unos ochenta y seis años y murió en Acaya, quizás en Patras, la capital del distrito. Su emblema es el toro, la tercera bestia simbólica mencionada por Ezequiel (1,10), símbolo del oficio sacerdotal y sacrificial de Cristo, como dice San Ireneo.

sábado, 17 de octubre de 2020

17/10 - Oseas el Profeta


Según algunos, Oseas, cuyo nombre significa «Dios es ayuda», era de la tribu de Isacar, o más probablemente de la de Rubén; era hijo de Beerí.

Oseas aparece como el primero de los llamados «profetas menores», y es el más antiguo de ellos. Profetizó en los días de la división del Reino.

El Señor le indicó que se casara con una ramera (Os 1,2) y luego con una adúltera (Os 3,1). La ramera, una pecadora pública, era figura del Reino de Israel en Samaría, y adoraba abiertamente a los ídolos; la adúltera, casada legítimamente pero pecando secretamente con sus amantes, era figura del Reino de Judá en Jerusalén, que, aunque tenía el Templo, el sacerdocio y la divina alabanza según la Ley, también servía furtivamente a los ídolos.

El profeta Oseas profetizó durante sesenta años y vivió unos noventa, del 810 a.C. al 720 a.C. Su libro se divide en catorce capítulos.

viernes, 16 de octubre de 2020

16/10 - Longino el Centurión


Este Mártir estaba al servicio de Poncio Pilato en tiempos de la Pasión de Cristo nuestro Salvador.

Estando de guardia en la Crucifixión, y viendo el terremoto y todo lo que ocurrió con tal ocasión, exclamó asustado: «Verdaderamente este era Hijo de Dios» (Mr 27,54).

Después de la Resurrección, abandonó la carrera militar y partió para Capadocia, su patria, donde predicó a Cristo.

A instancias de Poncio Pilato, Longino fue arrestado y decapitado por orden de Tiberio César.

jueves, 15 de octubre de 2020

¡Por muchos años, Señor!


En este día de su cumpleaños, felicitamos a nuestro querido Metropolita Policarpo de España y Portugal y le pedimos a Dios que siga concediéndole un ministerio lleno de frutos espirituales digno de su nombre (poly-karpos).

¡Por muchos años, Señor!

miércoles, 14 de octubre de 2020

14/10 - Justa Parasceve de Serbia


Santa Parasceve nació en Tracia en el siglo XI.

En su juventud marchó a Constantinopla, y de allí viajó a Tierra Santa en busca de la vida ascética.

Tras contender durante muchos años en el desierto del Jordán, Dios la impulsó a volver a su patria, donde continuó sus esfuerzos monásticos unos cuantos años más. Luego reposó en paz.

14/10 - Cosme el Hagiopolita


San Cosme era de la Ciudad Santa de Jerusalén, contemporáneo y compañero de San Juan Damasceno (4 de diciembre), con quien se crió debido a que, al quedar huérfano, fue adoptado por Sergio, padre de San Juan, con quien además compartió instructor.

Hacia el año 743 fue elegido Obispo de Mayuma, ciudad costera de Palestina antaño bajo la jurisdicción de Gaza con el nombre de Puerto Gaza. En el reinado de San Constantino el Grande se convirtió en una ciudad independiente y fue rebautizada como Constancia, tomando su nombre de Constantino, hijo del Emperador (ver Sozomeno, ‘Hist. Ecl.’ V,3).

Cosme se convirtió en un excelente himnógrafo, por lo que es llamado «el Compositor y Melodista». Entre sus muchas composiciones se encuentran el Canon de la Cruz (14 de septiembre) y el Canon para la Natividad de Cristo («Cristo ha nacido, glorificadlo»).

14/10 - Nazario, Gervasio, Protasio y Celso de Milán


Estos Santos Mártires contendieron por la fe en Milán.

Mucho tiempo después sus santas reliquias fueron descubiertas y San Ambrosio les proporcionó un honroso sepelio.

martes, 13 de octubre de 2020

13/10 - Santos Fausto, Jenaro y Marcial, Mártires


El 13 de octubre son mencionados en el Martirologio: “En Córdoba, de al-Andalus, el suplicio de los santos mártires Fausto, Jenaro y Marcial, los cuales, atormentados primero en el ecúleo, raídas las cejas y arrancados los dientes, cortadas las orejas y la nariz, en el suplicio del fuego consumaron por fin el martirio”.

Estos datos que cita el Martirologio están tomados de las antiguas Actas que Riunhart da por aceptables, y desde luego, si las comparamos con otras, los datos que aportan les dan una gran verosimilitud, además porque presentan la relación entre los mártires y el gobernador, no como un interrogatorio “dulzón”, sino de manera áspera y muy poco cortés. Según estas Actas, fueron los propios mártires los que se presentaron ante el presidente Eugenio y, estando en Córdoba, bien parece que pudiera ser cierto, porque ya hemos hablado en alguna que otra ocasión de las actitudes de los mártires mozárabes del siglo IX. No se sabe el año exacto del martirio, pero sí que fue en tiempos de Diocleciano, y por supuesto no existe ningún dato que nos haga sospechar que fueron soldados romanos hijos del centurión San Marcelo.

Prudencio, en su “Peristephanon”, no menciona por sus nombres a estos mártires, pero parece ser cierto que las famosas “tres coronas” de las que habla se refieren a ellos: 
“Afra Cartago tua promet ossa,
 Ore facundo, Cypriane doctor;
 Corduba Acisclum dabit, et Zoellum, tresque coronas”
. Prudencio en este himno está diciendo que “Cartago tiene los huesos de San Cipriano y que Córdoba, tiene los de Acisclo, Zoilo y los de las tres coronas”. Como podemos comprobar, su culto es antiquísimo (finales del siglo IV-principios del siglo V).

En muchos martirologios sus nombres e incluso el número de ellos se copiaron de manera incorrecta, pero existe una inscripción del siglo VI bajo el nombre de “dominorum trium”, por lo que los hagiógrafos dan por cierto que fueron tres y que estos son sus verdaderos nombres. San Eulogio hace también mención de ellos en sus escritos diciendo que en Córdoba existía una basílica a ellos intitulada.

Sus reliquias se encuentran actualmente en la preciosa urna de plata que guarda los restos de los mártires de Córdoba y que se conserva en la parroquia cordobesa de San Pedro.


Fuente: www.preguntasantoral.com

domingo, 11 de octubre de 2020

12/10 - La Madre de Dios del Pilar


La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los Apóstoles, fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (año 40 después de Cristo), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo.

Los documentos dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".

En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban y vio aparecer a la Madre de Dios, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía, le prometió al Apóstol que el pilar "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".

Muchos historiadores e investigadores defienden esta tradición y aducen que hay una serie de monumentos y testimonios que demuestran la existencia de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza ya en el siglo IV. El más antiguo de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa Engracia, que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa fue martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve, el descenso de la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol Santiago.

Asimismo, hacia el año 835, un monje de San Germán de París, llamado Almoino, redactó unos escritos en los que habla de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde había servido en el siglo III el gran mártir San Vicente", cuyos restos fueron depositados por el obispo de Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María. También está atestiguado que antes de la ocupación musulmana de Zaragoza (714) había allí un templo dedicado a la Virgen.

Todo esto nos habla de una tradición de la Iglesia española indivisa que tendríamos que tener en cuenta todos los cristianos que somos españoles o vivimos en España ya que este nombre del Pilar podría ser el título más antiguo de la Madre de Dios en estas tierras y que quizás esté relacionado con el antiguo icono de la Madre de Dios de Hispania presente en el calendario general bizantino.

Cierta o no cierta, no es mi intención ponerla en duda en estos momentos, al contrario, como cristiano español tomo esta venerable tradición de la Iglesia Hispana en la cual queda presente la protección de la Madre de Dios sobre la Iglesia. Ella es el Pilar firme que la sostiene como frecuentemente aparece en muchos textos de la liturgia y de los Padres. La Madre de Dios es “la columna que guiaba y sostenía día y noche al pueblo en el desierto” (cf Sabiduría 18, 3; Éxodo 13, 21-22). A la salida de la esclavitud de Egipto, en la travesía del desierto, Dios no abandonó a los suyos. El Señor caminaba “delante de ellos”, guiándolos y alumbrándolos, con una columna de nube y de fuego. La Virgen, en el pueblo peregrino que es la Iglesia, es signo permanente de la presencia y de la compañía de Dios. Ella es la que nos anima, como al apóstol Santiago, en el trabajo de dar testimonio con nuestras vidas de nuestra fe en una sociedad si no pagana como aquella, si totalmente indiferente ante el mensaje del Evangelio.

Hoy día de la madre de Dios del Pilar, fiesta nacional, pidámosle a ella que nos guarde y proteja siempre, que ilumine a nuestros gobernantes (que bien necesitados están) y guarde y proteja a todos los españoles y a todos los que residen en esta hermosa tierra que fue iluminada por los Santos Apóstoles Santiago y Pablo.

Tropario (Tono I)

Oh Virgen, te has aparecido al apóstol Santiago,
cuando predicaba al salvador en Hispania
y en un Pilar de Jaspe
fue puesta tu imagen milagrosa
derramando curaciones sobre tu pueblo
que te alaba diciendo, oh Madre de Dios:
¡Gloria a tu grandeza, oh Pura!
¡Gloria a tu aparición milagrosa!
¡Gloria a su providencia para con nosotros, oh Reina de los Ángeles!

Contaquio (Tono III)

Hoy la Virgen
se aparece al bendito apóstol Santiago,
consagrando como su jardín,
la bendita tierra de Hispania.
Los ángeles llevan con temblor su Imagen Santa
Cantando un himno celestial en su honor:
¡Regocíjate, oh Madre de Dios del Pilar!


Fuente: Parroquia de los Santos Andrés y Nicolás (Iglesia Ortodoxa Española - Patriarcado de Serbia)