martes, 30 de abril de 2019

Visita del Patriarca de Babilonia de los Caldeos al Patriarca Ecuménico


El martes 30 de abril tuvo lugar una visita a la Iglesia Madre de Constantinopla del Patriarca de Babilonia de los Caldeos, el Cardenal Mar Luis Rafael I Sako, con sede en Irak.

El Patriarca de Babilonia de los Caldeos y su séquito fueron recibidos por los empleados de la Corte Patriarcal en los Propileos del Patriarcado Ecuménico.

El Patriarca Ecuménico Bartolomé dio la bienvenida al Patriarca de Babilonia de los Caldeos en la Sala del Trono, donde ambos mantuvieron una larga conversación sobre las relaciones católico-ortodoxas y especialmente acerca de la situación de los cristianos en el Oriente Próximo.

Al final del encuentro, los dos Patriarcas intercambiaron presentes conmemorativos.


Fuente y fotografía: www.romfea.news
Traducción propia del inglés

30/04 - Santos Amador, presbítero, Pedro, monje y Luis, laico, mártires de Córdoba


Según recoge Manuel Nieto Cumplido en su obra “Córdoba: patrimonio de santidad”, Amador había llegado a Córdoba desde su Martos (Jaén) natal con su padre y hermanos para estudiar, y aquí se hizo sacerdote. Junto con el monje Pedro y el diácono Luis acordaron no renunciar a su fe católica y condenaron el Islam.

Debido a su testimonio ante las autoridades del Emirato de Córdoba, los degollaron a las puertas del palacio el 30 de abril del 855, siendo Emir Mohamed I (852-886). “Sus cuerpos fueron arrojados al Guadalquivir, pero aparecieron algunos días después a orillas del río”.

No se conoce el lugar de sepultura de San Amador, pero Pedro fue sepultado en el monasterio de San Salvador de Peñamelaria y Luis en Palma del Río.


Fuente: Diócesis de Córdoba

30/04 - Santiago Apóstol (el Mayor), hijo de Zebedeo, Patrón de España


El apóstol Santiago, primer apóstol martir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.



Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.



Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.



Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.



Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: "Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua". Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: "Ven tú hacia mí y dame tu mano". El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.



Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: "Tú serás bautizado en tu propia sangre". Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe.

En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato.


Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron.

El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.

En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren parcialmente el "Camino de Santiago" que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados.

domingo, 28 de abril de 2019

28/04 - San Prudencio, Patrón de Álava (País Vasco)


Nació y vivió en Armentia, aldea alavesa hoy absorbida por el municipio de Vitoria, hasta que a sus 15 años se retiró como anacoreta en las cercanías de la actual ciudad de Soria, en la margen derecha del río Duero, teniendo como maestro a Saturio (actual patrón de dicha ciudad). Allí permaneció durante siete años, tras los cuales se dirigió a Calahorra, sede de una gran diócesis y donde se dice que había muchos idólatras. Allí estuvo durante un tiempo. Se afirma que evangelizó a muchas personas y realizó varias curaciones milagrosas, por lo que viendo el número de enfermos que a él acudían, huyó a Tarazona para alejarse de la fama. Se cree que las conversiones y evangelizaciones podrían haberse realizado en la zona del los Cameros, dado que los idólatras eran expulsados de las ciudades, refugiándose en las aldeas.

Tras un tiempo fue admitido como clérigo de la catedral de Tarazona, encargándose inicialmente del mantenimiento del templo, llegando a ser nombrado arcediano. Tras el fallecimiento del obispo de la diócesis de Tarazona, Prudencio fue propuesto para sustituirle, consiguiendo el cargo.

Al existir desavenencias entre el Obispado y el clero de Burgo de Osma, fue elegido como intermediario para dirimir la cuestión. Tras llevarles a un entendimiento, le sobrevino una enfermedad mortal.

Al haber fallecido en Burgo de Osma, fuera de su diócesis, y siendo ilustre por sus milagros, se originaron disputas entre el clero sobre el lugar donde debería ser enterrado. La tradición dice que la cuestión se resolvió poniendo el cadáver sobre la cabalgadura que usaba en vida, dejándola marchar libremente. Esta se detuvo a seis leguas de Logroño y allí se le dio sepultura. Este lugar sería una cueva en las faldas de monte Laturce, en el actual municipio de Clavijo (La Rioja).

En ese lugar se edificó una iglesia dedicada a San Vicente Mártir. Según fray Gaspar Coronel, pasó a denominarse monasterio de San Prudencio de Monte Laturce a partir de 1025, como se desprende de un privilegio de Sancho III el Mayor. Aunque Francisco Javier García Turza localiza la primera mención al monasterio entre 1011-1021, en una interpolación de un documento del año 880.

Desde el siglo XII surgieron disputas entre los monjes de Monte Laturce y Nájera por la ubicación de las reliquias del Santo. Aunque existe confusión debido a la existencia de muchos documentos falsos, lo más probable es que García Sánchez III, al crear el monasterio de Santa María la Real de Nájera, decidiese trasladar hacia 1040 las reliquias de San Prudencio desde Monte Laturce al nuevo monasterio, para honrar su fundación, dejando en Monte Laturce la cabeza y algún hueso menor.

También se baraja que pudiera trasladarlas García Sánchez I en el año 954. Aunque algunos han insistido en demostrar que las reliquias no salieron de Monte Laturce, parece que el monasterio a finales del siglo X quedaba en situación de cierto abandono, ya que según cuenta Yepes, en el año 950 el número de monjes de Monte Laturce era tan escaso, que el abad Adica y otros seis monjes se sometieron al abad Dulquito del monasterio de Albelda, ofreciéndole su monasterio, personas y bienes. Por esto se considera muy razonable que, para que no quedasen las reliquias abandonadas, se trasladasen a otro lugar.

A mediados del siglo VIII ya se le consideraba santo, apareciendo documentado por primera vez de esta manera en un cartulario del monasterio de San Millán de la Cogolla, fechado el 24 de abril de 759.

En la junta general de la provincia de Álava de 18 de noviembre de 1643 se trató de tomar a Prudencio como patrón. Se acordó que el procurador de cada hermandad llevase a la junta del año siguiente los poderes suficientes. El 5 de noviembre de 1644 se votó uniformemente a su favor, siendo ratificado en la junta del 4 de mayo de 1645.


Fuente: Wikipedia

Domingo de Pascua. Lecturas de la Divina Liturgia


Hechos 1,1-8: En el primer relato escribí, oh Teófilo, acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido. A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre, “de la cual me oísteis hablar; porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días.” Por tanto, los que estaban reunidos le preguntaban diciendo: --Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo? Él les respondió: --A vosotros no os toca saber ni los tiempos ni las ocasiones que el Padre dispuso por su propia autoridad. Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Juan 1,1-17: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Él era en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. Él vino como testimonio, a fin de dar testimonio de la luz, para que todos creyesen por medio de él. No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de él, pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, pero los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios, los cuales nacieron no de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de él y proclamó diciendo: "Éste es aquel de quien dije: El que viene después de mí ha llegado a ser antes de mí, porque era primero que yo." Porque de su plenitud todos nosotros recibimos, y gracia sobre gracia. La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.

sábado, 27 de abril de 2019

Salutación Pascual de S.E. Policarpo


La radiante Resurrección de nuestro Señor Jesucristo y su salida de la tumba vivificadora como «el novio que llega» constituyen el mayor motivo de alegría y esperanza para nosotros los cristianos y para el toda la Humanidad. Cristo, Dios y hombre, victorioso y triunfante, llena las almas de los hombres con amor y con su infinita misericordia, y mediante su victoria sobre la muerte y el Diablo concede vida eterna a toda la Creación, visible e invisible. Por eso repetimos las palabras de aquel escritor eclesiástico: «En el día de la Resurrección estemos radiantes por la fiesta y abracémonos unos a otros. Llamemos hermanos incluso a los que nos odian, perdonemos todas las cosas en el día de la Resurrección y exclamemos: “Cristo ha resucitado de entre los muertos abatiendo la muerte con su muerte y otorgando la vida a los que estaban en los sepulcros”».

Rezo por todos vosotros y le imploro a Cristo resucitado de entre los muertos que permanezca con nosotros todos los días de nuestra vida. Os mando cordiales saludos y amor y honra en el Señor. ¡Cristo ha resucitado!

Madrid, Pascua 2019

+ Metropolita Policarpo de España y Portugal y Exarca del Mar Mediterráneo

ПАТРИАРШЕЕ ПОСЛАНИЕ НА СВЯТУЮ ПАСХУ 2019


+ В А Р Ф О Л О М Е Й
МИЛОСТЬЮ БОЖИЕЙ АРХИЕПИСКОП 
КОНСТАНТИНОПОЛЯ – НОВОГО РИМА 
И ВСЕЛЕНСКИЙ ПАТРИАРХ
ВСЕЙ ПОЛНОТЕ ЦЕРКВИ БЛАГОДАТЬ, МИР И МИЛОСТЬ
ОТ ПРЕСЛАВНО ВОСКРЕСШЕГО ХРИСТА

* * *

Честнейшие братья и возлюбленные чада о Господе!

Пройдя в посте и молитве поприще Святой и Великой Четыредесятницы, достигнув же спасительных страстей Христа Бога, мы днесь становимся причастниками радости светоносного Его Воскресения.

Опыт Воскресения является сердцевиной православной идентичности. Мы празднуем Воскресение Господне не только во время Пасхи и в пасхальные дни, но каждое воскресенье и на каждой Божественной Литургии, которая есть всегда всесветлое торжество.  Христианская жизнь во всех ее аспектах — как в богослужении, так и в нашей жизни и свидетельстве в мире — несет дух воскресения, в ней бьётся пульс победы воскресшего Христа над смертью и чаяние Его вечного Царства.

Человек не в состоянии справиться со страхом и неизбежностью смерти, пред лицом которой он находится на протяжении всей жизни, не только лишь в конце ее. Ощущение, что жизнь –– это лишь «путь к смерти», безнадежно неизбежной — не приводит к возрождающему очеловечиванию жизни или углублению чувства ответственности и заботы о настоящем и будущем. Наоборот, человек замыкается и отмежевывается от стихии жизни, погружаясь в цинизм, нигилизм и отчаяние, под видом самореализации во вседозволенности и безрадостном эвдемонизме: «давайте есть и пить, потому что завтра мы умрем». Ни наука, ни общественная и политическая деятельность, ни экономический прогресс и процветание — не могут обеспечить выход из этого тупика. Всякое человеческое творение несет на себе печать смерти и не дает спасения, потому что оно само нуждается в спасении. Жажда вечности не может быть утолена ни мирскими благами, ни удовлетворена продлением жизни, ни обещанием ложного рая.

Православие предлагает современному человеку-рационалисту Истину спасительного благовестия о Воскресении. Для нас, православных, Пасха есть не просто воспоминание о Воскресении Господнем, но и опыт нашего возрождения в Воскресшем Христе, предвкушения и уверенности в эсхатологическом исполнении божественного Замысла. Верующий знает, что полнота жизни есть дар божественной благодати. Во Христе наша жизнь преображается, превращается в шествие к обожению. Для святого Павла христиане отличаются от «прочих, не имеющих надежды» (ср. 1 Фес. 4, 13) тем, что уповают на Христа, Который есть «наша жизнь и воскресение наше», «Первый и Последний и живый» (Откр. 1, 17–18).

Воздействующее в и осознаваемое как творческая и преобразующая сила в мире, христианское существование неразрывно связано со спасительным присутствием Христа в нашей жизни и чаянием Царства Небесного. Отнюдь не случайно, верующие были призваны стать «сотрудниками Бога» (ср. 1 Кор. 3, 9), задолго до того, как современная цивилизация стала воспринимать и культивировать человека как «делателя истории». Утверждать, что православие интровертно, внемирно и безразлично к истории и цивилизации, — значит полностью не понимать православное самосознание, а также социальную и благотворительную деятельность Церкви.

Священные братья и возлюбленные чада,

Пасха есть не просто величайший праздник и торжество Православной Церкви. В Воскресении — вся наша вера, вся наша церковная жизнь, вся культура православия: в нём — неиссякаемый источник, из которого проистекает и питается весь эсхатологический настрой нашей православной жизни и свидетельства. В Воскресении и из Воскресения мы, верующие, познаем наше вечное предназначение, раскрываем для себя содержание и ориентиры нашей миссии в мире, обретаем смысл и истину нашей свободы. Снизошедший в преисподнюю земли, Сокрушивший врата адовы и державу смерти, [Господь] восстал из Гроба как Свободитель человека и всей твари. Именно этот дар свободы и призван человек свободно принять, включившись в «общину обожения» — т.е. Церковь, — основание, путь и предназначение которой и есть свобода. Дарованная Христом, она, свобода, воспринимается и выражается как «истинствование в любви» (ср. Еф. 4, 15), в акте общения и солидарности. «К свободе призваны вы, братия, только бы свобода ваша не была поводом к угождению плоти, но любовью служите друг другу» (Гал. 5, 13). В Церкви «мы живем образ Воскресения», предобразуя «общее воскресение» в невечернем дне Царствия.

С этими мыслями, чистым сердцем, славословя Воскресшего и «осиявшего всех жизнью» Господа и Бога, Который «с нами» и «за нас»,  обетовавшего пребыть с нами до скончания века, и возглашая всерадостное пасхальное приветствие «Христос Воскресе!», мы молимся Создателю, Подателю всех дарований и Искупителю мира, чтобы Он озарил всю нашу жизнь светом Своего всеспасительного Воскресения и дал всем полноту радости и все спасительные дары, да прославится и благословится всесвятое и пренебесное Имя Его.

Фанар, Святая Пасха 2019

+ Константинопольский 
пламенный ко Христу Воскресшему молитвенник о всех вас

viernes, 26 de abril de 2019

Nuevo lugar de culto para nuestra Parroquia de Santiago de Compostela (La Coruña, Galicia)


Nuestra Parroquia de Santiago de Compostela (La Coruña, Galicia), pastoreada por el P. Ecónomo Vasili Savchuk, dispone desde este mes de abril de un nuevo lugar de culto. Se trata de la Iglesia de Santa Susana, situada en la Rúa do Campiño da Ferradura (Parque Alameda). Se deja así la Iglesia de San Fructuoso, que sirvió de templo parroquial durante muchos años.

La actual iglesia de estilo románico-gótico es fruto de una restauración llevada a cabo en los siglos XVII-XVIII, aunque el templo original fue consagrado en el siglo XII por el Arzobispo Diego Gelmírez para albergar las reliquias de la santa titular (patrona de la ciudad junto al Apóstol Santiago), traídas desde Braga (Portugal).

El primer oficio que se celebrabrá en Santa Susana será el de mañana, sábado 27 de abril de 2019, a las 17:30 (la Resurrección del Señor), pero el templo albergará la Divina Liturgia en lengua rumana cada primer domingo de cada mes a las 11:00.

Para más información sobre la Parroquia, entrar en contacto con el P. Vasili a través del número de teléfono (+34) 687300942 o la dirección de correo electrónico padrevasili@hotmail.es

La Santa y Gran Semana en el rito bizantino


El rito bizantino tiene seis Domingos de Cuaresma y nueve Domingos de Pascua tras la Semana Santa; en esta semana se contempla a Cristo como Esposo de la Iglesia, también se entretejen juntos el papel de María, la Madre de Dios, y la Iglesia.

Domingo de Ramos: Orthros: Mt 21, 1-17 (las palmas son bendecidas, los fieles se acercan y las reciben besando el Evangeliario); Liturgia: Jn 12, 1-18. La liturgia de este día se detiene únicamente en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, nueva teofanía; texto unido a la resurrección de Lázaro, domingo anterior, como su primera victoria.

Lunes, Martes y Miércoles de la Semana Santa: Figura de Cristo esposo, las Bodas de Cristo con su Iglesia, con la humanidad. El Icono del Esposo es llevado en procesión y besado por el pueblo (icono: Cristo muerto a los pies de la Cruz, sentado o en pie, sobre el sepulcro, rodeado de los instrumentos de la Pasión).

Lunes: conmemoración del patriarca José (figura de Jesús: vendido por sus hermanos, llevado al sufrimiento) y la higuera maldita por Jesús (rechazo de Israel hacia Cristo).

Martes: Parábola de las diez vírgenes, pero leyendo los dos capítulos escatológicos de Mt 24-25.

Miércoles: Mujer pecadora que ungió los pies de Jesús (Mt 26, 6-13): con lágrimas y aceite (Bautismo) entra en contacto con Cristo encarnado, Dios y hombre.

Santo y gran Jueves: Mt 26, 2-20; Jn 13, 3-17; Mt 26, 21-39; Lc 22, 43-44; Mt 26, 40-27, 5 (como una única lectura). Se unen los temas de: lavatorio de los pies, última cena, oración en Getsemaní y traición de Judas. Cada tres o cuatro años, los Patriarcas y Metropolitas, durante la Liturgia de san Basilio, tras la epíclesis sobre los dones, llevan a cabo la santificación del santo Myron (Crisma). El lavatorio de los pies es visto como el Bautismo de los Discípulos que precede a la Cena Eucarística; son iluminados mientras Judas entra en la noche.

Santo y gran Viernes: Oficio de la santa e inmaculada pasión de Nuestro Señor Jesucristo (con la lectura de doce Evangelios, leídos lentamente y entre troparios y antífonas; tras el quinto sale del Santuario la procesión con la Cruz). En el centro del Oficio esta la contemplación de la Pasión gloriosa de Jesús junto a la confesión del Buen Ladrón: visto como la Iglesia, la humanidad redimida por Cristo; el ladrón es también llamado: “compañero de camino” del Señor.

Santo y gran Sábado: Orthros: comprende dos partes centrales: canto de los Enkomia (elogio fúnebre de Jesús con ciento setenta y seis estrofas divididas en tres grupos) y procesión del Epitafion (velo bordado donde está representado el cuerpo de Jesús en la tumba). Durante el canto de Vísperas el Sábado Santo se lleva solemnemente el Epitafion desde el altar en un arca que figura el santo sepulcro y se adorna con abundantes perfumes y flores; cuanto termina el rezo es llevado de nuevo al altar donde permanecerá hasta la Vigilia de la Ascensión. El canto de los Enkomia se hace frente al Epitafion.

Como unión entre las Vísperas y la Liturgia de San Basilio, se hacen 15 lecturas del Antiguo Testamento y 2 del Nuevo: Rm 6, 3-11 y Mt 28, 1-20.

Noche del Sábado al Domingo de Pascua: El pueblo se reúne en la Iglesia a oscuras y se canta la primera parte del Oficio de la noche; después tiene lugar el Rito de la luz: el Sacerdote sale del iconostasio con un cirio encendido y todos encienden sus velas de él, saliendo procesionalmente fuera de la iglesia. Después se canta Mc 18, 1-8, suenan las campanas y se canta el tropario de Pascua, entrando de nuevo en la Iglesia al tiempo que es iluminada y perfumada con el incienso; en la Liturgia de san Juan Crisóstomo se lee el prólogo del Evangelio de Juan; como conclusión de lee una bellísima catequesis pseudo-crisostómica sobre la Pascua. Y por la mañana se canta en varias lenguas: Jn 20, 19-25.


Nin, Manuel. Las Liturgias Orientales. CPL, Barcelona 2008.
Fuente: lexorandies.blogspot.com

jueves, 25 de abril de 2019

Fotografías - Santo y Gran Jueves 2019 en la Catedral de Madrid

25/04 - Marcos el Apóstol y Evangelista


Marcos era un idólatra de Cirene de Pentápolis, cerca de Libia. Habiendo llegado a la fe en Cristo a través del Apóstol Pedro, siguió a este a Roma. Mientras estaba allí, a instancias del mismo Pedro y a petición de los cristianos locales, escribió su Evangelio en griego, el segundo en orden después de Mateo.

Después viajó a Egipto y predicó allí el Evangelio, siendo el primero en establecer la Iglesia en Alejandría. Los idólatras, no pudiendo soportar su predicación, lo apresaron, lo ataron con cuerdas y lo arrastraron por las calles hasta que, despedazado sobre rocas, entregó su alma. Se dice que sufrió el martirio en el año 68.

Se le representa en los santos iconos con un león a su lado al ser este uno de los seres vivientes mencionados por Ezequiel (1,10) y símbolo del oficio real de Cristo, como escribe San Ireneo de Lyón.

Si el 25 de abril cae en el día de la Santa Pascua -o antes-, la fiesta de San Marcos se traslada al Martes Luminoso.

miércoles, 24 de abril de 2019

Patriarchal Encyclical for Holy Pascha 2019


Prot. No. 257

BARTHOLOMEW
By God’s Mercy
Archbishop of Constantinople-New Rome and Ecumenical Patriarch
To the Plenitude of the Church:
May the Grace, Peace and Mercy of Christ Risen in Glory be with you All

Venerable brothers and beloved children in the Lord,

Having run the course of the race of Holy and Great Lent in prayer and fasting, and having reached the salvific passion of Christ God, today we are rendered participants in the joy of His splendid Resurrection.

The experience of Resurrection belongs to the core of Orthodox identity. We celebrate the Lord’s Resurrection not only during the feast of Holy Pascha and the ensuing paschal period, but on each Sunday and at each Divine Liturgy, which is always a luminous festivity. The Christian life in all its dimensions – in divine worship as well as in our life and witness in the world – bears a resurrectional spirit and is shaken by the victory of the risen Christ over death and by the expectation of His eternal kingdom.

Man is unable of itself to handle fear and the inevitability of death, which it confronts throughout and not merely at the conclusion of life. The sense that life is “a journey toward death” – without any hope of escape – does not lead to any humanization of life or enhancement of responsibility and concern for the present and future. On the contrary, humanity recoils and disengages from the essential elements of life, ending up in cynicism, nihilism and despair, in a fabrication of uninhibited self-realization and in the graceless eudemonism of “let us eat and drink, for tomorrow we shall die.” Science, social and political activism, economic progress and prosperity cannot provide a way out of this impasse. Whatever is created by humanity bears the stigma of death, and it does not lead to salvation, because it is itself in need of salvation. The desire for eternity cannot be concealed by worldly goods and cannot be satisfied by the extension of life or the promise of false paradise.

Orthodoxy offers the Truth of the saving Gospel of the Resurrection to the contemporary rationalistic man. For us Orthodox, Pascha is not simply the remembrance of the Lord’s Resurrection, but also the experience of our own regeneration in the Risen Christ; it is the foretaste and conviction of the eschatological fulfillment of the divine Economy. The faithful Christian knows that existential fullness is a gift of divine grace. In Christ, our life is transfigured, transformed into a journey toward deification. For St. Paul, Christians are distinguished from “others,” who “do not have hope” (cf. 1 Thess. 4.13). They hope in Christ, who is “our life and resurrection,” “the first and the last and the living one” (Rev. 1.17–18).

The salvific presence of Christ in our life and the hope of the heavenly kingdom are inseparably linked to our Christian existence, which functions and is realized as a creative and transformative force in the world. It is by no means accidental that, before modern civilization could appreciate and establish man as the maker of history, the faithful were called to become “coworkers of God” (cf. 1 Cor. 3.9). It is a complete misinterpretation of Orthodox self-consciousness as well as of the social and charitable work of the Church to claim that Orthodoxy is introverted, unworldly and indifferent to history and civilization.

Venerable brothers and beloved children,

Pascha is not just the greatest feast and celebration of the Orthodox Church. Resurrection is our entire faith, all of our ecclesiastical life, the whole civilization of Orthodoxy. And from this inexhaustible source, the whole eschatological drive of our Orthodox life and witness derives its origin and nourishment. In the Resurrection and from the Resurrection, we as faithful come to know our eternal destiny; we discern the content and direction of our mission in the world; and we discover the meaning and truth of our freedom. He who descended to the lowest extremities of the earth, abolishing the gates of Hades and power of death, rises from the tomb as the liberator of humankind and all creation. It is this gift of freedom that human beings are called to receive freely, becoming incorporated in the Church as “the community of deification,” where freedom is the foundation, the way and the destination. As a gift from Christ, this freedom is experienced and expressed as “speaking the truth in love” (cf. Eph. 4.15), as an event of communion and solidarity. “For you were called to freedom, brethren; only do not use your freedom as an opportunity for the flesh, but through love be servants of one another” (Gal. 5.13). In the Church, “we exist in the way of the Resurrection,” looking unto the “common resurrection” in the never- ending day of the Kingdom.

With these thoughts, we give with purity of heart, glory to the Risen Lord that “gave rise to life in all,” to God that is “with us” and “for us,” Who has promised to be with us to the end of the ages. And we exclaim the joyous paschal greeting “Christ is Risen!” as we pray to the Maker and Redeemer of the world, the giver of all gifts, to illumine all of our lives through the light of His salvific Resurrection and to grant to all the fulfillment of joy and all His saving gifts, so that His all-holy and supra-celestial name may be praised and blessed.

At the Phanar, Holy Pascha 2019

Bartholomew of Constantinople
Your fervent supplicant to the risen Christ

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To be read after the Holy Gospel during the Divine Liturgy on the Feast of Holy Pascha.

ΠΑΤΡΙΑΡΧΙΚΗ ΑΠΟΔΕΙΞΙΣ ΕΠΙ Τῼ ΑΓΙΩι ΠΑΣΧΑ


ριθμ. Πρωτ. 257

† Β Α Ρ Θ Ο Λ Ο Μ Α Ι Ο Σ
ΕΛΕΩι ΘΕΟΥ ΑΡΧΙΕΠΙΣΚΟΠΟΣ
ΚΩΝΣΤΑΝΤΙΝΟΥΠΟΛΕΩΣ - ΝΕΑΣ ΡΩΜΗΣ
ΚΑΙ ΟΙΚΟΥΜΕΝΙΚΟΣ ΠΑΤΡΙΑΡΧΗΣ
ΠΑΝΤΙ ΤΠΛΗΡΩΜΑΤΙ ΤΗΣ ΕΚΚΛΗΣΙΑΣ ΧΑΡΙΝ, ΕΙΡΗΝΗΝ ΚΑΙ EΛΕΟΣ
ΠΑΡΑ ΤΟΥ ΕΝΔΟΞΩΣ ΑΝΑΣΤΑΝΤΟΣ ΧΡΙΣΤΟΥ

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Τιμιώτατοι δελφοί καί προσφιλέστατα τέκνα ν Κυρί,

Διατρέξαντες ν νηστείκαί προσευχτόν δόλιχον τς γίας καί Μεγάλης Τεσσαρα-κοστς, φθάσαντες δέ τό σωτήριον πάθος ΧριστοτοΘεο, καθιστάμεθα σήμερον κοινωνοί τς χαρς τς λαμπροφόρου γέρσεως Ατο.

Τό βίωμα τς ναστάσεως νήκει ες τόν πυρνα τς ταυτότητος τν ρθοδόξων. ορτάζομεν τήν νάστασιν τοΚυρίου χι μόνον κατά τό γιον Πάσχα καί τήν πασχάλιον περίοδον, λλά κάθε Κυριακήν καί ες κάθε Θείαν Λειτουργίαν, ποία εναι πάντοτε λόφωτος πανήγυρις. χριστιανική ζωή ες λας τάς πτυχάς της, ες τήν θείαν λατρείαν, ες τήν βιοτήν καί μαρτυρίαν μας ν τκόσμχει ναστάσιμον πνοήν, δονεται πό τήν νίκην τοῦ ναστάντος Χριστοπί τοθανάτου καί πό τήν προσδοκίαν τς αωνίου Βασιλείας Του.

Ὁ νθρωπος δέν δύναται φ᾿ αυτονά διαχειρισθτόν φόβον καί τό ναπόφευκτον τοθανάτου, νώπιον τοποίου ερίσκεται καθ᾿ λην τήν διάρκειαν τς ζως του καί χι μόνον ες τό τέλος της. ασθησις τι ζωή του εναι «πορεία πρός τόν θάνατον», νευ λπίδος διαφυγς, δέν δηγεες τόν ξανθρωπισμόν τς ναστροφς του καί ες νίσχυσιν τς εθύνης καί τς μερίμνης του διά τό παρόν καί τό μέλλον. Μλλον, νθρωπος συρρικνώνεται, ποκόπτεται πό τά οσιώδη τοβίου, καταλήγει ες τόν κυνισμόν, τόν μηδενισμόν καί τήν πόγνωσιν, ες τήν φενάκην τς κωλύτου ατοπραγματώσεως καί ες τόν χαρίτωτον εδαιμονισμόν το«φάγωμεν καί πίωμεν, αριον γάρ ποθνήσκομεν». πιστήμη, κοινωνική καί πολιτική δρσις, οκονομική πρόοδος καί εημερία δέν δύνανται νά προσφέρουν διέξοδον. ,τι εναι δημιούργημα τονθρώπου φέρει τό στίγμα τοθανάτου, δέν σώζει, φοκαί ατό χει νάγκην σωτηρίας. πόθος τς αωνιότητος δέν καλύπτεται μέ πίγεια γαθά, δέν κανοποιεται μέ τήν παράτασιν τς ζως μας καί μέ ποσχέσεις ψευδν παραδείσων.

Ἡ ρθοδοξία προσφέρει ες τόν σύγχρονον λογοκρατούμενον νθρωπον τήν λήθειαν τοσωτηριώδους Εαγγελίου τς ναστάσεως. Δι᾿ μς τούς ρθοδόξους, τό Πάσχα δέν εναι πλς νάμνησις τς ναστάσεως τοΚυρίου, λλά βίωσις καί τς δικς μας ναγεννήσεως ν Χριστναστάντι, πρόγευσις καί βεβαιότης τς σχατολογικς πληρώσεως τς θείας Οκονομίας. πιστός γνωρίζει τι παρξιακή πληρότης εναι δρον τς χάριτος τοΘεον Χριστζωή μας μεταμορφώνεται, μετατρέπεται ες πορείαν πρός τήν θέωσιν. Οχριστιανοί διακρίνονται, κατά τόν πόστολον Παλον, πό τούς «λοιπούς», τούς «μή χοντας λπίδα» (πρβλ. Α’ Θεσσ. δ’, 13). λπίζουν είς Χριστόν, ποος εναι, «ζωή καί νάστασις μν», «πρτος καί σχατος καί ζν» (ποκ. α’, 17 – 18).

Ἡ σωτήριος παρουσία τοΧριστοες τήν ζωήν μας καί λπίς τς πουρανίου Βασιλείας εναι ρρήκτως συνδεδεμέναι ες τήν χριστιανικήν παρξιν, ποία νεργεκαί πραγματώνεται ς δημιουργική καί μεταμορφωτική δύναμις ν τκόσμ. Δέν εναι καθόλου τυχαον, τι πρίν νεωτερικός πολιτισμός κατανοήσκαί γκαθιδρύστόν νθρωπον ς δημιουργόν τς στορίας, οπιστοί κλήθησαν νά καταστον «Θεοσυνεργοί» (πρβλ. Α’ Κορ. γ’, 9). ποτελεπλήρη παρανόησιν τς ρθοδόξου ατοσυνειδησίας καί τοκοινωνικοκαί φιλανθρώπου ργου τς κκλησίας, ταν ποστηρίζηται τι ρθοδοξία εναι σωστρεφής, κοσμική καί διάφορος διά τήν στορίαν καί τόν πολιτισμόν.

ερώτατοι δελφοί καί τέκνα γαπητά,

Τό Πάσχα δέν εναι πλς μεγαλυτέρα ορτή καί πανήγυρις τν ρθοδόξων. νάστασις εναι λη πίστις, σύνολος κκλησιαστική ζωή, λόκληρος πολιτισμός τς ρθοδοξίας, νεξάντλητος πηγή, κ τς ποίας ντλεκαί τρέφεται σχατολογική ρμή τς ρθοδόξου βιοτς καί μαρτυρίας. ν τναστάσει καί κ τς ναστάσεως γνωρίζομεν οπιστοί τόν αώνιον προορισμόν μας, νακαλύπτομεν τό περιεχόμενον καί τήν κατεύθυνσιν τς ποστολς μας ν τκόσμ, ερίσκομεν τό νόημα καί τήν λήθειαν τς λευθερίας μας. κατελθών ν τος κατωτάτοις τς γς καί συντρίψας τάς πύλας τοδου καί τό κράτος τοθανάτου, ναδύεται κ τοτάφου ς λευθερωτής τονθρώπου καί πάσης τς κτίσεως. Ατό τό δρον τς λευθερίας καλεται νθρωπος νά ποδεχθλευθέρως, ντασσόμενος ες τήν «κοινότητα τς θεώσεως», τήν κκλησίαν, ν τποίλευθερία εναι θεμέλιον, δός καί προορισμός. χριστοδώρητος λευθερία βιοται καί κφράζεται ς «ληθεύειν ν γάπ» (πρβλ. φεσ. δ’, 15), ς γεγονός κοινωνίας καί λληλεγγύης. «μες γάρ π᾿ λευθερίκλήθητε, δελφοί. μόνον μή τήν λευθερίαν ες φορμήν τσαρκί, λλά διά τς γάπης δουλεύετε λλήλοις» (Γαλ. ε’, 13). ν τκκλησί«πάρχομεν μέ τόν τρόπον τς ναστάσεως», φορντες ες τήν «κοινήν νάστασιν» ν τνεσπέρμέρτς Βασιλείας.

Μέ ατάς τάς σκέψεις, δοξάζοντες ν καθαρκαρδίτόν ναστάντα καί «νατείλαντα πσι τήν ζωήν» Κύριον, τόν Θεόν «μεθ᾿ μν» καί «πέρ μν», τόν παγγειλάμενον σεσθαι μεθ᾿ μν μέχρι τερμάτων αἰῶνος, καί ναβοντες τόν πασχάλιον πανευφρόσυνον χαιρετισμόν «Χριστός νέστη!», δεόμεθα τοπανδώρου Ποιητοκαί Λυτρωτοτοκόσμου, πως καταυγάζτήν ζωήν πάντων μν διά τοφωτός τς πανσωστικς ναστάσεως Ατοκαί χαρίζηται τος πσι χαράν πεπληρωμένην καί πάντα τά σωτήρια δωρήματα, να μνται καί ελογται τό πανάγιον καί περουράνιον νομα Ατο.

Φανάριον, γιον Πάσχα ,βιθ´

† Ὁ Κωνσταντινουπόλεως
διάπυρος πρός Χριστόν ναστάντα εχέτης πάντων μν.