domingo, 30 de junio de 2019

01/07 - Cosme y Damián los Santos Anárgiros


Estos Santos, que son distintos a los celebrados el 1 de noviembre, eran de Roma.

Eran médicos que procuraban la curación a animales y hombres sin pedir nada más que el que confesaran y creyeran en Cristo.

Acabaron su vida en el martirio en el año 284, bajo los Emperadores Carino y Numeriano.

El Patriarca Ecuménico recibió a una delegación de las Iglesias de Corea


El Patriarca Ecuménico desea y reza por que el pueblo y las naciones divididas se unan, tengan una cooperación creativa y traigan paz al mundo, tal y como declaró el mismo Bartolomé el sábado 29 de junio en el Fanar a una delegación del Consejo Nacional de las Iglesias de Corea encabezada por el Pastor Dr. Lee Hong-Jung.

El Patriarca Ecuménico apeló a todos los cristianos ortodoxos del mundo a que intensificaran sus oraciones por la paz en la Península de Corea y por la reunificación de Corea del Norte y Corea del Sur.

«Fue muy emocionante cuando fuimos a la frontera que separa Corea del Norte de Corea del Sur», dijo el Patriarca en referencia a la visita que hizo a Corea del Sur el pasado mes de diciembre. «Se necesitan solidaridad y amor. Alemania estaba separada, y afortunadamente se reunificó. Hoy Corea, Chipre y quizás otras partes del mundo siguen divididas. Nuestra oración es por la unión de los pueblos y las naciones, para que prevalezcan la cooperación creativa, la unidad y la paz», subrayó.

En su discurso, el Patriarca Bartolomé también se refirió al trabajo de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de Corea y su primado, el Metropolitano Ambrosio.

Como conclusión de su discurso, el Patriarca Bartolomé le deseó a la delegación del Consejo que promoviera exitosamente la coexistencia en la Península de Corea.


Fuente e lmagen: Romfea News
Traducción del inglés y adaptación propia

El Papa de la Antigua Roma regala unas reliquias del Santo Apóstol Pedro a la Iglesia de Constantinopla


Su Santidad Francisco, Papa de la Antigua Roma, regaló ayer, 29 de junio de 2019, conmemoración de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y fiesta patronal de esa sede, una parte de las reliquias del Santo Apóstol Pedro que se encontraban en la capilla de los Apartamentos Pontificios, que el Pontífice ya no usa por residir en la Casa de Santa Marta.

Las reliquias fueron recibidas de manos de Su Santidad por el Arzobispo Job (Getcha) de Telmeso, representante del Patriarcado Ecuménico ante el Consejo Mundial de las Iglesias en Ginebra y deán del Instituto de Estudios Superiores en Teología Ortodoxa de Chambésy, que encabezaba la delegación patriarcal asistente a la fiesta patronal de la Antigua Roma.

Según dicho Jerarca, el Papa Francisco habría asegurado que el regalo para la Iglesia de Constantinopla era «de Dios», no de él mismo, ya que la idea de hacerlo habría surgido cuando se encontraba en oración la noche anterior.

La reliquia fue trasladada a Constantinopla y venerada hoy, domingo 30 de junio de 2019, por el Patriarca y los asistentes a la Divina Liturgia en la Iglesia de los Doce Apóstoles en el barrio de Feriköy con motivo de su fiesta patronal.

sábado, 29 de junio de 2019

II Domingo de Mateo. Sinaxis de los Doce Santos Apóstoles. Lecturas de la Divina Liturgia


1 Cor 4,9-16: Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último lugar, como condenados a muerte, puestos a modo de espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres. Nosotros, necios por seguir a Cristo; vosotros, sabios en Cristo. Débiles nosotros; mas vosotros, fuertes. Vosotros llenos de gloria; mas nosotros, despreciados. Hasta el presente, pasamos hambre, sed, desnudez. Somos abofeteados, y andamos errantes. Nos fatigamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos. Si nos persiguen, lo soportamos. Si nos difaman, respondemos con bondad. Hemos venido a ser, hasta ahora, como la basura del mundo y el desecho de todos. No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos. Pues aunque hayáis tenido 10.000 pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús. Os ruego, pues, que seáis mis imitadores.

Mt 9,36-10,1-8: Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.» Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.

30/06 - Sinaxis de los Doce Santos Apóstoles


Los nombres de los Doce Santos Apóstoles son estos: Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, el Protóclito; Santiago el hijo de Zebedeo y su hermano Juan, que es también el Evangelista y Teólogo; Felipe y  Bartolomé (ver también el 11 de junio); Tomás y Mateo el publicano, también llamado Leví, el Evangelista; Santiago el hijo de Alfeo, y Judas (llamado Tadeo), el Hermano del Señor; Simón el de Caná (el Zelota), y Matías, que fue elegido para ocupar el lugar de Judas el traidor (ver el 9 de agosto).

viernes, 28 de junio de 2019

29/06 - Santos Apóstoles Pedro y Pablo


Apóstol San Pedro

El Apóstol San Pedro, anteriormente llamado Simón era hijo del pescador Jonás en Betsaida de Galilea y hermano del Apóstol San Andrés, “el primer llamado”, el cual lo condujo a Cristo.

San Pedro era casado y tenía su casa en Capernaúm. Llamado por nuestro Salvador Jesucristo, mientras pescaba en el lago de Genisaret, él siempre demostró una especial devoción y decisión, por lo que se hizo digno de un especial acercamiento al Señor, al igual que los Apóstoles Santiago (Jacobo) y San Juan el Teólogo.

Fuerte y espiritualmente ferviente, en verdad, ocupó un influyente lugar entre los Apóstoles de Cristo. Fue el primero que confesó con decisión al Señor Jesús como a Cristo (Mesías), y por ello fue digno de ser llamado Piedra (Pedro). Sobre esta fe de piedra de Pedro el Señor prometió edificar Su Iglesia, contra la cual no prevalecerán las puertas del infierno. El Apóstol San Pedro, lavó con lágrimas amargas de arrepentimiento su triple negación del Señor en la víspera de Su crucifixión. En consecuencia, luego de su Resurrección, el Señor nuevamente lo rehabilitó en la dignidad de Apóstol, tres veces de acuerdo al número de negaciones, y le encomendó cuidar Su rebaño de corderos y ovejas. De acuerdo a la tradición, el Apóstol Pedro cada mañana comenzaba a llorar amargadamente al escuchar el canto del gallo, pues se acordaba de su cobarde renuncia hacia Cristo.

El apóstol Pedro fue el primero en contribuir a la difusión y al fortalecimiento de la Iglesia de Cristo luego del descenso del Espíritu Santo, el día de Pentecostés, al pronunciar un firme sermón ante la gente convirtió 3000 almas hacia Cristo. Poco tiempo después curó a un tullido de nacimiento; y con un segundo sermón convirtió hacia la Fe a 5000 hebreos más. La fuerza espiritual que procedía del apóstol San Pedro era tan intensa, que hasta su sombra, al caer sobre los enfermos yacentes en las calles, curaba (Hechos 5:15). El libro de los Hechos desde el primer capítulo hasta el duodécimo narra su actividad apostólica.

El nieto de Herodes el Grande, Herodes Agripa I, después del año 42, d. C., restableció las persecuciones contra los cristianos. Él asesinó al Apóstol Santiago (Jacobo), Hijo de Zebedeo, y encerró al apóstol Pedro en una prisión. Los cristianos rezaban fervientemente por el Apóstol Pedro al advertir el castigo. Durante la noche ocurrió un milagro: a la celda de Pedro descendió el Angel del Señor, las esposas de San Pedro cayeron, y él salió de su celda sin ser advertido.

Luego de esta milagrosa liberación, el libro de los Hechos lo recuerda sólo una vez más al narrar el concilio de los Apóstoles. Otros testimonios sobre él fueron conservados por la tradición de la Iglesia. Se sabe que él difundía el Evangelio por las orillas del Mar Mediterráneo, en Antioquía, (donde ordenó al obispo Evodio). El Apóstol Pedro evangelizaba en el Asia Menor a los judíos y prosélitos (paganos convertidos al judaísmo), luego en Egipto, donde ordenó a Marcos en el primer obispo de la Iglesia de Alejandría. De aquí él fue a evangelizar a Grecia, Corinto, luego a Roma, España, Cartagena y Bretaña. De acuerdo a la Tradición, el Apóstol Marcos escribió su Evangelio para los cristianos romanos de las palabras del Apóstol Pedro. Entre los libros del Nuevo Testamento hay dos epístolas católicas (universales) del Apóstol Pedro.

La primer Epístola católica del Apóstol Pedro está dedicada a los advenedizos de la diáspora en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, provincias de Asia Menor. El motivo del escrito de San Pedro fue el deseo de fortalecer a sus hermanos ante la aparición de diferencias en éstas comunidades y persecuciones, por parte de los enemigos de la Cruz de Cristo. Entre los cristianos también surgieron enemigos internos, los falsos maestros. En ausencia del Apóstol Pablo comenzaron a deformar su enseñanza sobre la libertad cristiana y a amparar todo desenfreno moral.

La segunda epístola Católica fue escrita para los cristianos del Asia Menor. En esta segunda carta el Apóstol Pedro puso especial énfasis en advertir a los fieles sobre los falsos maestros libertinos.

Estas falsas enseñanzas coinciden con aquellas que fueron refutadas por el Apóstol Pablo en sus cartas a Timoteo y Tito, y también al Apóstol San Judas en su Epístola Católica. Las falsas enseñanzas de los herejes amenazaban la moral y la fe cristiana. En aquel tiempo se difundió rápidamente la herejía gnóstica que absorbió elementos del judaísmo, del cristianismo y diversas enseñanzas paganas. Esta epístola fue escrita poco tiempo antes de ser martirizado el Apóstol Pedro: “Sé que pronto deberé dejar mi templo (cuerpo), según nuestro Señor Jesucristo me lo ha revelado.”

Hacia el final de sus días el Apóstol Pedro estuvo nuevamente en Roma, donde fue martirizado en el año 67 mediante la crucifixión cabeza abajo.

El Santo Apóstol Pablo

Inicialmente era llamado por su nombre hebreo Saulo, pertenecía a la estirpe de Benjamín y nació en la ciudad de Tarso, Cilicia, (Asia Menor), que era conocida por su academia y por la instrucción de sus habitantes. Pablo tenía los derechos de la ciudadanía romana, pues era nativo de ésta ciudad, descendiente de judíos, liberados de la esclavitud por ciudadanos romanos. Pablo recibió su educación primaria en Tarso, y evidentemente allí conoció la cultura pagana, ya que en su carta y discursos se advierte claramente las huellas del conocimiento de los escritores paganos.

Su educación posterior la recibió en Jerusalén; en la entonces prestigiosa academia rabínica con el conocido maestro Gamaliel, quien era considerado un conocedor de la Ley, y a pesar de pertenecer al partido fariseo, era un libre pensador y amante de la sabiduría griega. Aquí según la costumbre adoptada por los hebreos, el joven Saulo aprendió el arte de construir tiendas, lo que posteriormente le ayudó a ganar el alimento con su propio esfuerzo.

Saulo, por lo visto se preparaba para el deber de rabino (instrucción religiosa), después de completar su educación, él se reveló como un fuerte defensor de la tradición farisea y perseguidor de la fe de Cristo. Puede ser que por la designación del Sanedrín, él fue testigo del martirio de San Esteban, luego recibió el poder de perseguir oficialmente a los cristianos aun fuera de las fronteras de Palestina, en Damasco.

El Señor al ver en Saulo un “instrumento elegido” para Él, camino hacia Damasco milagrosamente lo llamó al servicio apostólico. Saulo yendo por el camino fue iluminado por una luz resplandeciente; a causa de la que cayó sobre la tierra.

De la luz surgió una vos: “Saulo, Saulo porqué me persigues?” A la pregunta de Saulo “¿Quién eres?” — El Señor contestó “ Yo soy Jesús a quien tu persigues.” El Señor encomendó a Saulo ir a Damasco; donde se le indicará qué hacer después. Los acompañantes de Saulo escucharon la voz de Cristo, pero no vieron la luz, conducido de la mano hacia Damasco, Saulo, privado de la vista, fue instruido en la fe, y al tercer día bautizado por Ananias. Cuando fue sumergido en el agua recuperó la vista. Desde este momento se hizo un confesor celoso de la enseñanza, que antes perseguía. Por un tiempo se fue a Arabia, luego retornó a Damasco para enseñar acerca de Cristo. La ferocidad de los judíos, indignados por su conversión a Cristo, lo obligaron a huir a Jerusalén, donde él se unió a la comunidad de los fieles y conoció a los apóstoles. A causa del atentado contra su vida por parte de los judíos helenistas, debió regresar a su Tarso natal. En el año 47 él fue llamado a Antioquía por Bernabé para enseñar, y luego se encaminó junto a él a Jerusalén donde trajo ayuda a los necesitados.

Pronto, al regresar de Jerusalén, por mandato del “Espíritu Santo,” Saulo junto a Bernabé se dirigió en su primer viaje apostólico, que duró entre los años 45 y 51. Los apóstoles atravesaron toda la isla de Chipre. Saulo es llamado Pablo luego que convierte a la Fe al procónsul Sergio Pablo.

Durante el transcurso del viaje misionero de Pablo y Bernabé fueron fundadas las comunidades cristianas del Asia Menor: Antioquía de Psidia, Iconio, Listra y Derbé. En el año 51 el Apóstol San Pablo participó en el Concilio Apostólico en Jerusalén, en el que fervientemente se opuso a que los paganos convertidos al cristianismo observen las costumbres de la Ley de Moisés.

Al volver a Antioquía, al Apóstol Pablo acompañado por Silas inició su segundo viaje apostólico. Primero, él visitó las Iglesias del Asia Menor fundadas anteriormente y luego se trasladó a Macedonia, donde estableció Filipos, Tesalónica, y Berea. En Listra San Pablo sumó a Timoteo, su amado discípulo, entre sus acompañantes, y desde Troade continuó su viaje junto al Evangelista Lucas. Desde Macedonia San Pablo pasó a Atenas y a Corinto, permaneciendo en ésta última ciudad un año y medio. Desde aquí envió dos apóstoles a los Corintios.

El segundo viaje se extendió entre el año 51 y 54. Después San Pablo fue a Jerusalén visitando en el camino a Efeso y Cesarea, y desde Jerusalén llegó a Antioquía. Luego de una corta estadía en Antioquía, el Apóstol Pablo inició su tercer viaje apostólico (56-58), visitando primero como era su costumbre a las Iglesias del Asia Menor establecidos en primer término; luego se detuvo en Efeso, donde en el transcurso de dos años se ocupó diariamente de la enseñanza en la escuela de Tirano. Aquí él escribió su epístola a los gàlatas (debido al recrudecimiento de la doctrina judaica) y la primer epístola a los Corintios (como consecuencia de los desórdenes y respuesta a la carta, que los Corintios le enviaron). El alzamiento popular instigado por el platero Demetrio contra Pablo, obligó al Apóstol a dejar Efeso y dirigirse a Macedonia, y finalmente a Jerusalén.

En Jerusalén a causa del tumulto iniciado contra él, el Apóstol Pablo fue tomado prisionero por las autoridades romanos y fue recluido (preso) primero por el procónsul Felix y luego por su sucesor Festo. Esto ocurrió en el año 59 y dos años después, el Apóstol Pablo, como ciudadano romano, por su propio deseo fue enviado a Roma para ser enjuiciado por el Cesar. Al sufrir un naufragio en la Isla de Malta el Apóstol arribó a Roma recién en el verano 62, allí se benefició de la gran condescendencia de las autoridades romanas y enseñó libremente.

En Roma el Apóstol Pablo escribió sus epístolas a los Filipenses (en agradecimiento por el envío de dinero junto a Epafrodito), a los Colocences, a los Efesios y a Filemón habitante de Colosas (a causa de la huida de su esclavo Onesimo). Estas tres cartas fueron escritas en el año 63 y enviadas con Tiquico. Enseguida desde Roma escribió su carta a los hebreos de Palestina. El siguiente destino del Apóstol Pablo no se conoce con exactitud. Algunos consideran que él se quedó en Roma y por mandato de Nerón fue martirizado en el año 64. Pero existen fundamentos para suponer, que luego de su reclusión de dos años, y la defensa de su obra ante el senado y el emperador, el Apóstol Pablo fue liberado, y que nuevamente viajó al Oriente.

Sobre ello se pueden encontrar señales en sus epístolas Pastorales a Timoteo y Tito. Habiendo pasado mucho tiempo en la isla Creta, él dejó allí a su discípulo Tito para la ordenación de por todas las ciudades como atestigua la ordenación de Tito como obispo de Creta por él realizada. Posteriormente en su carta a Tito el apóstol Pablo lo instruye en como debe cumplir sus obligaciones de obispo. A través de ésta epístola se advierte que él proponía pasar aquel invierno en Nicopolis, cerca su Tarso natal.

En la primavera del año 65 visitó el resto de las Iglesias del Asia Menor y en Mileto dejó al enfermo Trafimov a causa de que ocurrió un tumulto contra el apóstol en Jerusalén, lo que le trajo en consecuencia la reclusión. Se ignora si el Apóstol pasó por Efeso, ya que él decía que los presbíteros de Efeso no verán más su rostro. Pero por lo visto, en aquél tiempo él ordenó a Timoteo como obispo para Efeso. Más adelante el Apóstol pasó por Troada y llegó a Macedonia. Allí él escuchó sobre el recrudecimiento de las falsas doctrinas en Efeso, y escribió su primer carta a Timoteo. Luego de estar un tiempo en Corinto se encontró en el camino con el Apóstol Pedro. Ambos continuaron su viaje a través de Dalmacia e Italia. Llegando a Roma, deja al Apóstol Pedro, y continúa solo en el año 66 hacia el occidente llegando a España.

Después de su regreso a Roma fue nuevamente encarcelado hasta su muerte. Según la tradición, al volver a Roma, él enseñó en la corte del Emperador Nerón y convirtió a su amada concubina a la Fe de Cristo. Por ello él fue enjuiciado, y si bien por la misericordia de Dios fue liberado, como él mismo expresó, de la garra de los leones, (es decir de ser comido por los leones en el circo) fue recluido en la prisión.

Luego de nueve meses de prisión él fue decapitado, como ciudadano romano cerca de Roma en el año 67, después de Cristo, en el doceavo año del reinado de Nerón. Desde una visión general de la vida del Apóstol Pablo se aprecia que ella se divide tajantemente en dos mitades. Hasta su conversión en Cristo, San Pablo, todavía Savlo, fue un severo fariseo, observante de la ley moicea y de las tradiciones patriarcales, que pensaba justificarse por las obras de la Ley y su celo en la Fe de los patriarcas, aproximándose al fanatismo.

Luego de su conversión, él se hizo Apóstol de Cristo, totalmente entregado a la obra del anuncio evangélico, feliz de su llamado, pero consiente de sus debilidades para la realización de este gran servicio, y adjudicando todas las obras y merecimiento a la Gracia de Dios. Toda la vida del Apóstol hasta su conversión, según su profundo convencimiento fue un error, un pecado que lo condujo hacia la condenación.

Sólo la todopoderosa Gracia Divina pudo ponerlo en el camino de la salvación. Desde aquél momento el Apóstol Pablo trata de ser digno del llamado Divino. Él es consiente que no hay y no puede haber discurso u otro merecimiento ante Dios: todo es obra de su misericordia. El Apóstol Pablo escribió catorce epístolas que constituyen la enseñanza sistemática del cristianismo.

Éstas epístolas, gracias a su amplio conocimiento y agudeza, sobresalen por su originalidad. El Apóstol Pablo se esforzó mucho, como el Apóstol Pedro, en difundir la fe de Cristo y con justicia es venerado como “columna” de la Iglesia.¡Que el Señor salve nuestras almas por las oraciones de los Apóstoles San Pedro y San Pablo.


Fuente: Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica (Patriarcado Ecuménico)

28/06 - Sinaxis del Icono de la Santísima Madre de Dios Triquerusa («de las Tres Manos»)


El gran defensor de la Fe Ortodoxa contra los iconoclastas, nuestro justo Padre Juan de Damasco (ver el 4 de diciembre), fue denunciado ante el Califa de Damasco por el Emperador León el Isáurico (r. 717-741). San Juan fue acusado de sedición y se le cortó la mano derecha.

Habiendo pedido que se le entregara la mano cortada, San Juan pasó la noche en medio de grandes dolores, impetrando la ayuda de la Santísima Madre de Dios. Despertándose, se dio cuenta de que la mano le había sido restituida milagrosamente, quedando solo una cicatriz roja en la muñeca, en la zona donde se había producido el corte, como testimonio de la curación milagrosa. En señal de agradecimiento, hizo que se pegara una mano de plata al icono para conmemorar este gran prodigio.

Al hacerse monje en la laura de San Sabas el Santificado de Tierra Santa, Juan llevó consigo el icono, que permaneció allí hasta el siglo XIII, cuando se le entregó a San Sabas de Serbia (ver el 14 de enero), que lo llevó a su país, y allí estuvo un tiempo. Posteriormente fue transportado milagrosamente por un burro suelto al monasterio serbio de Hilandar, en el Monte Ato, donde se encuentra aún hoy.

El Papa de la Antigua Roma recibió a la delegación del Patriarcado Ecuménico


En la mañana del 28 de junio el Papa Francisco recibió a los miembros de la Delegación del Patriarcado de Constantinopla enviados por el Patriarca de Constantinopla, Bartolomé I,  y el Santo Sínodo, con motivo de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. Una fiesta que, curiosamente, se celebra el mismo día en los calendarios litúrgicos de Oriente y Occidente revelando “el coraje apostólico del anuncio” ha dicho el Papa Francisco a la Delegación. Además, esta visita – ha asegurado Francisco – “manifiesta los fuertes lazos que existen entre las Iglesias de Roma y Constantinopla” pero también “un compromiso común de caminar hacia la plenitud de comunión”.

El cuidado de la creación de Bartolomé I fue fuente de inspiración para el Papa

Durante su discurso, el Pontífice ha querido recordar el compromiso del Patriarca Ecuménico de salvaguardar la creación, algo que fue “una fuente de inspiración para mí”, les ha dicho el Papa. Y en este contexto, también les ha recordado que frente a la preocupante crisis ecológica que estamos experimentando, promover el cuidado de la casa común para los creyentes “no sólo es una urgencia que ya no debe posponerse, sino una forma concreta de servir a los demás, en el espíritu del Evangelio”.

Pero además de ir en sintonía con el cuidado de nuestro planeta, la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico también están unidos en la lucha contra las formas modernas de esclavitud, la recepción e integración de migrantes, prófugos y refugiados y la promoción de la paz a varios niveles.

Respeto y armonía: claves para el restablecimiento de la unidad plena entre católicos y ortodoxos

Recordando su reciente viaje a Bulgaria y Rumania, el Papa ha recordado a la Delegación del Patriarcado de Constantinopla que fue una oportunidad para él de apreciar la riqueza espiritual presente en la ortodoxia: “Quiero decirles que volví de esos países con un mayor deseo de comunión. Estoy cada vez más convencido de que el restablecimiento de la unidad plena entre católicos y ortodoxos tiene lugar a través del respeto por las identidades específicas y la coexistencia armoniosa en la diversidad legítima” les dijo el Papa.

Diálogo en una diversidad legítima, no absorción

El Papa también aseguró que, como obispo de Roma, quería reiterar que para los católicos el propósito del diálogo “es la plena comunión en una diversidad legítima, no el aplanamiento estandarizado ni la absorción”. Y por esta razón – dijo – “me parece precioso compartir en nuestras reuniones nuestras raíces, redescubrir el bien que el Señor ha sembrado y hecho crecer en el otro y darnos unos a otros recíprocamente, aprender unos de otros, ayudarnos a no tener miedo del diálogo y de la colaboración concreta”.

Por último, el Santo Padre subrayó que el escándalo de las divisiones que aún no se han curado por completo tan sólo puede eliminarse “con la gracia de Dios mientras caminamos juntos, acompañando los pasos de otros con la oración, anunciando el Evangelio en armonía, trabajando para servir a los necesitados, dialogando en la verdad, sin dejarnos condicionar por el prejuicio del pasado”. Y solo así – concluyó – “nos encontraremos y sabremos apreciar más nuestras identidades. Creceremos en conocimiento y afecto mutuo. Experimentaremos que, más allá de las diferencias, es realmente mucho más lo que nos une y nos impulsa a avanzar juntos”.


Fuente: Vatican News

28/06 - Justos Padres Sergio y Germán, Fundadores del Monasterio de Valaam


Por su vida y enseñanzas, nuestros justos Padres Sergio y Germán hicieron mucho por extender y confirmar la Ortodoxia entre los finlandeses de Carelia, que habían sufrido mucho a manos de los suecos de credo latino.

Fundaron en el Lago Ládoga el renombrado Monasterio de Valaam, que se convirtió luego en uno de los principales centros de la vida monástica.

Ambos Santos reposaron hacia el año 1353.

28/06 - Invención de las Reliquias de Ciro y Juan los Anárgiros


Estos Santos vivieron durante la época de Diocleciano.

San Ciro era de Alejandría, y San Juan de Edesa de Mesopotamia. Debido a la persecución existente, Ciro huyó al Golfo de Arabia, donde había una pequeña comunidad de monjes. Juan, que era soldado, oyó hablar de la fama de Ciro y se le unió, a partir de lo cual pasaron su vida trabajando toda virtud y curando toda enfermedad gratuitamente por la gracia de Cristo; de ahí el nombre de «anárgiros».

Una vez supieron que cierta mujer, llamada Anastasia, había sido aprehendida junto a sus tres hijas Teodora, Teoctista y Eudoxia y conducida al tribunal por su confesión de la Fe. Temiendo que las jóvenes se sintieran aterrorizadas por los tormentos y renunciaran a Cristo, fueron a fortalecerlas en su lucha en el martirio, por lo que también ellos fueron apresados.

Después de que Ciro y Juan y las santas mujeres hubieran sido grandemente torturados, todos fueron decapitados en el año 292. Su tumba se convirtió en un renombrado santuario en Egipto y lugar de universal peregrinación; se encontraba en la zona del actual suburbio cercano a Alejandría llamado Abu Qir.

jueves, 27 de junio de 2019

El Patriarca Ecuménico reconoce a la Iglesia Ortodoxa Serbia como la única canónica de Montenegro


El Patriarca Ecuménico Bartolomé le ha enviado una carta al presidente de Montenegro, Milo Đukanović, acerca de su intención de crear una Iglesia Ortodoxa en ese país, lo que genera preocupación en el Patriarcado Ecuménico.

El Patriarca también expresó su preocupación por la redacción de un borrador de ley sobre la libertad religiosa en el país que prevé la nacionalización de todas las iglesias ortodoxas construidas antes de 1918, así como de propiedades eclesiásticas. «Esto supone que vuestra nación estaría expropiando las iglesias y propiedades de la Sacra Metrópolis de Montenegro y de otras tres eparquías de la Iglesia Ortodoxa de Serbia», señala el Patriarca Ecuménico en su carta.

El Patriarca añade que el Patriarcado Ecuménico, así como las demás Iglesias ortodoxas, reconocen como única jurisdicción canónica de Montenegro a la que se encuentra bajo la autoridad del Metropolitano Anfiloquio de Montenegro, Jerarca de la Iglesia de Serbia. «La Iglesia de Montenegro nunca ha sido autocéfala, y la llamada ‘Iglesia Ortodoxa de Montenegro’ de Miraš Dedeić no forma parte de la Iglesia Ortodoxa. El Sr. Dedeić no es Obispo de la Iglesia Ortodoxa, sino un individuo depuesto por el Patriarcado Ecuménico. El único Jerarca de Montenegro es nuestro hermano el Metropolitano Anfiloquio, que pertenece al Patriarcado de Serbia, tal y como es reconocido a nivel panortodoxo», asegura.

Su Toda Santidad dirige un «mensaje» a Milo Đukanović afirmando que el pueblo de Montenegro está en peligro de «caer en el aislamiento eclesiástico y la separación del cuerpo de la entera comunión de las Iglesias ortodoxas, pues ninguna de ellas reconocerá ni apoyará la impostura anticanónica de Dedeić». Recuerda asimismo que en una carta del año 2000 ya advirtió de los peligros que penden sobre «la cohesión espiritual del pueblo de Montenegro, tal y como el movimiento de Dedeić», y le recomienda al Presidente que deje de asociarse con él por el bien de la unidad del pueblo.

Finalmente el Patriarca urge al presidente de Montenegro a que considere su carta como «una muestra de buena voluntad de parte de la Madre Iglesia de Constantinopla de ayudarle en su deseo piadoso en una encrucijada histórica».


Fuente e imagen: Romfea News
Traducción del inglés propia

27/06 - San Zoilo, Mártir


San Zoilo de Córdoba fue el primero de una veintena de mártires cordobeses que perecieron en los albores del siglo IV bajo la persecución de Diocleciano.

Historia

Constituido el Imperio romano como una tetrarquía, Hispania quedó dentro de la región gobernada por el césar Constancio I, quien atenuó en las zonas de su mando las persecuciones a los cristianos, que tuvieron como instigador en el resto del Imperio al césar Galerio. Dada esta circunstancia, es de suponer que el martirio colectivo de Zoilo y sus compañeros no sucediese antes del año 303, en el que aparecieron los tres primeros edictos, y que tuviera lugar en el 304, en el que un nuevo edicto imperial condenaba a los cristianos indiscriminadamente.

La noticia más antigua que tenemos de Zoilo es de la segunda mitad del siglo IV y nos la da el español Prudencio en el Himno IV del Peristephanon, en el que hace una relación de cerca de 30 mártires poco anteriores a él y en su mayor parte españoles; aparte de los nombres, poca materia histórica podemos extraer de este elenco (casi una letanía), en el que se dice «Corduba Acisclum dabit, et Zoellum», pues es indistinta la nomenclatura Zoelo, Zoilo o Zoyl. En el Martyrologio jeronimiano se incluye a Zoilo y compañeros mártires en el 27 de junio, lo que coincide con la mayoría de los martirologios históricos, excepto algunos de los más antiguos que citan a Crescente en primer lugar, pero ello se debe, según cree Hensquenio, a que fue anterior la invención del cuerpo de éste. Wadelberto usó la voz antistes para significar que Zoilo fue el primero entre sus compañeros (no para conferirle la dignidad de obispo, de la que no hay vestigio alguno), lo que, unido a la cita exclusiva de Prudencio, a que sólo existe acta martirial de Zoilo y a la ratificación operada por el culto en España, autoriza a considerar a Zoilo como el principal de los martirizados con él.

Encuentro de sus restos

En el año 613, reinando Sisebuto, el obispo de Córdoba Agapito II tuvo la revelación del nombre del mártir y del sitio donde yacía su cuerpo. Acompañado de clérigos y fieles descubre los restos que hace trasladar a la iglesia de San Justo, la cual, para dignificar la memoria del mártir, es ampliada, conmutando desde entonces su título por el de San Zoilo. De esta iglesia de San Zoilo fue clérigo, ya en el siglo IX, San Eulogio, quien sitúa el templo en el centro de la ciudad.

Acta del martirio

El monje Usuardo, que estuvo en Córdoba el año 858, incluye a Zoilo en su Martirologio haciendo expresa memoria de la aparición a Agapito II, y de este dato Hensquenio deduce que el Acta del martirio fue también revelada al obispo Agapito o Agapio. Posteriormente el Cerratense recoge este relato en el siglo XIII y el P. Flórez lo incluye en España Sagrada, pero impugna la teoría de que el acta de Zoilo sea tardía.

De la mencionada Acta, al menos literariamente posterior, resulta la legendaria caracterización de Zoilo y su martirio siguiente: Zoilo era un joven de familia ilustre que manifestaba públicamente su celo cristiano. Denunciado ante el juez, éste le consideró como el más cualificado entre otros detenidos, por lo que trató de hacerle apostatar para que su ejemplo arrastrase a los demás. Entre juez y juzgado se establece un diálogo (que a nuestros días llega plagado de piadosas ingenuidades) en el que Zoilo rehúsa sobornos, afirma su fe y pretende evangelizar a su juzgador. El juez le manda azotar sin que la tortura surta efectos y entonces a un verdugo se le ocurre sacarle a Zoilo los riñones por la espalda, sin que tampoco éste muera por el nuevo suplicio. Desesperado el juez, desenvaina su propia espada y le corta la cabeza. Seguidamente manda degollar a los restantes arrestados y ordena que todos sean sepultados entre los paganos para que los demás cristianos no encontrasen sus cuerpos. Sobre el número y la identidad de estos otros mártires se han suscitado dudas, pues compulsados los martirologios históricos resultan ser 20 ó 21, y entre los nombres citados existen coincidencias con los atribuidos a los hijos de Santa Sinforosa. El P. Flórez recoge 20 nombres, que son: Crescente, Julián, Nemesio, Fratria, Primitivo, Justino, Statheo, Novaciano, Clemente, Marcelino, Zedino, Félix, Venusto, Marcelo, Itálica, Lello, Capitón, Tinno, Timarco o Tusco y Silvano.

Traslado de sus restos

En el siglo XI, el conde de Carrión, Gómez Díaz, trasladó los restos del mártir desde Córdoba hasta el monasterio benedictino de San Juan Bautista en Carrión de los Condes, que ya se llamó de San Zoilo. El Cerratense enumera los prodigios de la traslación y los milagros conocidos de Zoilo, lo que ha sido transcrito por Flórez. El Breviario Mozárabe conserva un himno gótico que, glorificando a Zoilo, dice:

«Martyrum nulli remanente vita,
Contigit terris habitare nostris;
Solus tu morti propriae superstes
Vivis in Orbe».


Fuente: Wikipedia

27/06 - Sansón el Hospitalario


San Sansón era de Roma y floreció durante el reinado de San Justiniano el Grande.

Siendo médico, viajó a Constantinopla, donde se distinguió tanto por su virtud y su amor por los enfermos y pobres que el Patriarca Menas lo ordenó sacerdote.

El Emperador Justiniano fue curado por él y, en señal de gratitud, le construyó un gran hospital conocido después como «El Hospicio de Sansón».

San Sansón es uno de los Santos Anárgiros.

miércoles, 26 de junio de 2019

Conversaciones informales entre el Patriarcado Ecuménico y la Comunión Anglicana


Las conversaciones informales entre el Patriarcado Ecuménico y la Comunión Anglicana tuvieron lugar el 26 de junio de 2019 en el Deanato de la Catedral de Cantórbery (Reino Unido).

La delegación del Patriarcado Ecuménico estuvo compuesta por el Metropolitano Atenágoras de Bélgica y Exarca de los Países Bajos y Luxemburgo (copresidente ortodoxo de la Comisión Internacional para el Diálogo Teológico Anglicano-Ortodoxo), el Metropolitano Calixto de Dioclea, el Arzobispo Job de Telmeso y el Arcipreste Jristos Jristakis (cosecretario ortodoxo de dicha Comisión). La Comunión Anglicana estuvo representada por el copresidente anglicano, el Arzobispo Richard Clarke, jefe de la Iglesia de Irlanda; los Obispos Tim Thornton y Graham Usher; el Revdo. Will Adam, el Revdo. Canónigo Philip Hobson y el Revdo. Neil Vigers.

Las dos delegaciones trataron asuntos de actualidad tanto del Patriarcado Ecuménico como de la Comunión Anglicana, así como otros temas teológicos y sociales de interés común.


Fuente e imagen: https://ecupatria.org

26/06 - San Pelagio (Pelayo), Mártir



Pelayo, Pelagio o Paio (Albeos, Creciente, Galicia, 911 – Córdoba, 26 de junio de 925) fue un cristiano martirizado durante el califato de Abderramán III y canonizado posteriormente por la Iglesia como ejemplo de la virtud de la castidad juvenil. Su día en el santoral es el 26 de junio.

Martirio y muerte

Fue educado en Tuy por su tío Hermoigio, obispo de Tuy. En 920 acompañaba al obispo y la corte del rey de León en apoyo del reino de Pamplona, que estaba siendo atacado por el califa Abd al-Rahmán III. Tras la derrota en la batalla de Valdejunquera, tío y sobrino fueron apresados. Después de tres años de cautiverio el obispo fue liberado, pero Pelayo quedó como rehén.

Se dice que Abd al-Rahmán III le requirió contactos sexuales (le prometía riquezas y honores si renunciaba a la fe cristiana y accedía a las proposiciones del califa), a los que se negó, lo que provocó su tortura y muerte.

Por sus reiteradas negativas sufrió martirio, descrito lúgubremente en el santoral fue por desmembramiento mediante tenazas de hierro. Después fue despedazado y sus restos echados al Guadalquivir el 26 de junio del año 925.

Sus restos fueron recogidos piadosamente por los cristianos de Córdoba y enterrados en el cementerio de San Ginés, y su cabeza en el de San Cipriano, siendo considerado mártir por la fe y la pureza. En el año 967, bajo el reinado de Ramiro III, los restos mortales de San Pelayo fueron depositados en el monasterio dedicado al santo en León, fundado por su antecesor el rey Sancho I. Entre 984 y 999 su cuerpo se trasladó a Oviedo, siendo finalmente depositado en el monasterio de las monjas benedictinas de San Pelayo de aquella ciudad. Un hueso de uno de sus brazos se venera desde antiguo en el monasterio de monjas benedictinas de San Pelayo de Antealtares de Santiago de Compostela.

Su hagiografía refleja que durante los cuatro años que pasó en Córdoba en calidad de rehén, sin que el rescate fuera pagado por su tío, el obispo, el muchacho destacó por su inteligencia y su fe, haciendo proselitismo de Cristo e insistiendo en que esta actividad fue la que provocó que fuera tentado por Abderramán III para convertirse al islamismo, lo que él rechazó con vehemencia: "Si, oh rey, soy cristiano. Lo he sido y lo seré por la gracia de Dios. Todas tus riquezas no valen nada. No pienses que por cosas tan pasajeras voy a renegar de Cristo, que es mi Señor y tuyo aunque no lo quieras".

Veneración

El martirio en defensa de su fe justificó su canonización. En seguida pasó a recibir culto. A partir del siglo XI, en que los reinos cristianos intervenían en la política interior de los reinos de taifas, muchos restos de santos cristianos fueron trasladados al norte en su condición de apreciadas reliquias, y esto fue lo que ocurrió con los de San Pelayo: primero a León y luego al monasterio benedictino de Oviedo que lleva su nombre.


Fuente: Wikipedia

martes, 25 de junio de 2019

26/06 - Aparición del Icono de la Santísima Madre de Dios de Tijvin


Según una tradición, este icono fue pintado por San Lucas el Evangelista.

Inicialmente se custodiaba en la famosa Iglesia de las Blanquernas en Constantinopla. En 1383 apareció sobre las aguas del Lago Ládoga, desde donde viajó milagrosamente por aire a la ciudad de Tijvin; allí permaneció cabe el río Tíjvinka, y se construyó un monasterio para custodiarlo. En 1613-14 este monasterio soportó milagrosamente los muchos ataques de los invasores suecos. A principios del siglo XX el icono fue llevado a América, y devuelto a Rusia en 2004.

Es conocido por los muchos milagros obrados a través de él por la Santa Madre de Dios, especialmente la curación de niños.

26/06 - David el Justo de Tesalónica


San David, que era de Tesalónica, vivió una vida santísima y ascética.

Durante unos años vivió en las ramas de un almendro, expuesto a todos los elementos e inclemencias del tiempo.

Reposó en paz durante el reinado de San Justiniano el Grande, en el siglo VI.

El Papa de la Antigua Roma recibirá a una delegación del Patriarcado Ecuménico


Como es costumbre desde el año 1969, la Sede de la Antigua Roma y el Patriarcado Ecuménico intercambiarán delegaciones con motivo de sus respectivas fiestas patronales: el 29 de junio en Roma para la celebración de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y el 30 de noviembre en Constantinopla para la celebración del Santo Apóstol Andrés.

Por lo tanto, desde el próximo 27 de junio y hasta el 29 del mismo mes, estará en la Antigua Roma una delegación del Patriarcado Ecuménico encabezada por el Arzobispo de Telmeso, Job, representante del Patriarcado y copresidente de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

El Papa Francisco recibirá a la delegación del Patriarcado el viernes 28 de junio en una audiencia en el Palacio Apostólico del Vaticano, y el sábado 29 presidirá una solemne celebración eucarística con los integrantes de la delegación.


Fuente e imagen: Aciprensa
Adaptación propia

El Patriarca Ecuménico felicita al nuevo alcalde de Constantinopla


El Patriarca Ecuménico Bartolomé le envió al recién electo alcalde de Constantinopla, Ekrem İmamoğlu, un cálido mensaje de felicitación por su victoria en las elecciones del pasado domingo 23 de junio de 2019 de parte del Patriarcado Ecuménico y de los expatriados griegos, deseándole que guíe sus actuaciones según los principios del diálogo sincero con todos los elementos de la sociedad, la no discriminación y el respeto de los derechos humanos y de las minorías.


Fuente e imagen: Romfea News
Traducción del inglés propia

lunes, 24 de junio de 2019

Su Beatitud Ticón (OCA), invitado a una peregrinación a Capadocia por el Patriarca Ecuménico


Fieles cristianos ortodoxos originarios de Capadocia llenaron ayer, 23 de junio de 2019, Domingo de Todos los Santos, la Iglesia de la Madre de Dios, donde Su Toda Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé concelebró la Divina Liturgia con Su Beatitud el Metropolita Ticón, de la Iglesia Ortodoxa en América (OCA).

Dicho Metropolita, junto con una delegación de la OCA, había sido invitado por Su Toda Santidad a participar en la peregrinación anual a Capadocia.

Tras la Liturgia, también concelebrada por el Metropolitano Paísio de Lero y Calimno, Su Toda Santidad dio la bienvenida a Su Beatitud, recordando las muchas ocasiones en que el Metropolita Ticón había visitado el Patriarcado Ecuménico representando a la OCA. También habló de la cercana amistad surgida gracias a dichas visitas. Su Beatitud le dio las gracias a Su Toda Santidad por la invitación y por la maravillosa oportunidad de experimentar el testimonio martirial de las cuevas abandonadas e iglesias en ruinas que pueblan la región de Capadocia. 

Precisamente algunas de esas antiguas iglesias-cueva y monasterios que pueblan la región pudieron ser visitadas por la delegación de la OCA, así como otras iglesias que fueron cerradas después del intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía en 1922.


Fuente e imagen: www.nyxthimeron.com
Traducción del inglés y adaptación propias