jueves, 28 de febrero de 2019

HOMILÍA CATEQUÉTICA EN EL COMIENZO DE LA SANTA Y GRAN CUARESMA 2019


+ BARTOLOMÉ
Por la misericordia de Dios, Arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma 
y Patriarca Ecuménico
A la plenitud de la iglesia
Que la Gracia y la Paz de nuestro Señor y Salvador Jesucristo estén con vosotros
junto con nuestra Oración, Bendición y Perdón. 

Con la gracia de Dios, el dador de todos los dones, una vez más hemos llegado a la Santa y Gran Cuaresma, el escenario de la lucha ascética, para purificarnos con la ayuda del Señor a través de la oración, el ayuno y la humildad, así como para prepararnos, nosotros mismos,para una experiencia espiritual de la venerable pasión y lacelebración de la espléndida resurrección de Cristo Salvador.


En un mundo de confusión múltiple, la experiencia ascética de la ortodoxia constituye un activo espiritual invaluable, una fuente inagotable de conocimiento divino y sabiduría humana. El bendito fenómeno de la ascesis, cuyo espíritu invade toda nuestra forma de vida, ya que "el ascetismo es el cristianismo en su totalidad", no es el privilegio de unos pocos o elegidos, sino un "evento eclesial", un bien comunitario, una bendición compartida y la vocación común para todos los fieles sin excepción. Las luchas ascéticas, por supuesto, no son un fin en sí mismas; el principio de que "la ascesis existe por el bien de la ascesis" no es válido. El propósito de la ascesis es la trascendencia de la propia voluntad y la "mente de la carne", la transferencia del centro de la vida del deseo individual y el "derecho" hacia el amor que "no busca lo suyo", de acuerdo con el pasaje de las Escrituras: "Que nadie busque su propio bien, sino el bien del otro" (1 Cor. 10.24).

Tal es el espíritu que prevalece a lo largo del extensoviaje histórico de la ortodoxia. En el Nuevo Miterikon, encontramos una excelente descripción de este espíritu para renunciar a “nuestro propio” en nombre del amor: “Algunos ermitaños de Scetis se acercaron a AmmaSarah, quien les ofreció un contenedor con provisiones básicas. Los monjes apartaron la buena comida y consumieron la mala. El justo Sarah les dijo: 'Vosotros sois verdaderamente monjes de Scetis' " Esta sensibilidad y el uso sacrificial de la libertad es ajeno al espíritu de nuestra era, que identifica la libertad con afirmaciones individuales y reclamos de derechos. El hombre “autónomo” contemporáneo nunca habría consumido la mala comida, sino solo el bueno, convencido de que de esta manera expresa, al tiempo que emplea de manera auténtica y responsable, la libertad individual.

Aquí es donde reside el valor supremo del concepto ortodoxo de la libertad humana. Es una libertad que no exige sino que comparte, no insiste sino que se sacrifica. El creyente ortodoxo sabe que la autonomía y la autosuficiencia no liberan a la humanidad de las ataduras del ego, de la autorrealización y la justificación propia. La libertad "por la cual Cristo nos ha liberado" (Gál. 5.1) moviliza nuestra capacidad creativa y se cumple como rechazo del encierro, como amor incondicional y comunión de vida.

El espíritu ascético ortodoxo no conoce la división y el dualismo; no rechaza la vida, sino que la transforma. La visión dualista y la negación del mundo no es un concepto cristiano. El ascetismo genuino es luminoso y caritativo. Una característica de la autoconciencia ortodoxa es que el período de ayuno está permeado por la alegría de la Cruz y la Resurrección. Además, la lucha ascética de los cristianos ortodoxos, al igual que nuestra espiritualidad y la vida litúrgica en general, comunica la fragancia y el resplandor de la Resurrección. La Cruz se encuentra en el corazón de la piedad ortodoxa, pero no es el último punto de referencia en la vida de la Iglesia. En cambio, la esencia de la vida espiritual ortodoxa es el gozo inefable de la Resurrección, hacia la cual la Cruz constituye el camino. En consecuencia, durante el período de Gran Cuaresma, la quintaesencia de la experiencia de los cristianos ortodoxos es siempre el anhelo de la "resurrección común".

Orad, entonces, amados hermanos y hermanas en el Señor, para que podamos ser considerados dignos, con la gracia y el apoyo de lo alto, a través de las intercesiones de la Madre de Dios y de todos los santos, para que podamos correr la carrera de la Sagrada y Gran Cuaresma de una manera apropiada y alegre ante Cristo, ejercitando alegremente, en obediencia al gobierno de la tradición de la iglesia, la "lucha común" del ayuno que extingue las pasiones, orando constantemente, ayudando a los que sufren y a los necesitados, perdonándonos unos a otros y "dando gracias por todas las cosas" (Tes. 5.18), para que podamos venerar con un corazón devoto la "Pasión Santa, Salvadora e Impresionante", así como la Resurrección vivificante de nuestro Señor, Dios y el Salvador Jesucristo, a quien pertenecen la gloria, el poder y la acción de gracias por los siglos de los siglos. Amén.

Santa y Gran Cuaresma 2019
 Bartolomé de Constantinopla
Suplicante ferviente por todos ante Dios.

martes, 26 de febrero de 2019

CATECHETICAL HOMILY at the Opening of Holy and Great Lent 2019


CATECHETICAL HOMILY
At the Opening of Holy and Great Lent
+ BARTHOLOMEW
By God’s mercy Archbishop of Constantinople-New Rome and Ecumenical Patriarch
To the Plenitude of the Church
May the Grace and Peace of our Lord and Savior Jesus Christ be with you together with our Prayer, Blessing and Forgiveness
With the grace of God, the giver of all gifts, we have once again arrived at Holy and Great Lent, the arena of ascetical struggle, in order to purify ourselves with the Lord’s assistance through prayer, fasting and humility, as well as to prepare ourselves for a spiritual experience of the venerable Passion and the celebration of the splendid Resurrection of Christ the Savior.
In a world of manifold confusion, the ascetic experience of Orthodoxy constitutes an invaluable spiritual asset, an inexhaustible source of divine knowledge and human wisdom. The blessed phenomenon of ascesis, whose spirit pervades our entire way of life – for “asceticism is Christianity in its entirety” – is not the privilege of the few or chosen, but an “ecclesial event,” a communal good, a shared blessing and the common vocation for all faithful without exception. The ascetical struggles, of course, are not an end in themselves; the principle that “ascesis exists for the sake of ascesis” is not valid. The purpose of ascesis is the transcendence of one’s own will and the “mind of the flesh,” the transferal of the center of life from individual desire and the “right,” toward love that “does not seek its own,” in accordance with the scriptural passage: “Let no one seek his own good, but the good of the other.” (1 Cor. 10.24)
Such is the spirit that prevails throughout the long historical journey of Orthodoxy. In the New Miterikon, we encounter an excellent description of this ethos to renounce “our own” in the name of love: “Some hermits from Scetis once approached Amma Sarah, who offered them a container with basic provisions. The elders set aside the good food and consumed the bad. The righteous Sarah said to them: ‘You are truly monks from Scetis’”[1]This sensitivity and sacrificial use of freedom is foreign to the spirit of our age, which identifies freedom with individual assertions and claims for rights. Contemporary “autonomous” man would never have consumed the bad food, but only the good, convinced that in this way he expresses – while authentically and responsibly employing – individual freedom.
This is where the supreme value of the Orthodox concept of human freedom lies. It is a freedom that does not demand but shares, does not insist but sacrifices. The Orthodox believer knows that autonomy and self-sufficiency do not liberate humanity from the shackles of the ego, of self-realization and self-justification. The freedom “for which Christ has set us free” (Gal. 5.1) mobilizes our creative capacity and is fulfilled as rejection of self-enclosure, as unconditional love and communion of life.
The Orthodox ascetical ethos does not know division and dualism; it does not reject life, but rather transforms it. The dualistic vision and denial of the world is not a Christian concept. Genuine asceticism is luminous and charitable. It is a characteristic of Orthodox self-conscience that the period of fasting is permeated by the joy of the Cross and the Resurrection. Moreover, the ascetic struggle of Orthodox Christians – much like our spirituality and liturgical life in general – communicates the fragrance and radiance of the Resurrection. The Cross is found at the heart of Orthodox piety, but it is not the final point of reference in the life of the Church. Instead, the essence of Orthodox spiritual life is the ineffable joy of the Resurrection, toward which the Cross constitutes the way. Accordingly, during the period of Great Lent, the quintessence of experience for Orthodox Christians is always the yearning for the “common resurrection.”
Pray, then, precious brothers and sisters in the Lord, that we may be deemed worthy, with the grace and support from above, through the intercessions of the Theotokos, as first among the saints, and of all the saints, that we may run the race of Holy and Great Lent in a way that is fitting and joyous before Christ, joyfully exercising, in obedience to the rule of church tradition, the “common struggle” of fasting that extinguishes the passions, constantly praying, helping the suffering and needful, forgiving one another and “giving thanks for all things” (Thess. 5.18), in order that we might venerate with a devout heart the “Holy, Saving and Awesome Passion” as well as the life-giving Resurrection of our Lord, God and Savior Jesus Christ, to whom belong glory, power and thanksgiving to the endless ages. Amen.
Holy and Great Lent 2019
✠ Bartholomew of Constantinople
Fervent supplicant for all before God

[1]P.V. Paschos (ed.), New Miterikon (Athens: Akritas Publications, 1990), 31.

ΛΟΓΟΣ ΚΑΤΗΧΗΤΗΡΙΟΣ ΕΠΙ Τῌ ΕΝΑΡΞΕΙ ΤΗΣ ΑΓΙΑΣ ΚΑΙ ΜΕΓΑΛΗΣ ΤΕΣΣΑΡΑΚΟΣΤΗΣ 2019


Ἀριθμ. Πρωτ. 96

ΛΟΓΟΣ ΚΑΤΗΧΗΤΗΡΙΟΣ
ΕΠΙ Τῌ ΕΝΑΡΞΕΙ
ΤΗΣ ΑΓΙΑΣ ΚΑΙ ΜΕΓΑΛΗΣ ΤΕΣΣΑΡΑΚΟΣΤΗΣ
+ Β Α Ρ Θ Ο Λ Ο Μ Α Ι Ο Σ
ΕΛΕῼ ΘΕΟΥ
ΑΡΧΙΕΠΙΣΚΟΠΟΣ ΚΩΝΣΤΑΝΤΙΝΟΥΠΟΛΕΩΣ - ΝΕΑΣ ΡΩΜΗΣ
ΚΑΙ ΟΙΚΟΥΜΕΝΙΚΟΣ ΠΑΤΡΙΑΡΧΗΣ
ΠΑΝΤΙ Τῼ ΠΛΗΡΩΜΑΤΙ ΤΗΣ ΕΚΚΛΗΣΙΑΣ,
ΧΑΡΙΣ ΕΙΗ ΚΑΙ ΕΙΡΗΝΗ
ΠΑΡΑ ΤΟΥ ΣΩΤΗΡΟΣ ΚΑΙ ΚΥΡΙΟΥ ΗΜΩΝ ΙΗΣΟΥ ΧΡΙΣΤΟΥ,
ΠΑΡ᾿ HΜΩΝ ΔΕ ΕΥΧΗ, ΕΥΛΟΓΙΑ ΚΑΙ ΣΥΓΧΩΡΗΣΙΣ
* * *

Χάριτι τοῦ πανδώρου Θεοῦἐφθάσαμεν καί ἐφέτος εἰς τήνἉγίαν καί Μεγάλην Τεσσαρακοστήνεἰς τό στάδιον τῶνἀσκητικῶν ἀγώνωνδιά νά καθάρωμεν ἑαυτούςσυνεργοῦντοςτοῦ Κυρίουἐν προσευχῇἐν νηστείᾳ καί ταπεινώσεικαί νάεὐτρεπισθῶμεν πρός ἔνθεον βίωσιν τῶν σεπτῶν Παθῶν καίἑορτασμόν τῆς λαμπροφόρου Ἐγέρσεως τοῦ Σωτῆρος Χριστοῦ

Μέσα εἰς ἕνα κόσμον πολλαπλῶν συγχύσεων ἀσκητικήπεῖρα τῆς Ὀρθοδοξίας ἀποτελεῖ τιμαλφέστατον πνευματικόνκεφάλαιονἀνεξάντλητον πηγήν θεογνωσίας καίἀνθρωπογνωσίας εὐλογημένη ἄσκησιςτό πνεῦμα τῆςὁποίας διαποτίζει σύνολον τόν καθ᾿ ἡμᾶς τρόπον τοῦ βίου, - «Ἀσκητισμός εἶναι ὁλόκληρος  Χριστιανισμός»-, δέν ἀποτελεῖπρονόμιον τῶν ὀλίγων  τῶν ἐκλεκτῶνἀλλά «ἐκκλησιαστικόνγεγονός», κοινόν ἀγαθόν, κοινήν εὐλογίανκαί κοινήν κλῆσινδιά πάντας ἀνεξαιρέτως τούς πιστούςΟἱ ἀσκητικοί ἀγῶνες δέν εἶναι, βεβαίως, αὐτοσκοπός, δέν ἰσχύει ἡ ἀρχή «ἡ ἄσκησις διά τήν ἄσκησιν». Ὁ στόχος εἶναι ἡ ὑπέρβασις τοῦ ἰδίου θελήματος καί τοῦ «φρονήματος τῆς σαρκός», ἡ μετάθεσις τοῦ κέντρου τῆς ζωῆς ἀπό τήν ἀτομικήν ἐπιθυμίαν καί τό «δικαίωμα» εἰς τήν «οὐ ζητοῦσαν τά ἑαυτῆς» ἀγάπην, κατά τό βιβλικόν, «μηδείς τό ἑαυτοῦ ζητείτω, ἀλλά τό τοῦ ἑτέρου ἕκαστος».

Αὐτό τό πνεῦμα κυριαρχεῖ καθ᾿ ὅλην τήν μακράν ἱστορικήν πορείαν τῆς Ὀρθοδοξίας. Εἰς τό Νέον Μητερικόνσυναντῶμεν μίαν ὑπέροχον  περιγραφήν  αὐτοῦ τοῦ ἤθους τῆς παραιτήσεως ἀπό τό «ἐμόν» ἐν ὀνόματι τῆς ἀγάπης: «Παρέβαλόν ποτε σκητιῶται τῇ ὁσίᾳ Σάρρᾳ, ἡ δέ παρέθηκεν αὐτοῖς κανίσκιον μετά χρειῶν˙ οἱ δέ γέροντες ἀφέντες τά καλά, ἔφαγον τά σαπρά. Εἶπε δέ αὐτοῖς ἡ τιμία Σάρρα˙  ‘ὄντως ἐν ἀληθείᾳ, σκητιῶταί ἐστε’». Αὐτή ἡ κατανόησις καί ἡ θυσιαστική χρῆσις τῆς ἐλευθερίας εἶναι ξένη πρός τό πνεῦμα τῆς ἐποχῆς μας, τό ὁποῖον ταυτίζει τήν ἐλευθερίαν μέ ἀτομικάς διεκδικήσεις καί δικαιωματισμόν. Ὁ σύγχρονος «αὐτόνομος» ἄνθρωπος δέν θά ἔτρωγε τούς σαπρούς καρπούς, ἀλλά τούς καλούς, καί θά ἦτο βέβαιος ὅτι τοιουτοτρόπως ἐκφράζει καί χρησιμοποιεῖ αὐθεντικῶς καί ὑπευθύνως τήν ἐλευθερίαν του.

Εἰς τό σημεῖον αὐτό εὑρίσκεται ἡ ὑψίστη ἀξία τῆς ὀρθοδόξου θεωρήσεως τῆς ἐλευθερίας διά τόν σύγχρονον ἄνθρωπον. Πρόκειται περί μιᾶς ἐλευθερίας, ἡ ὁποία δέν ἀπαιτεῖ ἀλλά μοιράζεται, δέν διεκδικεῖ ἀλλά θυσιάζεται. Ὁ ὀρθόδοξος πιστός γνωρίζει ὅτι ἡ αὐτονομία καί αὐτάρκεια δέν ἀπελευθερώνουν τόν ἄνθρωπον ἀπό τόν κλοιόν τοῦ ἐγώ, τῆς αὐτοπραγματώσεως καί τῆς αὐτοδικαιώσεως. Ἡ ἐλευθερία, «ᾗ Χριστός ἡμᾶς ἠλευθέρωσεν», ἐνεργοποιεῖ τάς δημιουργικάς δυνάμεις τοῦ ἀνθρώπου, πραγματώνεται ὡς ἄρνησις τοῦ αὐτοεγκλεισμοῦ, ὡς ἀπροϋπόθετος ἀγάπη καί κοινωνία τῆς ζωῆς.

Τό ὀρθόδοξον ἀσκητικόν ἦθος δέν γνωρίζει διχασμούς καί δυϊσμούς, δέν ἀπορρίπτει τήν ζωήν, ἀλλά τήν μεταμορφώνει. Ἡ δυϊστική θεώρησις καί ἀπόρριψις τοῦ κόσμου δέν εἶναι χριστιανική. Ὁ γνήσιος ἀσκητισμός εἶναι φωτεινός καί φιλάνθρωπος. Εἶναι χαρακτηριστικόν τῆς ὀρθοδόξου αὐτοσυνειδησίας, ὅτι ἡ περίοδος τῆς νηστείας εἶναι διαποτισμένη ἀπό σταυροαναστάσιμον χαράν. Καί οἱ ἀσκητικοί ἀγῶνες τῶν ὀρθοδόξων, ὅπως καί συνολικῶς ἡ καθ᾿ ἡμᾶς πνευματικότης καί ἡ λειτουργική ζωή, ἀναδίδουν τό ἄρωμα καί τό φῶς τῆς Ἀναστάσεως. Ὁ Σταυρός εὑρίσκεται εἰς τό κέντρον τῆς ὀρθοδόξου εὐσεβείας, δέν εἶναι ὅμως τό τελικόν σημεῖον ἀναφορᾶς τῆς ζωῆς τῆς Ἐκκλησίας. Αὐτό εἶναι ἡ ἀνεκλάλητος χαρά τῆς Ἀναστάσεως, ὁδόν πρός τήν ὁποίαν ἀποτελεῖ ὁ Σταυρός. Κατά ταῦτα, καί εἰς τήν περίοδον τῆς Μεγάλης Τεσσαρακοστῆς, ἡ βιωματική πεμπτουσία τῶν Ὀρθοδόξων παραμένει ὁ πόθος τῆς «κοινῆς ἀναστάσεως».

Εὔχεσθε καί προσεύχεσθε, τιμιώτατοι ἀδελφοί καί τέκνα ἐν Κυρίῳ, νά ἀξιωθῶμεν, ἄνωθεν ἐπινεύσει καί ἀρωγῇ, πρεσβείαις δέ τῆς Ἁγιοπρώτου Θεοτόκου καί πάντων τῶν Ἁγίων, νά διατρέξωμεν χριστοπρεπῶς καί χριστοτερπῶς τόν δόλιχον τῆς Ἁγίας καί Μεγάλης Τεσσαρακοστῆς, ἀσκοῦντες μετ᾿ εὐφροσύνης, ἐν ὑπακοῇ πρός τόν κανόνα τῆς ἐκκλησιαστικῆς παραδόσεως, τό «κοινόν ἄθλημα» τῆς παθοκτόνου νηστείας, προσκαρτεροῦντες τῇ προσευχῇ, βοηθοῦντες τοῖς πάσχουσι καί τοῖς ἐν ἀνάγκαις, συγχωροῦντες ἀλλήλοις καί «ἐν παντί εὐχαριστοῦντες», διά νά προσκυνήσωμεν εὐσεβοφρόνως τά «Ἅγια καί Σωτήρια καί Φρικτά Πάθη» καί τήν ζωηφόρον Ἀνάστασιν τοῦ Κυρίου καί Θεοῦ καί Σωτῆρος ἡμῶν Ἰησοῦ Χριστοῦ, ᾯ ἡ δόξα καί τό κράτος καί ἡ εὐχαριστία εἰς τούς ἀπεράντους αἰῶνας. Ἀμήν.

Ἁγία καί Μεγάλη Τεσσαρακοστή ,βιθ´
 Κωνσταντινουπόλεως
διάπυρος πρός Θεόν εὐχέτης πάντων ὑμῶν

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Ἀναγνωσθήτω ἐπ᾿ ἐκκλησίας κατά τήν Κυριακήν τῆς Τυρινῆς, ι΄ Μαρτίου, ἀμέσως μετά τό Ἱερόν Εὐαγγέλιον.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Βαρκελώνη - Δωρεά Εικόνας Αγίου Πορφυρίου


Άλλη μια δωρεά και ευλογία απέκτησε η εκκλησία μας. Μια εικόνα του Αγίου Πορφυρίου του Καυσοκαλυβίτου αγιογραφημένη στην Ιερά Μονή Αγίου Ιωάννου Προδρόμου Καρέας δια χειρός Δανιηλίας Μοναχής. Η εικόνα είναι δωρεά προς την εκκλησία μας από τον κ Χαράλαμπο Καστρισιανάκη εις μνήμη των γονέων του Ευστρατίου και Αγγελικής.

Ο Άγιος Πορφύριος είναι από τους νεότερους Αγίους της εκκλησίας μας, πολύ αγαπητός και θαυματουργός που δίδαξε με τη ζωή του πώς να αγαπάμε αληθινά το Θεό και τον συνάνθρωπό μας.

Ευχαριστούμε θερμά τον κ Χαράλαμπο και εύχομαι από βάθους καρδίας να έχει πάντα την ευλογία του Αγίου Πορφυρίου, μια και τον γνώρισε από κοντά, τον συμβούλευε και τον είχε στην προσευχή του “ Δεν πρέπει να θέσουμε τίποτα πάνω από την αγάπη του Χριστού. Είναι η χαρά. Αυτός είναι η ζωή, το φως. Ο Χριστός είναι το παν . Αυτός είναι η απώτερη επιθυμία. Τα πάντα είναι όμορφα στο Χριστό…”( Αγ Πορφύριος )

sábado, 9 de febrero de 2019

Domingo de la Cananea. Evangelio de la Divina Liturgia


Mt 15,21-28:  Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio». Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos». Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel». Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!». Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros». Ella respondió: «¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!». Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!». Y en ese momento su hija quedó curada.

martes, 5 de febrero de 2019

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de enero de 2019


01/01: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical, con ocasión de la gran Fiesta litúrgica de la Circuncisión de Nuestro Señor y San Basilio el Grande. Al término de la Liturgia presidió la celebración de los Oficios Sagrados de Doxología con ocasión del inicio del Nuevo Año civil y de Bendición de la Torta de San Basilio con ocasión de su Fiesta. Seguidamente participó en el refrigerio ofrecido por nuestra Sacra Metrópolis en los locales de la Catedral con tal ocasión.

04/01: Asistió en la Catedral a la celebración del Oficio Sagrado de las Grandes y Reales Horas de la Santa Epifanía.

05/01: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia con ocasión de la Vigilia de la Santa Epifanía, al término de la cual presidió la celebración del Oficio Sagrado de Bendición de las Aguas. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas Solemnes por la Fiesta de la Santa Epifanía.

06/01: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical, con ocasión de la gran Fiesta litúrgica de la Epifanía de Nuestro Señor, al término de la cual presidió la celebración del Oficio Sagrado de la Gran Santificación de las Aguas. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid. Por la noche presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia de la Noche de Navidad según el calendario juliano.

07/01: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia por la Fiesta de San Juan Bautista según el calendario gregoriano y la de la Natividad de Nuestro Señor según el calendario juliano. Seguidamente celebró en la Catedral, a las 13:00 horas, la Divina Liturgia Pontifical para nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid con ocasión de la Fiesta de la Natividad de Nuestro Señor según el calendario juliano.

10/01: Celebró en la sede del Comando de Aviación Militar de la OTAN en Torrejón de Ardoz (Madrid) los Oficios Sagrados de Bendición de Agua y de la Torta de San Basilio para los militares griegos en servicio en dicho Comando con ocasión del inicio del Año Nuevo 2019. Seguidamente almorzó con ellos en el Refectorio del Comando.

12/01: Asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo.

13/01: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo después la Santa Epifanía. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

17/01: A invitación de la Excma. Sra. Directora General de Cooperación Internacional Jurídica, Relaciones con las Confesiones y Derechos Humanos asistió en el Palacio de Parcent, sede del Ministerio de Justicia, al Acto: “Constitución y Diversidad Religiosa”, en presencia de la Excma. Sra. Ministra de Justicia del Reino de España.

19/01: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia con ocasión de la Fiesta de la Epifanía de Nuestro Señor según el calendario juliano, al término de la cual presidió la celebración del Oficio Sagrado de Gran Santificación de las Aguas. Por la tarde viajó a Lisboa, donde, en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Portuguesa de la Protección de la SSma. Madre de Dios, situada en Sintra, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración de las Grandes Vísperas del Domingo, al término de las cuales celebró el Oficio Sagrado de Gran Santificación de las Aguas con ocasión de la Fiesta de Epifanía del Señor según el calendario juliano.  

20/01: Celebró en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de San Juan Bautista en Lisboa la Divina Liturgia Pontifical con ocasión de su Fiesta patronal según el calendario juliano. Seguidamente participó en el almuerzo festivo comunitario ofrecido con tal ocasión por el Párroco y del Consejo Parroquial de dicha Parroquia.

21/01: Visitó a la Excma. Sra. Embajadora de Grecia en Lisboa y al Rvdmo. Rector de la Parroquia Católica Romana de San Nicolás, de la cual depende la Capilla que usa como lugar de culto nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Lisboa. Por la noche volvió a Madrid.

22/01: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado de Vísperas Ortodoxas en el ámbito de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.    

25/01: Junto con los clérigos de la Catedral celebró el Sacramento del Óleo Santo para el mes de Enero. Seguidamente se encontró con el Emmo. Metropolita de Pittsburg (Pensilvania, Estados Unidos) Sabas, que se encontraba de paso por Madrid, con el cual también cenó.

27/01: Celebró en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Griega de Valencia la Divina Liturgia del Domingo XIV de Lucas (del Zaqueo). Seguidamente participó en el almuerzo festivo comunitario de los militares griegos en servicio en el Comando local de la OTAN.

30/01: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia con ocasión de la Fiesta de los SS. Tres Jerarcas (Basilio Magno, Gregorio el Teólogo y Juan Crisóstomo), Protectores de las Letras Greco-Cristianas.